Historia

BIDDLE, JOHN (1615-1662)

John Biddle, fundador del unitarismo inglés moderno, nació en Wotton-under-Edge, a 24 kilómetros al sur de Gloucester, donde fue bautizado el 14 de enero de 1615, y murió en Londres el 22 de septiembre de 1662. Desde muy pronto demostró ser un prometedor joven. Fue favorecido al tomar nota de él George, octavo lord Berkeley, quien le permitió, junto con otros alumnos, una exhibición anual de diez libras, aunque aún no tenía diez años. 'Fue educado' dice Wood, 'en la escuela teniendo por sucesivos maestros a John Rugg y John Turner.' Bajo este último 'superó a sus instructores y se convirtió en tutor él mismo.' Mientras todavía era un colegial, 'adaptó al inglés las Bucólicas de Virgilio y las dos primeras Sátiras de Juvenal', que fueron impresas en 1634 y dedicadas a 'John Smith, Esq., de Nibley', Gloucestershire, y las 'Mecaenas de las musas wottonianas.' También 'compuso y recitó ante un repleto auditorio', en el comienzo de 1634, 'una elaborada oración en latín para el funeral de un honorable compañero de escuela.' Fue un hijo obediente a su madre, que quedó viuda en difíciles circunstancias en este periodo.

En 1634 ingresó en Oxford, siendo alumno de Magdalen Hall. 'Y durante un tiempo', dice Anthony à Wood, 'si no me equivoco, fue puesto bajo la tutoría de John Oxenbridge, una persona conocida por no ser de buenos principios.' En su colegio, según informa un primer biógrafo, 'filosofó de tal modo, como se pudo observar, que estaba determinado más por la razón que por la autoridad; sin embargo, en las cosas divinas no disentía mucho de la doctrina común, como se puede deducir de un pequeño tratado que escribió contra el baile.'

El 23 de junio de 1638 se graduó y luego se convirtió en un eminente tutor en su colegio. El 20 de mayo de 1641 obtuvo la maestría. Antes de esa fecha había sido 'invitado a hacerse cargo de la enseñanza en la escuela en la que había sido educado' (Athenae Oxon.) Poco después los magistrados de Gloucester, 'sobre amplias recomendaciones de las principales personas en la universidad', lo escogieron para ser 'rector de la escuela en la parroquia de St. Mary le Cript en esa ciudad.' Aceptó este nombramiento, 'siendo muy apreciado por su diligencia en su profesión, serenidad de modales y santidad de vida.' 'Finalmente', dice Wood, 'al quedar la nación en confusión por las turbulencias presbiterianas y posicionarse la ciudad en favor del parlamento, expresando cada uno sus opiniones a su gusto, comenzó a manifestar en sus discursos lo que estudió allí en horas de ocio en relación con la Trinidad, de las Sagradas Escrituras, no habiendo entonces, como él pretendía, conversado con libros socinianos... Pero la facción presbiteriana, entonces prevalente, habiendo tomado nota de esos asuntos, y sabiendo bien cuánto descarrío él podría provocar entre sus discípulos, hizo que el magistrado lo citara a comparecer ante él y después de varios interrogatorios, se le propuso que hiciera una forma de confesión bajo tres encabezamientos, lo que hizo el 2 de mayo de 1644, pero no del todo en las palabras propuestas. Al no darles satisfacción, hizo otra confesión en el mismo mes, más evidente que la anterior, para evitar el peligro de encarcelamiento que le sucedería si se negaba.'

El asunto parecía haber sido olvidado y Biddle prosiguió quietamente su estudio de la Sagrada Escritura. Su manuscrito, que quería imprimir y publicar, que contenía una declaración de sus opiniones religiosas, fue arteramente obtenido por un supuesto amigo. Los comisarios parlamentarios estaban entonces reunidos en Gloucester, llegándoles el manuscrito el 2 de diciembre de 1645. Los comisionados leyeron sus Arguments y de inmediato encerraron a su autor en la cárcel, hasta que hubiera oportunidad de llevar su caso ante la Cámara de los Comunes. Un caballero local se interpuso en su favor, saliendo como fiador, por lo que se le permitió salir 'a condición de comparecer ante el parlamento cuando fuere necesario, para responder a cualquier cargo en su contra.'

