Historia

BLUND, JOHN LE († 1248)

John Le Blund o Blunt, canciller de York, murió en 1248. Fue uno de los dirigentes del movimiento para la restauración de la universidad de Oxford a su antigua posición como sede del saber, en el que los frailes franciscanos, Edmund Rich, Adam de Marisco y Robert Grosseteste tomaron parte principal. Habiendo recibido su educación anterior en Oxford, Blund, como Edmund Rich, se trasladó a la universidad de París, donde estaba estudiando en 1229, cuando se tomaron violentas represalias contra los alumnos por orden de la reina, a causa de una pelea en la que algunos taberneros habían sido maltratados, causando la dispersión de alumnos y maestros. Blund, con otro 'famosi Angli', regresó a su país natal, donde retomó su residencia en Oxford como profesor, prestando importante ayuda a Edmund Rich en su introducción a la filosofía aristotélica. Su fama como teólogo influyó en la promoción de Blund en la Iglesia.

Ya era canónigo de Chichester y canciller de York, cuando la súbita muerte del arzobispo Richard Grant (1 de agosto de 1231) dejó vacante el trono primacial. La primera elección de Ralph Neville, obispo de Chichester, y luego de John, prior de Canterbury, habían sido sucesivamente anuladas por el papa. El poderoso Peter des Roches, obispo de Winchester, fue el patrono de Blund. Su influencia con los monjes de Canterbury logró la elección de su candidato, a quien, al partir hacia Roma, dio mil marcos como donativo, y otros mil como préstamo, para que hiciera un juicioso uso de los mismos a fin de ganar el favor de la curia papal. Fue elegido el 26 de agosto de 1232. El asentimiento real fue entregado sin demora y comenzó su viaje a Roma, acompañado por varios de los monjes por los que había sido elegido. Blund llevaba consigo una garantía de la universidad, de la que él era un distinguido ornamento, 'studens ac legens theologiam', de que su nombramiento sería popular. Uno de los miembros del grupo, Michael de Cornualles, dirigió una copia de los versos al papa, en la que citaba a toda la universidad y hombres de todos los rangos, desde el rey para abajo, dando testimonio de la honestidad de la vida de Blund y la inutilidad de cualquier acusación que se pudiera presentar contra él. Sin embargo, todo fue en vano. La bien merecida impopularidad de Des Roches en su país adoptivo hizo que el papa no aceptara a su candidato como arzobispo. Un pretexto para su rechazo fue sugerido por su enemigo, Simon Langton, archidiácono de Canterbury, hermano del arzobispo Stephen Langton, de que el arzobispo elegido, por su propia confesión, tenía dos beneficios con cura de almas, sin dispensa papal, lo cual era una directa violación de los cánones. Des Roches había escrito al emperador, Federico II, instándole a intervenir en favor de Blund. Pero las relaciones entre el papa y el emperador no permitían que tal mediación fuera esperanzadora. La elección de los electores fue por tercera vez consecutiva anulada y Blund regresó a su patria (1233) para terminar sus días como un simple presbítero. En una amable carta de Grosseteste, después de haberse convertido en obispo de Lincoln, se justifica de no admitir a un beneficio a ninguno de los parientes de Blund, debido a su analfabetismo casi total, dando testimonio de su larga amistad. Blund murió como canciller de York, el mismo año que su antiguo oponente, Simon Langton.