Historia
BOLTZIUS, JOHANN MARTIN (1703-1765)

Durante los siguientes treinta años Boltzius fue el guía económico y religioso de la pequeña colonia. Su labor estaba entre los miles de protestantes que habían sido expulsados del arzobispado ducal de Salzburgo por su fe. Eran gente sencilla, piadosa, trabajadora, sin educación, empobrecida por la confiscación y el exilio y perplejos por su situación en la frontera de Georgia. A pesar de un alto nivel de mortalidad, el obstáculo de moverse en 1736 a una localidad más saludable y las durezas de la vida pionera, los salzburgueses finalmente obtuvieron una mediana prosperidad, destacando por su pulcritud, orden y trabajo. La vida religiosa, según la forma pietista, la cultivaban asiduamente. No había delincuencia. Las diferencias se resolvían por un comité de arbitraje nombrado por el principal pastor. Al ser escaso el dinero, los vales firmados por Boltzius suplían a las monedas. Los dos pastores se convirtieron en cuñados al casarse con las hijas de una mujer llamada Kroher. En 1737 John Wesley, en su visita a Georgia, se hizo amigo de Boltzius. Sin embargo, Wesley por sus principios anglicanos se negó a admitir a Boltzius a la Cena, anotando años más tarde en su diario el comentario apropiado a su insensatez. Otro visitante fue George Whitefield, que consideró el orfanato un modelo a tener en cuenta, siendo generoso en sus donativos de dinero, artículos metálicos y campanas. En octubre de 1742 Henry Melchior Mühlenberg, al pasar hacia Pensilvania, visitó a Boltzius, quien le acompañó hasta Charleston, donde preocupado por su frágil esposa y dos hijas enfermas, se volvió. Boltzius mandó a un hijo a Halle para que estudiara. Al reverendo Samuel Urlsperger de Augsburgo, que recolectaba los fondos de los que salían los salarios de los ministros, le mandó voluminosos informes sobre todas las fases de la vida de la colonia. En sus últimos años estuvo enfermo, pero tuvo capaces ayudantes en Hermann Heinrich Lemke y Christian Rabenhorst.