Historia

BOLSEC, JÉRÔME HERMÈS († 1584)

Jérôme Hermès Bolsec, controversista y médico francés, nació en París a principios del siglo XVI y murió probablemente en Lyón en 1584.

Jérôme Hermès Bolsec
Ingresó en la orden carmelita, pero fue expulsado de París por la audacia de sus sermones, huyendo a Ferrara. En 1550 era médico de M. de Falais, un noble residente cerca de Ginebra, que era amigo de Calvino. El punto fuerte de Bolsec no era la dogmática, por lo que fue repetidamente amonestado por la compañía de pastores de que sus objeciones a la doctrina de la predestinación eran contrarias a la Biblia. Aunque pareció someterse, el 16 de octubre de 1551 provocó una nueva discusión en Ginebra sobre dicho asunto, siendo encarcelado, acusando a Calvino de ignorancia de la Biblia y de enseñar lo contrario a ella, aceptando el consejo de la ciudad, en su perplejidad, la proposición del clero de pedir dictamen a las iglesias suizas. La condenación de Bolsec fue suave, pero el clero de Basilea declaró que era hereje en muchos aspectos, mientras que los pastores de Neuchâtel declararon que era un instrumento de Satanás. El 22 de octubre fue sentenciado a destierro perpetuo por publicar doctrinas ofensivas, además de calumniar al clero acusándolo de predicar falsos dogmas. Fue expulsado de Thonon (Chablais) por Calvino y de Lausana por Beza, tras haber acusado al primero de 'hacer a Dios autor del pecado.' Regresó a Francia y abjuró del protestantismo. Fue el autor de tres obras: Le Miroir, envoyé de Vérité au Roi Charles neufième (1562), dirigida al rey para impulsar una reforma; Histoire de la vie, moeurs, actes, doctrine, constance et mort de Jean Calvin, jadis ministre de Genève (Lyón, 1577), que trajo infamia al autor; e Histoire de la vie, mœurs, doctrine et déportemens de Th. de Bèze, dit le Spectable, grand ministre de Genève (París, 1582), escrita en un tono de moderación. La vida de Bolsec muestra que fue una persona vana, agitada y poco escrupulosa en tomar venganza o en buscarse valedores.

Por otro lado, Bolsec puede fácilmente ser caracterizado en una luz más favorable como un honesto oponente del dogma calvinista y un defensor de la libertad de conciencia. La persecución (difamación, encarcelamientos, destierro de Ginebra y de otros lugares donde intentó establecerse, por los esfuerzos de Calvino, Beza y otros) amargaron su espíritu y sin duda le indujeron a exagerar la tiranía y crueldad de sus oponentes, llevándolo de vuelta a la Iglesia católica.