Historia

BIRCH, JAMES

James Birch, heresiarca galés, se afilió a los muggletonianos, apareciendo su nombre por primera vez en sus registros el 1 de julio de 1759; el de la señora Birch se menciona el 22 de julio de 1759. Escribió en 1771 un relato rítmico de su conversión (Travels from the sixth to the ninth hour), quince estrofas de ocho líneas cada una, con fecha 5 de diciembre (sin imprimir). En 1772 rechazó dos puntos de la ortodoxia muggletoniana, a saber, la doctrina de que los creyentes tienen seguridad de salvación (la cual, pensaba Birch, a menudo era retenida hasta la muerte), y la doctrina de que Dios no ejerce inmediata supervisión en los asuntos humanos, y no permite la inspiración actual (en estos puntos Birch volvió a las ideas originales de John Reeve, el fundador, junto con Lodowicke Muggleton, de la secta). Hasta entonces sólo dirigió a una facción dentro del grupo muggletoniano, que siempre había sido propenso a las erupciones de la herejía de Reeve. Pero en 1778 Birch comenzó a proclamar su inspiración personal, lo que hizo que perdiera diez seguidores, encabezados por Martha, esposa de Henry Collier. Los collieritas fueron considerados por los muggletonianos como amigos equivocados; pero a los birchitas los consideraban anti-iglesia. Birch fue mantenido en independencia por sus seguidores, siendo su mano derecha William Matthews, de Bristol. En 1786 había unos treinta birchitas en Londres y un mayor número en Pembrokeshire. En 1809 son mencionados en una 'canción divina' por James Frost como 'anti-seguidores'; en ese momento y posteriormente tuvieron un lugar de reunión en la Barbican. No se sabe si Birch vivía en 1809; la última aparición de su nombre en los archivos muggletonianos es en 1795; dos de sus seguidores de Londres vivían en 1871 en edad avanzada. Birch publicó, a finales del siglo XVIII, The Book of Cherubical Reason, with its Law and Nature; or of the Law and Priesthood of Reason, &c.; y The Book upon the Gospel and Regeneration, &. No tienen fecha, pero fueron vendidos por T. Herald, 60 Portpool Lane, Gray's Inn Lane. Muy incoherentes, son apenas inteligibles incluso para los iniciados en las pequeñas controversias de donde surgieron. Una de las opiniones de Birch es curiosa: 'Nadie de las semillas de la fe muere en la infancia.' (Cher. Reas. p. 46).