Historia

BOEHM, MARTIN (1725-1812)

Martin Boehm, obispo americano menonita y de los Hermanos Unidos en Cristo, nació en Conestoga Township, Pensilvania, el 30 de noviembre de 1725 y murió el 23 de marzo de 1812.

Martin Boehm
Martin Boehm
Era hijo de Jacob Boehm, menonita del Palatinado, que se estableció en Conestoga Township, Pensilvania, a principios del siglo XVIII. Jacob se casó en la familia Kendig, antiguos colonos del territorio, siendo diácono en la iglesia menonita y próspero granjero y herrero. Martin Boehm recibió su primera educación en su hogar. Sabía alemán e inglés, pero aunque la primera fue su lengua materna y la que usó en la predicación, poseía una biblioteca de obras inglesas que, según su hijo Henry, leía 'con gran placer y provecho; entre otros Sermons de Wesley y Checks de Fletcher.' Su mente era vigorosa y repleta de saber, según su amigo el obispo Asbury. Como su padre, Martin Boehm era granjero, pero la religión se convirtió en el principal interés de su vida. Heredó la propiedad paterna que cuidó hasta que su hijo Jacob fue maduro para administrarla. En 1753 se casó con Eve Steiner, de ascendencia suiza. Unos tres años más tarde fue escogido como predicador por los menonitas. En 1759 fue hecho obispo. Dado el formalismo que caracterizaba a la iglesia menonita, al igual que a otras confesiones del tiempo, su tarea como predicador fue dificultosa. Tras experimentar una conversión espiritual, rompió gradualmente con las maneras establecidas de adoración, siendo impulsado a predicar una fe más vital. Durante una gira de predicación en Shenandoah Valley escuchó la enseñanza de George Whitefield. Luego, los predicadores del movimiento de la 'nueva luz' llegaron al condado de Lancaster, donde fueron recibidos en casa de Boehm.

De gran importancia en su vida posterior fue su relación con William Otterbein. Los dos predicadores se encontraron varias veces entre 1766 y 1768. Boehm estaba dirigiendo una numerosa congregación en un huerto no lejos de Lancaster. Otterbein estaba entre los oyentes y al acabar el culto se dice que abrazó a Boehm exclamando: 'Somos hermanos.' Otterbein y Boehm fueron escogidos en la primera conferencia anual en 1800 como los primeros obispos de los Hermanos Unidos en Cristo. Sin embargo, mucho antes de 1800 la relación de Boehm con los menonitas se había roto. Los menonitas le habían censurado por su doctrina y su método de predicar, considerando que no respetaba las ordenanzas de la iglesia y porque se asociaba con hombres de otras denominaciones. Pero las reprensiones no lograron que Boehm volviera al seno menonita. Obispos, ministros y diáconos, en conferencia, decidieron excluirle a él y a sus seguidores de la comunión de la fraternidad. No obstante, continuó su predicación itinerante, siendo más y más útil. Todavía llevaba la larga barba de los menonitas y mantenía la sencillez de su porte. Esas características marcaron su presencia en el púlpito, pero más impresionante era la suavidad de su carácter y una cualidad común a los avivamentistas, que era una peculiar fuerza magnética. Viajó extensamente por el sur de Pensilvania, Maryland y Virginia, celebrando cultos en graneros cuando los lugares de reunión no podían acomodar a las muchedumbres de luteranos, reformados, menonitas y dunkards que iban a escucharle. Boehm a veces se unía en cultos con otros predicadores que subrayaban lo espiritual. Estuvo presente en la conferencia en Baltimore donde se organizó la Iglesia de los Hermanos Unidos en Cristo. También asistió a la segunda conferencia en 1791, la primera conferencia anual en 1800 y en todas las sucesivas, con la excepción de las de 1806 y 1808, hasta dos años antes de su muerte. A la vez que desempeñaba un importante papel en la Iglesia de los Hermanos Unidos en Cristo, Boehm también se relacionó con los metodistas. Se formó una 'clase' en su hogar en 1775, predicando frecuentemente ministros metodistas en la casa de su padre hasta que edificaron una capilla en un terreno que había pertenecido a la familia Boehm. En 1802 Boehm consintió en que su nombre fuera puesto en el libro de clase para cumplir con las normas metodistas de asistencia, pero la afirmación de que dejó la Iglesia de los Hermanos Unidos en Cristo no está probada. La liberalidad de Boehm, que causó su ruptura con los menonitas, hizo posible la doble relación con los metodistas y los Hermanos Unidos. Al referirse a su membresía a la clase metodista dijo: 'En lo que a mí respecta, me siento cómodo con todas las personas religiosas y con todas las denominaciones de cristianos.'