Historia

BOECIO, ANICIO MANLIO SEVERINO (c. 480-525)

Anicio Manlio Severino Boecio, estadista y filósofo, nació en Roma de familia rica e influyente hacia el año 480 y murió ejecutado en Pavía el 525.

Díptico de Boecio. Marfil, siglo V
Díptico de Boecio. Marfil, siglo V
Recibió la mejor educación que en su tiempo se podía dar y adquirió una profunda penetración en la filosofía griega, viviendo en Atenas desde los 10 a los 28 años. En los primeros años había quedado huérfano y cuidó de su educación el piadoso e ilustre Símaco, que le dio a su hija Rusticiana por esposa. En 507 era reputado por hombre de vasta y sólida erudición. En el año 510 fue nombrado cónsul y durante varios años ocupó una posición prominente en el mundo romano, siendo respetado igualmente por el pueblo y estimado por el rey ostrogodo Teodorico, gobernador de Italia (489-526), quien le hizo maestro de los oficios y elevó al consulado a sus dos hijos cuando aun eran de tierna edad. La nobleza romana le consideró como patricio. Boecio sin esclavizar su voluntad a la del rey, supo refrenar sus ímpetu, impedir los robos de los magistrados y endulzar la condición de los súbditos. Habiendo sido acusado el senador Albino de esperar la liberación del pueblo romano, exclamó Boecio, llevado del amor a su nación: "Si ese es un delito, tanto yo como todo el senado romano somos reos de él." Tras el decreto del emperador Justino I (518-527) contra los arrianos, Teodorico sospechó de todos los romanos y católicos. Encarceló a Boecio en Pavía bajo la acusación de querer restaurar la antigua libertad romana, condenándolo a muerte, apretándole la cabeza con una cuerda hssta hacerle casi saltar los ojos y acabándolo de matar a palos, después de un largo y duro cautiverio. Se dice que Teodorico se arrepintió después amargamente de su crueldad e injusticia. La misma suerte que Boecio siguió Símaco, también senador.

Miniatura de De consolatione philosophiæ,
Biblioteca Nacional, París
Por sus traducciones y comentarios (incluyendo los seis libros del Organon de Aristóteles y el Isagoge de Porfirio) y por sus obras independientes (Introductio ad categoricos syllogismos, De syllogismo categorico, De syllogismo hypothetico, De divisione, De definitione, De musica, De arithmetica, etc.) Boecio se convirtió en el lazo que une la lógica y metafísica de la antigüedad con la Edad Media. Su influencia sobre el pensamiento medieval fue aún más grande por su De consolatione philosophiæ, escrita mientras estaba en la cárcel en Pavía, y los escritos teológicos que se le atribuyen. De consolatione consta de cinco libros escritos en un lenaguaje calro y armonioso, alternando la poesía con la prosa; ésta es inferior a aquélla, en la que se presenta fícl, lleno de nobles imágenes e impregnado de una triste armonía, habiendo enseyado algunos metros y combinaciones de que los clásicos no habían hecho uso. Es dudoso si Boecio era cristiano, pues en su Consolatio no menciona a Cristo y todo el consuelo procede del optimismo neoplatónico y del estoicismo de Séneca y Proclo. Trata muchos problemas morales y metafísicos, como el ser y naturaleza de Dios, la providencia y la fatalidad, el origen del universo y el libre albedrío. La obra descansa en este pensamiento de Platón: "Si deseas contemplar con clara luz la verdad, toma la senda por el atajo, echa las alegrías, lanza el temor y ahuyenta la esperanza, para que no se presente el dolor. Nublada está la mente y sujeta por frenos donde tienen imperio aquellas cosas." Sin embargo, durante un tiempo el libro fue leído con la mayor reverencia por toda la cristiandad y su autor tenido como mártir por la fe verdadera. Al avanzar de la mera lógica al moralismo, fue considerado teólogo, pero no es probable que escribiera las obras teológicas que se le atribuyen. Durante la Edad Media fue muy celebrado, siendo uno de los libros más populares entre los estadistas, poetas, historiadopres, filósofos y teólogos. Influyó poderosamente en la poesía anglonormanda, en la provenzal y la italiana, en particular en La Divina Comedia. La tradición es muy antigua, siendo mencionado por Alcuino como autor de De sancta trinitate y por Hincmaro de Reims como autor del tratado Utrum pater et filius et spiritus sanctus de divinitate substantialiter prædicentur. Sus obras se encuentran en MPL lxiii-lxiv.

De su obra La Consolación de la filosofía es el siguiente pasaje:

'Mientras yo estaba considerando esto en silencio y usando mi pluma para registrar lloroso una queja, apareció sobre mi cabeza una forma de mujer cuyo semblante estaba lleno de majestad, cuyos ojos brillaban como con fuego y su poder de penetración sobrepasaba los ojos de los hombres, cuyo color estaba lleno de vida, cuya fuerza estaba todavía intacta, aunque tenía tal cantidad de años que nadie pensaría que estaba sometida a una edad como la nuestra. Uno podía dudar de su cambiante estatura, pues en un momento menguaba hasta la común medida de un hombre y en otro parecía tocar con su corona los mismos cielos; y cuando levantaba en alto su cabeza agujeraba incluso el cielo y desconcertaba a quienes la miraban. Su vestido estaba entretejido con una sutil habilidad en una sola pieza. Ella lo había tejido con sus propias manos, tal como luego aprendí por su propia exposición.'