Historia

BLOMMAERDINE, HADEWICH

Hadewich o Hadewijch Blommaerdine fue una mística hereje cuya actividad y escritos religiosos causaron gran perturbación en Bruselas a principios del siglo XIV. Sus seguidores la veneraron como santa y a sus escritos como revelaciones divinas; sus oponentes la acusaron de enseñanza herética sobre la libertad del espíritu y de mezclar la devoción religiosa y la pasión sensual. Durante su estancia en Bruselas (1317-43), Ruysbroeck dirigió una fuerte campaña de polémica contra ella, que, sin embargo, no impidió que el pueblo tras su muerte procurara la cura de enfermedades tocando su mortaja. Las escasas noticias que el biógrafo de Ruysbroeck proporciona sobre su vida y escritos fueron posteriormente suplidas por las investigaciones eruditas de K. Ruelens y P. Fredericq, que muestran ser extremadamente probable que la mística fuera idéntica con la importante poetisa flamenca Hadewijch (erróneamente llamada "hermana Hadewijch"), cuyos restos literarios en prosa y verso, conocidos sólo en parte, fueron publicados completamente por J. Vercoullie (Gante, 1877). El principal tema de todos sus escritos es el amor (Minne) a Dios. Los ejemplos dados por Fredericq muestran la tempestuosa, a veces sensual, pasión que ella anhelaba por la unión mística con Dios. Al describir sus numerosas visiones la poetisa se jacta de las íntimas relaciones con Cristo y los santos y proclama el don de profecía y el poder de hacer milagros. Se expresa amargamente respecto a las persecuciones puestas en marcha por sus enemigos, los vremden, contra sus seguidores, a quienes llama vriende, los nuwen o volmaakten der Minne (perfeti). En un lugar cifra en 97 el número de sus seguidoras entonces vivas (principalmente monjas o beguinas), de las que 29 estaban fuera de los Países Bajos. Aparentemente la domicella Heilwigis dicta Blammardine, hija de William Blommaert, un rico y noble ciudadano de Bruselas, que murió hacia 1336, es la misma persona que la mística y la poetisa. Parece ser que a comienzos del siglo XV la Inquisición en Bruselas se vio todavía obligada a proceder contra los seguidores de las herejías promulgadas por ella, que no estaban lejos de las ideas de los Hermanos del Libre Espíritu.