Historia

BLAVATSKY, HELENA PETROVNA (1831-1891)

Helena Petrovna Blavatsky, teósofa, nació en Ekaterinoslav, a 400 kilómetros al nordeste de Odessa, Rusia, el 31 de julio de 1831 y murió en Londres el 8 de mayo de 1891.

Helena Blavatsky
Era hija del coronel Peter Hahn y nieta del general Alexis Hahn von Rottenstern Hahn de una vieja familia de Mecklenburg. Su madre, Helena Pavlovna Fadeev, distinguida novelista que escribía bajo el seudónimo de "Zinaida R-va", era tía del famoso conde Witte e hija de Andrey Fadeev del consejo privado y de la princesa Helena Dolgoruki. Retrocediendo aún más, sus antepasados se aliaron con la familia real. Tuvo una infancia indisciplinada, en un tiempo con su padre en un campamento militar y luego, después de la muerte de su madre, con sus abuelos maternos. Su antigua mansión de campo en Saratov, muy parecida a un castillo feudal, en medio de parques y bosques, alimentó el espíritu de disposición romántica de la niña. Histérica y sujeta a alucinaciones, vivía en un mundo propio de fantasía cuando no estaba discutiendo con las institutrices. 'La menor contradicción provocaba una explosión de ira, a menudo un ataque de convulsiones', según su tía, Nadejda Fadeev. En 1844 su padre la llevó a París y Londres, donde recibió alguna enseñanza en música, en la que mostró un talento notable, pero pronto descubrió que su hija de trece años era demasiado para él y la devolvió a sus abuelos. De joven creció imprudente, obstinada y errática. El 7 de julio de 1848 se casó con el general Nikifor Vasilevich Blavatsky, entonces vicegobernador de Erivan, quien según sus declaraciones tenía entonces 73 años, aunque cuarenta y cinco años más tarde se dijo que todavía estaba vivo. Pronto abandonó a su esposo y regresó con su abuelo, quien inmediatamente la envió a su padre, pero en el camino se escapó y llegó a Constantinopla. Aquí parece que tuvo una relación con el revolucionario húngaro y cantante de ópera Metrovich (o Mitrovich), a la que siguió otra con un inglés desconocido. Entonces sobrevino un largo período de viajes por capitales europeas y lugares de juego, en el cercano Oriente, en Egipto y posiblemente incluso América. No se puede reconstruir ningún registro preciso de estos detalles, por sus poco confiables y contradictorias declaraciones. En su primera entrevista en América en 1874 (New York Graphic, 13 de noviembre) no mencionó haber estado en la India, sino que hizo fortuna vendiendo plumas de avestruz en África y, en otra ocasión, de haber penetrado en Sudán y vivir durante cuatro meses sin ver a un blanco, traduciendo mientras tanto a Darwin y a Buckle al ruso. Más tarde, en la información que le dio a A. P. Sinnett en sus Incidents in the Life of Mme. Blavatsky (1886), no menciona las plumas de avestruz, ni a Darwin ni a Buckle, sino tres viajes a la India y una estancia en el Tíbet. En 1858, según declaración propia, 'se convirtió al espiritismo' por el célebre médium, Daniel D. Home, en París. En 1860 estaba otra vez en Rusia, para reconciliarse con su familia, siendo, en Pskov y Tiflis, una sensación local por sus demostraciones espiritistas. La llegada de Metrovich a Tiflis desembocó en una renovación de sus anteriores relaciones y en un nuevo escándalo. Los dos se fueron apresuradamente a Kiev, de donde fueron expulsados por pasquines de Mme. Blavatsky contra el gobernador general. Su declaración de que estuvo con Garibaldi en la batalla de Mentana el 3 de noviembre de 1867, no tiene otro fundamento sino su imaginación romántica. En algún momento estuvo en Odessa entre 1867 y 1871, todavía con Metrovich a quien ayudó haciendo y vendiendo flores artificiales. En 1870 naufragó frente a Spezzia. Al año siguiente estaba investigando y practicando el espiritismo en El Cairo. En 1872 estaba de vuelta en Rusia, en 1873 de nuevo en París y en julio de ese año llegó a Nueva York en tercera clase y se afincó en uno de los barrios más pobres de la ciudad. Su atractiva apariencia era ahora cosa del pasado, al haber engordado, con un desaliñado vestido, comiendo grasa de carne, fumando incesantemente y maldiciendo como un soldado. Pero su duplicidad personal y profundo desprecio hacia la humanidad quedaron ocultos bajo una franqueza cautivadora. Su falta de convencionalismo atrajo lo poco convencional. Sobre todo, sus grandes ojos azules místicos magnetizaban y fascinaban. Estaba a punto de comenzar un nuevo movimiento religioso.