En junio de 1646 el arzobispo Ussher, de paso por Gloucester en su camino a Londres, tuvo un encuentro con Biddle, pero no pudo convencerlo de sus errores. El gran prelado 'le habló y trató con toda equidad y piedad, así como con fuerza de argumentos' y debe agregarse con todo respeto; 'porque la verdad es' observa Anthony à Wood, 'que excepto en sus opiniones había poco o nada culpable en él.'

Unos seis meses después de quedar en libertad bajo fianza, fue citado a Westminster para presentar su defensa. El parlamento nombró un comité para examinarlo. Biddle admitió que no creía en la divinidad del Espíritu Santo y expresó su disposición para discutir el tema con cualquier teólogo que ellos pudieran nombrar. Hubo una demora y Biddle quiso que Sir Henry Vane hiciera que su causa fuera escuchada o fuera puesto en libertad. Vane lo propuso a la cámara y mostró una amabilidad hacia Biddle que no mejoró sus perspectivas. En consecuencia, Biddle audazmente publicó Twelve Questions or Arguments drawn out of Scripture, wherein the commonly received Opinion touching the Deity of the Holy Spirit is clearly and fully refuted, 1647. El prefijo es una carta a Vane y al final An Exposition of five principal Passages of the Scripture alledged by the Adversaries to prove the Deity of the Holy Ghost. Llamado al tribunal de la cámara, asumió el libro, siendo enviado a prisión y el 6 de septiembre de 1647 se ordenó que Twelve Arguments fuera quemado por el verdugo, al ser una obra blasfema.

Twelve Arguments atrajo gran atención, siendo reimpreso en el mismo año. Fue respondido por Matthew Poole en su Plea for the Godhead of the Holy Ghost, posteriormente ampliado. La carta a Vane es competente y digna. Nicholas Estwick, licenciado en teología, y otros, expusieron los errores en el libro, pero Biddle, que leyó todo, no admitió que fuera refutado.

El 2 de mayo de 1648 se aprobó una ordenanza que infligía la pena de muerte a los que negaran la doctrina de la Trinidad. Sin embargo, Biddle publicó en el mismo año su Confession of Faith touching the Holy Trinity according to Scripture e inmediatamente The Testimonies of Irenaeus, Justin Martyr, Tertullian, Novatianus, Theophilus, Origen (who lived in the first two centuries after Christ was born or thereabouts), as also of Arnobius, Lactantius, &c., concerning that One God and the Persons of the Trinity, with observations on the same. Tras la publicación de Testimonies la asamblea de teólogos reunidos en Westminster hizo una apelación al parlamento para que le impusiera la pena de muerte. Los teólogos ya lo daban por irremediablemente incorregible. El doctor Peter Gunning lo visitó, mas sin éxito. Pero el parlamento no confirmó la apelación de los teólogos. Nunca fue llevado a juicio, logrando amigos personales su liberación, bajo garantía de su comparecencia cuando fuera llamado. Se marchó con un amigo a Staffordshire y no solo se convirtió en su capellán sino también en predicador en una iglesia. Al llegar estas noticias al lord presidente Bradshaw, Biddle fue una vez más apresado y encarcelado. Casi al mismo tiempo su benefactor de Staffordshire murió, dejándole un pequeño legado, que 'pronto fue devorado por el pago de las multas de prisión', quedando en absoluta indigencia. Su principal apoyo, se recoge patéticamente, consistía de 'un trago de leche de la vaca cada mañana y tarde.'

El alivio vino inesperadamente. Un hombre culto, que conocía su competencia, le recomendó como corrector de prensa a Roger Daniel, impresor, que estaba a punto de publicar una edición de la Septuaginta. Este y otro empleo similar le facilitaron, mientras duraron, una cómoda subsistencia. Thomas Firmin se atrevió a entregar también en este momento a Cromwell una petición para su liberación de Newgate. El obispo Kennet recoge así la respuesta del protector: 'Testa de rizos, ¿crees que voy a mostrar cualquier favor a un hombre que niega a su Salvador y perturba al gobierno? (Register and Chronicle, p. 761).

El 10 de febrero de 1652, por voluntad de Cromwell, el parlamento aprobó un acta general de absolución, por la que Biddle y muchos otros obtuvieron la libertad. Lo primero que hizo tras su libertad recuperada 'fue reunirse cada domingo con los amigos que había hecho en Londres, exponiéndoles las Escrituras.' También se afirma que tradujo y publicó en su patria y en Holanda una serie de libros socinianos, aunque es muy incierto cuáles fueron realmente traducidos por él. Además organizó un conventículo y llevó a cabo el culto público.

