Historia

BOEHLER, PETER (1712-1775)

Peter Boehler (Böhler), obispo moravo, nació en Francfort sobre el Main el 31 de diciembre de 1712 y murió en Londres el 27 de abril de 1775.

Peter Boehler
Peter Boehler
Era hijo de Johann Conrad Boehler y Antonetta Elizabetha Hanf, siendo el padre un ciudadano respetable, posadero y cervecero, ejerciendo durante un tiempo como interventor en la oficina de maíz. Peter comenzó la escuela a la edad de cuatro años, empezando con el latín a los ocho y quedando preparado para el instituto en Francfort a los diez. Por consejo de sus maestros se preparó para estudiar teología en vez de medicina, como había planeado. En 1731 fue a la universidad de Jena donde quedó bajo el influjo del pietismo, especialmente de Spangenberg. Cuando Zinzendorf visitó la universidad en 1732, Boehler hizo un sagrado pacto con él de impulsar la obra de Cristo. Boehler se convirtió en magister legens en 1736, con el derecho a enseñar como profesor suplente. Dos años después entró en las tareas misioneras que ocuparon la mayor parte de su vida. Según un proyecto ideado por Zinzendorf y la Sociedad inglesa para la propagación del Evangelio, Boehler tendría que ser misionero entre los esclavos negros de Carolina del Sur en las inmediaciones de Purysburg. Al mismo tiempo debía ejercer como pastor de un grupo de moravos en Savannah. Boehler pasó varias semanas en Inglaterra en su viaje a América, semanas importantes para su contacto con los fundadores del metodismo, el avance de las doctrinas moravas y la organización de clases. Predicó frecuentemente a grupos en Londres y visitó Oxford dos veces en compañía de los Wesleys, dirigiéndose a ciudadanos y estudiantes. Su éxito como evangelista se debió a su personalidad y claridad de argumentación. Con semblante franco y mirada clara se ganaba la confianza de sus oyentes, tanto en ocasiones públicas como privadas. Sus discusiones de los puntos cardinales en la doctrina de la Unitas Fratrum influenciaron a los Wesleys en un tiempo cuando ellos todavía estaban inciertos en la fe. Cuando Boehler dejó Inglaterra, John Wesley exclamó: '¡Qué obra ha comenzado Dios desde su llegada a Inglaterra!'

La misión americana de Boehler y su compañero, Georg Schulius, comenzó en septiembre de 1738. Las posibilidades no eran prometedoras, pues el conjunto de moravos en Savannah se había dividido en nueve grupos, no habiendo prácticamente esclavos negros en Purysburg. Boehler se puso enfermo y Schulius murió. Mientras tanto, los moravos en Georgia se vieron perturbados por la lucha con los españoles, decidiendo emigrar a Pensilvania. Boehler se convirtió en su dirigente. En ese tiempo comenzó la relación con George Whitefield, cuando los moravos se embarcaron para Filadelfia en el balandro de Whitefield. Con dificultades Boehler se las arregló para mantener a este pequeño grupo unido tras llegar a Pensilvania, pues estaban sin fondos. Whitefield había comprado tierras en la bifurcación del Delaware, construyendo los moravos una escuela de piedra para su uso. Los obstáculos que tuvieron que enfrentar ese año muestran la capacidad de su dirigente. La obra había comenzado cuando empezaba el invierno y las diferencias doctrinales entre Whitefield y los moravos hicieron que Boehler pensara en que los moravos tuvieran su propia tierra. Se quedaron el invierno, pero luego se mudaran a Bethlehem. Posteriormente pudieron comprar la tierra en la bifurcación de Whitefield. Antes del establecimiento permanente, Boehler había zarpado para Europa en enero de 1741, siendo Nitschmann su sucesor. Mientras estaba en Inglaterra predicó en Yorkshire ayudando a Ingham. Tras una vista a su familia en Francfort, regresó a Inglaterra para organizar una nueva comunidad de emigrantes a América, la 'Sea Congregation.' Su esposa, Elizabeth Hobson, con quien se casó en Londres el 20 de febrero de 1742, le acompañó en esta segunda expedición.

Las diversas experiencias de Boehler durante su estancia en América incluyen un viaje por el territorio indio al oeste de Bethlehem y la persecución de Nueva York en 1743 por una ley colonial que prohibía las enseñanzas de 'papistas' y moravos. Durante un año estuvo al cargo de la comunidad en Bethlehem, siendo síndico del sínodo de Pensilvania. Liberado de responsabilidad por la llegada de Spangenberg, regresó a Europa. Aunque su barco fue capturado por un corsario francés, fue liberado en Francia, pudiendo ir a Alemania vía Holanda. Seis de los ocho años que pasaron antes de la siguiente visita a América, estuvo en Inglaterra donde ejerció como superintendente de la Iglesia morava. Fue consagrado obispo el 10 de enero de 1748. Su capacidad para la administración salvó a la rama inglesa de la bancarrota, poniéndola sobre bases firmes. Otra oportunidad para ejercer su capacidad financiera se le presentó cuando regresó a Bethlehem en 1753 y rescató las tierras hipotecadas. Siguió un periodo de servicio en América de once años, estando ausente sólo seis meses para asistir al sínodo general en Alemania. Durante ocho de esos años fue vice-superintendente de la provincia americana. La nueva comunidad de Betabara en Carolina del Norte se organizó durante ese tiempo. Los últimos años de Boehler los ocupó en deberes como miembro del directorio y de la nueva junta de ancianos. Asuntos oficiales le reclamaron a Inglaterra y en una de esas visitas sufrió una parálisis de la que murió.