En el verano de 1874 los supuestos fenómenos espiritistas de los hermanos Eddy en Chittenden, Vermont, recibieron gran publicidad a través de los favorables artículos de Henry Steel Olcott en New York Graphic. Mme. Blavatsky visitó Chittenden, conoció al receptivo Olcott y pronto le convenció de sus propios poderes psíquicos. Durante el año siguiente se hicieron muy íntimos, escribiendo numerosos artículos en defensa del espiritismo. Pero en el invierno el desastroso engaño de la médium Nelson Holmes, en Filadelfia, hizo que el interés público en el espiritismo decayera. Mme. Blavatsky, hasta este momento bajo el 'control' del famoso fantasma 'John King', cambió su lealtad, anunciando que estaba en contacto con ciertos maestros egipcios, 'los Hermanos de Luxor', esforzándose por fundar una sociedad para el estudio del ocultismo egipcio, la cual se convertiría en la Sociedad Teosófica, comenzada el 7 de septiembre de 1875, con dieciséis miembros, siendo Olcott presidente y ella misma secretaria de correspondencia. Los objetivos de la Sociedad se ampliaron más tarde hasta abarcar la promoción de la fraternidad humana, el estudio de la religión comparada y el estudio del ocultismo en general. En el otoño de 1877 Mme. Blavatsky publicó en Nueva York su célebre Isis Unveiled, dos volúmenes de trabajo sobre el ocultismo, en gran parte compuesto por citas no reconocidas. En esta obra denunció al espiritismo tan duramente como anteriormente había denunciado a sus oponentes. En 1878 se formó una sucursal de la Sociedad Teosófica en Londres. Mientras tanto, y tras declarar ser viuda, Mme. Blavatsky se casó de nuevo, con un ruso llamado M. C. Betanelly, de quien se divorció el 25 de mayo de 1878.

Al no prosperar la sociedad en Nueva York, Olcott y Mme. Blavatsky decidieron probar fortuna en la India. Zarparon el 18 de diciembre de 1878 y llegaron a Bombay el 16 de febrero de 1879. Antes se habían afiliado al Arya Samaj, un grupo encabezado por un místico hindú, Dayanand Saraswati, pero al poco tiempo el venerable hindú y ellos se denunciaban entre sí como 'idiotas.' Mme. Blavatsky se sostenía a sí misma y a Olcott escribiendo, bajo el seudónimo de Radda-Bai para el Russky Vyestnik, una serie de relatos de viajes (traducidos al inglés bajo el título From the Caves and Jungles of Hindostan, 1892). Mientras tanto su producción de 'fenómenos psíquicos' cautivó a A. P. Sinnett, editor del principal diario anglo-indio, Allahabad Pioneer, en cuyas páginas el movimiento teosófico recibió amplia publicidad. Los dos fundadores establecieron su propia revista, The Theosophist, comenzando a ganar adeptos en toda la India; en 1880 llevaron el movimiento a Ceilán; en 1882 fijaron la sede permanente de la Sociedad en Adyar, un suburbio de Madras, en una vivienda equipada con una 'habitación oculta' y un 'santuario.' Por estos medios Mme. Blavatsky recibía por el telégrafo astral misteriosas cartas de sus últimos maestros, dos tibetanos llamados 'Morya' y 'Koot Hoomi'. Pero en 1883 se supo que una de las cartas de Koot Hoomi, publicada en Occult World (1881) de Sinnett, fue tomada literalmente de una alocución espiritista dada por un tal Mr. Kiddle en América. Este descubrimiento provocó numerosas bajas en la sucursal de Londres, tornándose tan seria la situación que a principios de 1884 Olcott y Mme. Blavatsky hicieron un viaje a Europa. Apenas habían partido, cuando su secretaria, Mme. Emma Coulomb, junto con su esposo, ambos residentes en la vivienda teosófica, comenzaron a diseminar historias de los engaños al por mayor por parte de Mme. Blavatsky, que se publicaron en Christian College Magazine en Madras en el otoño, viéndose los dirigentes teosóficos abrumados y teniendo que apresurarse a regresar a la India, seguidos de cerca por Richard Hodgson, para hacer una investigación en nombre de la Sociedad Británica de Investigación Psíquica. Esta investigación se llevó a cabo durante tres meses; cuando se supo que el informe del investigador corroboraba los cargos de Coulomb, Mme. Blavatsky renunció a su cargo como secretaria de la Sociedad y zarpó una vez más hacia Europa.

En abril de 1885 llegó a Nápoles desesperadamente enferma, empobrecida y casi desacreditada universalmente. Pero su espíritu era indomable. Llevó una vida anónima en Würzburg, Alemania, donde tan pronto como su salud se recuperó se dedicó a su obra más importante, The Secret Doctrine (1888), en dos grandes volúmenes, siendo una exposición elaborada de las ideas básicas de la teosofía. Hacia sus engaños adoptó la actitud de una mártir perseguida por los incrédulos y con este papel gradualmente ganó más seguidores de los que había perdido. En la primavera de 1886 se mudó a Ostende y en el verano de 1887 a Londres. Allí en septiembre de 1887 organizó la Logia Blavatsky; en octubre de 1888 fundó la Sección Esotérica de la Sociedad Teosófica, estando ella misma a la cabeza; en agosto de 1890 se le dio toda autoridad sobre la organización teosófica europea. Durante todo este tiempo sufrió una serie de enfermedades que en otro caso, en opinión de su médico, habrían bastado para matar a una persona común. Sin embargo, en estos años, además de sus otras actividades, editó una revista teosófica mensual, Lucifer (1887-91), y escribió Voice of the Silence (1889), una rapsodia teosófica; The Key to Theosophy (1889); Glossary of Theosophical Terms (1891) y Nightmare Tales (publicado póstumamente, 1892), una colección de cortos relatos semi-místicos. En el momento de su muerte fue una vez más reconocida como la cabeza de un gran movimiento religioso. A pesar de que era indiscutiblemente una charlatana, con un superficial conocimiento de la filosofía oriental que abogó y un carácter opuesto a sus propias enseñanzas, hizo una profunda apelación a la fascinanción infantil hacia el misterio y la magia latente en muchos seres humanos. Poseía el raro poder de creer temporalmente lo que quería creer. Así hipnotizó a otros, habiéndose primero hipnotizado a sí misma, y, aunque fue una de las mujeres menos espirituales, ganó de sus seguidores una veneración que raya en la idolatría.