Historia

BLOET, ROBERT († 1123)

Robert Bloet, Bluet o Bloett, obispo de Lincoln, murió el 10 de enero de 1123.

Lincoln, catedral y ruinas del castillo
Lincoln, catedral y ruinas del castillo
Normando de nacimiento y hermano de Hugo, obispo de Bayeux, fue canciller de Guillermo el Conquistador. Cuando el rey yacía en su lecho de muerte en Rouen, envió a Bloet a Inglaterra con una carta rogando al arzobispo Lanfranco que coronara a William Rufus. Bloet cruzó el canal en compañía del propio Rufus y se convirtió en el nuevo canciller del rey. Después de la muerte de Remigio en 1092, la sede de Lincoln estuvo vacante durante un año. Pero Rufus se arrepintió de sus malos caminos mientras yacía enfermo en Gloucester en la primavera de 1093 y al mismo tiempo que hizo arzobispo a Anselmo, le dio el obispado de Lincoln a Robert Bloet. La consagración del nuevo obispo se retrasó, pues Thomas, arzobispo de York, objetó a la pretensión del arzobispo de Canterbury sobre la sede de Lincoln. Anselmo hubiera podido, si así lo deseara, consagrar un obispo para la antigua sede de Dorchester, pero Lindesey Thomas la reclamó como parte de la provincia del norte. Bloet fue finalmente (12 de febrero de 1094) consagrado en Hastings, en la capilla del castillo, al día siguiente de la dedicación de Battle Abbey, por Anselmo y otros siete obispos que se habían reunido para tomar parte en la ceremonia en Battle. Al ser nombrado por el rey durante su breve arrepentimiento, no recibió nada por su concesión del obispado. Para compensar esta pérdida, Bloet tuvo que pagar no menos de 5.000 libras para la decisión en favor de los derechos de Canterbury, permitiéndosele a Anselmo realizar la ceremonia de su consagración. Aunque dimitió de la cancillería en su elevación al episcopado, ocupó el cargo más alto de juez bajo Enrique, siendo su mayor consejero de confianza. En 1102 sitió Tickhill, castillo de Robert de Belesme, para el rey. Su estilo de vida era fastuoso y su casa, en la que el hijo del rey Ricardo y otros jóvenes nobles fueron instruidos, era grande y espléndida. Hacia el final de su vida se vio muy acosado por pleitos contra él por un juez inferior. Su riqueza se vio disminuida por fuertes multas y su archidiácono, Enrique de Huntingdon, que se crio en su casa, le cita en su De Contemptu Mundi como un ejemplo de la inestabilidad de la grandeza terrenal. El obispo, dice, estaba profundamente afligido por su revés de fortuna, hablando de ello con lágrimas y atribuyendo sus problemas al rey Enrique, quien, dijo, nunca habló bien de un hombre sin al mismo tiempo arruinarlo.

Bloet fue un generoso benefactor de su iglesia catedral, que había sido construida por su antecesor, Remigio. Él dedicó la iglesia, le proporcionó muchos ricos ornamentos y duplicó el número de prebendas, cuarenta y dos en total. A pesar de estos logros, su carácter ha sido descrito en tintes oscuros. En Gesta Pontificum de William de Malmesbury, este historiador lo describe como un hombre de vida licenciosa y sin Dios. En una edición posterior da una imagen menos desfavorable, presentándolo, de hecho, como un hombre mundano, pero no acusándolo de ningún cargo especial. Escritores posteriores, como Higden y Knighton, adoptan e insisten en la imagen más oscura, acusándolo de inmoralidad y añadiendo que su alma penó sobre su tumba en Lincoln hasta que fue aliviada por misas y limosnas. Por otra parte, Enrique de Huntingdon lo presenta como padre de huérfanos, querido por sus amigos, gentil y agradable para con todos e incluso William de Malmesbury admite que fue un hombre cordial. Al leer las acusaciones de los monjes cronistas, hay que tener en cuenta la luz bajo la que la gente y los monjes de Lincoln vieron algunas de las obras de Bloet. Giraldus Cambrensis, escribiendo en favor de Lincoln, desaprueba la partición de la sede y la creación de la diócesis independiente de Ely (1109), pues un obispado en ese momento se consideraba como un feudo laico y su división implicaba una disminución en los beneficios de la jurisdicción. Pero la creación de la sede de Ely fue obra del propio rey y Bloet no tenía poder de intervenir. Giraldus habla también de la necedad del obispo al cargar a su iglesia con un regalo anual al rey consistente en un rico vestido de marta por valor de 100 libras, aunque es probable que la iglesia recibiera un amplio equivalente. Al trasladar los monjes de Stow a Eynsham, Bloet pudo anexar Stow a su iglesia. Pero mientras Giraldus mantiene que se trató de una buena acción, los monjes, que perdieron por el intercambio, la vieron de una manera totalmente diferente y la memoria de Bloet en Lincoln ha sufrido por su indignación, pues su efigie en el frente oeste de la iglesia, conocida por estar soplando el cuerno, se llama el 'porquero de Stow'. Bloet ofendió todavía más profundamente a la facción monástica al unirse a Roger, obispo de Salisbury, al inducir a los obispos a que pidieran al rey en febrero de 1123 poder elegir un sacerdote secular como arzobispo de Canterbury, petición que el prior y los monjes de Canterbury y todos los demás monjes que estuvieron en el consejo 'resistieron durante dos días completos, pero no sirvió de nada.' El carácter del obispo de Lincoln ha sido defendido enérgicamente por el Sr. Dimock en su prefacio de Giraldus Cambrensis, vii., en Rolls Series. En verdad fue un esplendoroso prelado, sabio, generoso y de buen corazón, ciertamente mundano, como muchos de sus colegas, pero de ninguna manera el hombre malvado que los monjes cronistas describen. El cargo de inmoralidad surgió porque tuvo un hijo mientras era canciller de Guillermo el Conquistador. La muerte de Bloet la narra en términos gráficos el cronista de Peterborough. Sucedió que cabalgando el rey en Woodstock junto con los obispos de Salisbury y Lincoln, 'iban montados y hablando.' Entonces el obispo de Lincoln se desplomó y dijo al rey: 'Señor rey, me estoy muriendo.' El rey se apeó y tomó al obispo en sus brazos. Fue llevado a su alojamiento 'donde murió.' Fue enterrado 'con gran pompa' en su iglesia catedral ante el altar de St. Mary. Su hijo Simon, que fue hecho deán de Lincoln, también es citado en De Contemptu Mundi, quien tras haber gozado de gran favor en la corte, fue deshonrado y encarcelado, y, aunque escapó de la cárcel, vivió en la pobreza y el exilio. Se dice que el nombre Bloet es la misma palabra que 'blonde', rubio.