Historia

BICKERDYKE, MARY ANN BALL (1817-1901)

Mary Ann Ball Bickerdyke, enfermera americana, nació en Knox County, Ohio, el 19 de noviembre de 1817 y murió en Bunker Hill, Kansas, el 8 de noviembre de 1901.

Mary Ann Ball Bickerdyke
Mary Ann Ball Bickerdyke
Era hija de Hiram y Anna (Rodgers) Ball, siendo su primer antecesor americano por el lado paterno David Ball, que llegó de Inglaterra a Newark, New Jersey, en 1700. Tres de sus hijos estuvieron en la guerra revolucionaria. El abuelo de Mary, David, fue a Ohio el año en que fue admitido como Estado, siendo un ciudadano respetado. Por el lado materno descendía de Thomas Rodgers que llegó en el Mayflower. John Rodgers, su abuelo, vástago de dieciséis hermanos, estuvo en la batalla de Bunker Hill y luchó los siete años de guerra. Mary pasó sus primeros años en el hogar de su abuelo, al haber muerto su madre cuando ella tenía año y medio. Luego vivió con su tío, Henry Rodgers. Criada en una granja y amante del aire libre, desarrolló una gran resistencia física, siendo una frugal y competente ama de casa. Con 16 años entró en Oberlin College, donde pasó cuatro años, pero una epidemia hizo que saliera sin graduarse y el traslado de la familia de su tío a Cincinnati impidió su regreso. Hizo un curso de enfermería bajo el doctor Reuben D. Mussey, familiarizándose con la obra hospitalaria. El 27 de abril de 1847 se casó con un mecánico, Robert Bickerdyke, que era viudo sin hijos. En 1856 la familia se trasladó a Galesburg, Illinois, donde su marido murió dos años después, asistiendo ella a la iglesia congregacional. En 1861 apareció en el directorio de Galesburg como 'médica botánica.'

Cuando estalló la guerra las mujeres patrióticas de su ciudad, reconociendo su idoneidad, la animaron a que se uniera al ejército. Con aprovisionamientos por valor de 500 dólares que le fueron entregados, comenzó a trabajar en los hospitales militares en Cairo, Illinois, continuando su servicio hasta el 20 de marzo de 1865. Estuvo en 19 batallas en los departamentos de los ejércitos de Ohio, Tennessee y Cumberland. Fue igualmente eficiente ministrando a los hombres en el campo de batalla, ayudando en la mesa de operaciones, haciendo la comida, supervisando hospitales o buscando provisiones. Un cirujano del regimiento de infantería de Illinois, el doctor Woodward, la describe como 'mujer grande y fuerte de 45 años, como un hombre; músculos de hierro; nervios de acero; sensible pero confiada; amable y tierna, buscando todo para los demás y nada para ella misma.' Puso en los reclutados su cuidado especial y luchó por sus derechos como una tigresa, amándolos como una madre. Era el terror de los oficiales incompetentes y descuidados, ejerciendo invariablemente su deber. Se saltaba la burocracia y a veces violó los procedimientos militares, pero aunque fue llamada al orden por los oficiales subordinados, siempre tuvo el respaldo de sus superiores, especialmente de los generales Grant y Sherman, otorgándole el primero un pase para cualquier punto de su división militar con transporte gratuito en todo tiempo, siendo tras la batalla de Vicksburg agregada del cuerpo de oficiales de Sherman. La comisión sanitaria la nombró su agente, confiando en su administración. Su capacidad ejecutiva era especial y su innata economía de recursos ahorró a la comisión y al gobierno grandes gastos. Uno de sus logros fue el establecimiento de lavanderías en el ejército. Anteriormente la ropa y camas de los soldados heridos eran destruidos. Ella obtuvo máquinas de lavar, cocinas portátiles y escurridores, limpiando y preparando para ser usado lo que anteriormente había sido una pérdida total, con la ayuda de contrabandistas que le eran leales. Igualmente rescató pertrechos dejados en el campo de batalla. Hay innumerables relatos de su resolución para vencer obstáculos. Por la singularidad de su carácter y obra fue una de las más destacadas y eficientes mujeres del ejército.

Su carrera tras la guerra fue variada. Ayudó a enfermeras y veteranos a conseguir pensiones y el general Logan fue portavoz del sentir general cuando escribió al presidente de la comisión de pensiones: 'Deseo presentar a la Madre Bickerdyke. Lo que ella quiere es recto y lo que dice es la verdad.' Durante un año estuvo al cargo del hogar para destituidos en Chicago. En 1867 inició un movimiento para que los soldados licenciados fueran al oeste, emigrando por su influencia 300 familias a Kansas. Ella misma se estableció en Salina, abriendo un hotel bajo el patrocinio de Kansas Pacific Railroad. Durante cuatro años hizo obra misionera en Nueva York, bajo la dirección de la junta de misiones de la ciudad. En 1874 regresó a Kansas para vivir con sus dos hijos, marchando a Illinois cuando la plaga de langostas para aliviar el sufrimiento. Luego fue a California, trabajando en United States Mint y para el Ejército de Salvación. En 1886 el congreso le otorgó una pensión de 25 dólares al mes.