Historia
BOKYNGHAM, JOHN († 1398)
En el verano de ese año Bokyngham, en virtud de las cartas obtenidas por Courtenay del rey, hizo que Swynderby fuera arrestado, y, a pesar de la oposición del pueblo de Leicester, fue condenado por herejía. Swynderby apeló al rey y al duque de Lancaster. El caso fue llevado ante el parlamento, pero fue entregado al obispo y se retractó de sus errores. Aunque Bokyngham sostuvo la política del arzobispo contra los lolardos, no estaba ciego a los abusos prevalecientes en la Iglesia y en 1394 realizó una visitación a la catedral de Lincoln, que sacó a luz muchas deudas entre los miembros del capítulo. No parece haber aprobado la política que convirtió la liberación de la Iglesia del poder papal en sujeción a la corona; pues cuando, actuando en virtud de un estatuto de 1389, 13 Ric. II, el rey prohibió un nombramiento a la archidiaconía de Buckinghamshire hasta que su derecho a presentar se hubiera resuelto en su corte, permitió que el cargo fuera ocupado con un intercambio. Luego el rey reclamó el poder de nombrar para la archidiaconía de Leicester, entonces tenida por un extranjero ausente, el cardenal Orsini ('de Urcinis'). Siguió un pleito, en el que el obispo defendió sin éxito la pretensión del titular. En el curso del pleito convocó al cardenal a defender su derecho y por su negligencia entregó el cargo al candidato del rey, a quien finalmente instituyó, cuando la demanda fue decidida en su contra. Al mismo tiempo, algunos de los nombramientos de Bokyngham se hicieron de acuerdo con la voluntad del rey. Así, en 1393, dio una prebenda a Roger Walden, secretario de Ricardo, hecho después tesorero y arzobispo; y la donación de otra prebenda en 1395 a Thomas Haxey, amigo del conde de Nottingham, también se debió a la influencia de la corte a pesar de la parte posteriormente tomada por Haxey en el parlamento de 1397. Pero Bokyngham mostró cierta independencia de acción, probablemente suficiente para provocar el disgusto del rey. Ricardo pudo también haber deseado la rica sede de Lincoln para su primo, Henry Beaufort, como medio de ligar esa rama de la casa de Lancaster estrechamente consigo mismo, para contrarrestar la influencia del conde de Derby. Bonifacio IX estaba en tal necesidad de la ayuda inglesa que voluntariamente se prestó para agradar al rey y en 1397 trasladó a Bokyngham a la sede de Lichfield. Indignado al ser de este modo removido a un mucho menos rico e importante obispado que el que había tenido durante mucho tiempo, Bokyngham se negó a ser trasladado. Se retiró al monasterio de Christ Church en Canterbury, donde murió. Fue un benefactor de su iglesia catedral y de New College, Oxford, tomando también parte en la construcción del puente de Rochester.