En 1654 volvió a exponerse a sanciones legales. Publicó A Twofold Catechism, the one simply called A Scripture Catechism, the other A Brief Scripture Catechism for Children. Se presentaron quejas de estos catecismos en el parlamento. A principios de diciembre de 1654 el autor fue llevado ante el tribunal del parlamento, preguntándosele si había escrito los libros. Respondió preguntando si les parecía razonable ser llevado ante un tribunal como criminal para acusarse a sí mismo. Después de un debate y resoluciones, el 13 de diciembre fue 'encerrado en la Gatehouse, prohibiéndosele el uso de pluma, tinta y papel o el acceso de cualquier visitante; y todas las copias de sus libros que se encontraran serían quemadas.'

Esta resolución fue llevada a cabo al día siguiente, emitiéndose una orden para castigarlo. Pero después de seis meses de prisión obtuvo la libertad en el tribunal supremo el 28 de mayo de 1655. Solo estuvo un mes fuera, cuando se enredó en una disputa con John Griffin, pastor de una iglesia bautista. Griffin era analfabeto y posiblemente no podía hacer frente a Biddle. Pero en lugar de una simple disputa se invocó la ley, presentándose una denuncia contra Biddle, por lo que fue detenido y llevado primero a Poultry Compter y luego a Newgate. En las siguientes sesiones fue acusado en Old Bailey bajo la obsoleta y abrogada ordenanza llamada 'Draconick ordinance', que había sido aprobada el 2 de mayo de 1648, pero que nunca adquirió fuerza de ley. Al principio le fue negada la asistencia de un abogado, pero después de un tiempo su solicitud fue satisfecha, fijándose el juicio para el día siguiente. Pero Cromwell interpuso su autoridad y detuvo los procedimientos. Se produjo un enojoso enredo. El resultado fue que, como el menor de dos males, fue 'desterrado a las Islas Scilly el 5 de octubre de 1655, para permanecer en estrecha custodia en el castillo de St. Mary de por vida.' El día anterior (4 de octubre) escribió Two Letters of Mr. John Biddle, late Prisoner in Newgate, but now hurried away to some remote Island. One to the Lord Protector, the other to the Lord President Lawrence, 1655. Expresamente se separa de Socino en cuanto a la personalidad del Espíritu Santo.

El protector le concedió 100 coronas anuales. Permaneció en prisión hasta 1658. Mientras tanto, se pusieron en marcha muchos medios para su liberación. Calamy intercedió. También ministros bautistas. Él mismo escribió con sentimiento y poder. Finalmente, por la intercesión de muchos amigos, fue trasladado de St. Mary Castle por hábeas corpus al tribunal supremo en Westminster, y, al no comparecer un acusador, fue liberado por Glynn, el presidente del tribunal supremo.

Seguidamente, con prontitud, fundó 'una sociedad sobre principios congregacionales, retomando sus clases largamente suspendidas entre sus amigos.' Así continuó hasta la muerte de Cromwell el 3 de septiembre siguiente. Antes de que el parlamento convocado por Richard Cromwell se reuniera, se le recomendó retirarse al campo, sugerencia que se cree procedió del presidente del tribunal supremo. Era un paso prudente, pero Biddle se negó. Se designó un comité por la cámara para examinar el estado de la religión y uno de sus primeros actos fue instituir una indagación sobre su liberación. El asunto remitió y Biddle se aventuró a volver a Londres. Pero el 1 de junio de 1662 fue capturado en su alojamiento 'con algunos de sus amigos que estaban reunidos para la adoración divina, siendo llevado ante un juez de paz, Sir Richard Brown.' 'Todos fueron enviados a prisión sin fianza.' El juicio se demoró. Finalmente, fue declarado culpable y multado con 'cien libras y encierro en la cárcel hasta que pagara y a cada uno de sus oyentes con la suma de veinte libras.' En menos de cinco semanas tras la sentencia, el rigor de su encarcelamiento y la insalubridad del aire le produjeron una enfermedad que terminó fatalmente. Sir Richard Brown rechazó cualquier mitigación de las normas de la prisión en su favor; pero el magistrado Meynell le concedió permiso para que fuera trasladado 'a una situación más favorable para su recuperación.' La indulgencia llegó demasiado tarde. En menos de dos días murió entre las cinco y las seis de la mañana.