Historia

BILLINGSLEY, JOHN, EL VIEJO (1625-1684)

John Billingsley el Viejo, teólogo innglés, nació en Chatham, Kent, el 14 de septiembre de 1625 y murió el 30 de mayo de 1684. Wood dice que 'fue educado principalmente en St. John College, Cambridge, pero, llegando con la turba a Oxon para obtener promoción en la visitación parlamentaria en 1648, tuvo la suerte de ser provisto con una beca Kentish en Corpus Christi College, Oxford (al haber nacido en ese condado).' En 1649 obtugo la graduación, siendo ordenado el 26 de septiembre de ese año en la iglesia de St. Andrew Undershaft, Londres.

Mientras residió en Oxford solía ejercer como evangelista en el vecindario, predicando con una fuerza poco común. 'Al final' (dicen Calamy y Palmer) 'obtuvo una invitación a uno de los lugares remotos y oscuros del reino para predicar el evangelio', lo cual hizo 'muy asiduamente, a saber, en Addingham en Cumberland.' Instituyó la catequización y se unió a una asociación del condado para el renacimiento de la 'disciplina de las Escrituras en las iglesias particulares.' Desde allí se trasladó a Chesterfield en Derbyshire, pensando Anthony à Wood que fue su primer cargo. Sostuvo muchas disputas con los discípulos de George Fox. Publicó Strong Comforts for Weak Christians, with due Cautions against Presumption. Being the substance of several lectures lately preached at Chesterfield in Derbyshire, 1656; The grand Quaker prov'd a gross Liar; or a Short Reply to a little Pamphlet entitled A Dispute between James Naylor and the Parish Teacher of Chesterfield by a Challenge against him, &c., impreso con Strong Comforts. George Fox replicó a Billingsley en The great Mystery of the great Whore unfolded, and Anti-Christ's Kingdom revealed with Destruction, 1659.

A medida que su reputación crecía, 'tuvo grandes tentaciones debido a (mayores) ventajas seculares y la importunidad de amigos para que dejara' Chesterfield; pero 'él no cedió en la idea de dejar a esa gente, que le era querida como su propia alma, y ​​estaba en su corazón vivir y morir con ellos'. Fue uno de los dos mil expulsados en 1662. Continuó trabajando entre sus parroquianos en privado, según tenía oportunidad. Fue silenciado por Conventicle Act de 1664, retirándose a Mansfield, 'que fue para él y para varios otros su Zoar.' Iba una vez cada dos semanas a Chesterfield, predicando dos veces en cada visita, 'y a menudo exponiendo y catequizando' y visitando a los enfermos. Al tener que viajar frecuentemente de noche, su salud se debilitó enormemente. Aunque era un no conformista confeso, vivió 'en amor y concordia con el digno ministro de la parroquia' en Mansfield, quien, en referencia a Billingsley, dijo que 'no consideraba un cisma esforzarse en ayudar a su gente en su camino al cielo.'

En la Restauración fue un celoso monárquico. El obispo Hacket sinceramente le suplicó que se conformara, pero en vano. 'No sabía', fueron sus palabras, 'cómo anular los juramentos por interpretaciones forzadas, o estirar su conciencia para cumplir con la voluntad humana, en los casos en que si él estuviera equivocado (como sospechaba fuertemente que podía estarlo) sabía que el poder humano no le defendería.' 'Fruto de su gran modestia, dejó una orden expresa en su testamento de que no fuera predicado un sermón en su funeral; pero una consoladora alocución adecuada fue dirigida a la familia en el día del Señor por [Matthew] Sylvester' sobre gozándo os en la esperanza, perseverando en el sufrimiento, dedicados a la oración,[…]Romanos 12:12. Póstumamente apareció The Believer's Daily Exercise, or the Scripture Precept of being in the Fear of the Lord examined and urged in Four Sermons, 1690. Tuvo dos hijos que fueron bien conocidos como ministros no conformistas en Hull y Londres.