Joan Bocher, Boucher o Butcher, anabaptista inglesa, a veces llamada Joan de Kent y Joan Knel, murió en 1550.
Eduardo VI entregando la orden a Cranmer para la ejecución de Joan Bocher Ilustración de Cassell's Illustrated History of EnglandSu primera noticia es hacia 1540 como 'gran distribuidora del Nuevo Testamento de Tindal' a las damas de la corte de Enrique VIII. Era una gran lectora de las Escrituras y encontró una amiga en Anne Askew, quien fue quemada por herejía en 1546. Antes de 1543 había adoptado opiniones sobre la encarnación que entraron en conflicto con las nociones tanto de la ortodoxiacatólica como de la protestante, siendo acusada de herejía ante el doctor Leigh, comisario del arzobispoCranmer. Los artículos redactados en 1543 por los enemigos del arzobispo contra el doctor Leigh le acusan de mostrar ilegal clemencia hacia ella, pero Strype afirma que Enrique VIII mismo interfirió para detener el proceso en su contra en ese tiempo. En 1548 Joan estaba de nuevo en problemas y con resultado fatal. Fue interrogada ante el arzobispo Cranmer, Sir Thomas Smith, Hugh Latimer y otros teólogos, insistiendo en que Cristo no 'tomó carne de la Virgen'. De acuerdo a Latimer, dijo que 'nuestro Salvador tenía un cuerpo fantástico.' Se la excomulgó, leyendo la sentencia el arzobispo en la capilla de Santa María de la catedral de San Pablo el 12 de abril de 1549. El 30 de abril, Cranmer envió un relato detallado de la herejía de Joan y de los procedimientos contra ella al rey, Eduardo VI, y al mismo el tiempo la entregó al consejo privado para el castigo. Fue mantenida en prisión durante un año, siendo visitada por Roger Hutchinson, Lever, Whitehead, Latimer y otros clérigos protestantes, pero fracasaron para inducirla a cambiar sus opiniones. Durante un tiempo fue detenida por el Lord canciller Rich en su propia residencia, York House, 'donde mi señor de Canterbury y el obispo Ridley la visitaron casi a diario. Pero fue tan firme en espíritu que no pudieron hacer nada.' El 27 de abril de 1550 el Lord canciller Rich, de acuerdo con una orden del consejo, emitió un escrito al magistrado de Londres para que fuera quemada. El 2 de mayo siguiente Joan fue quemada en Smithfield. El doctor Scory, posterior obispo de Rochester, 'predicó en su muerte', siendo vilipendiado por Joan como un canalla mentiroso.
Foxe en su Acts and Monuments, siguiendo Life of Edward VI de Sir John Hayward, afirma que Cranmer fue el único responsable de la muerte de Joan y que obtuvo la firma del rey para su ejecución mediante la coacción. Se ha señalado que en el diario privado de Eduardo VI, el rey tomó nota del hecho de la ejecución de Joan sin comentarios; que fue quemada por un mandato emitido por el señor canciller al magistrado de Londres, de acuerdo a una resolución elaborada por los miembros del consejo que estuvieron presentes en la reunión del 27 de abril de 1550; y que ni el rey ni el arzobispo asistieron a esa reunión. Burnet con razón condena la política que condujo a los reformadores protestantes a quemar a Joan y agrega: 'El porte de la mujer la hizo parecer una desesperada persona más apta para Bedlam que para una estaca.' Edmund Becke tuvo otra opinión, publicando tras la muerte de Joan A brefe Confutacioun of this Anabaptisticall Opinion... For the maintenaunce wherof Jhone Boucher... most obstinately suffered (1560).