Historia

BONIFACIO II († 532)

Bonifacio II fue papa entre los años 530 y 532. Tras la muerte de Félix IV a mediados de septiembre del año 530 hubo una elección que fue contestada. La minoría, en obediencia al mandato del moribundo Félix, escogió al archidiácono Bonifacio, quien era godo. La mayoría eligió a Dióscoro, griego, siendo consagrados ambos el mismo día (22 de septiembre). El senado romano, conocedor del asunto, prohibió bajo severo castigo cualquier procedimiento que en vida de un papa maniobrara a favor de la elección de un sucesor. El cisma acabó pronto por la muerte de Dióscoro el 14 de octubre. El Liber Pontificalis afirma que Bonifacio procedió con violencia contra sus seguidores, siendo evidencia de ello que cinco años después el malestar no se había extinguido entre el clero romano. La terminación de la controversia semipelagiana ocurrió en el pontificado de Bonifacio II. En una carta a Cesáreo de Arlés se pronunció contra la opinión de que el hombre puede obtener la fe en Cristo por sus propios medios, sin la ayuda de la gracia divina; al mismo tiempo, de acuerdo con la voluntad de Cesáreo, confirmó las decisiones del sínodo de Orange. Fue siempre celoso en mantener o extender las pretensiones papales de jurisdicción. Cuando el obispo Esteban de Larissa en Tesalia apeló a él para una sentencia de destitución pronunciada por el patriarca de Constantinopla, Bonifacio lo aprovechó para reafirmar los antiguos derechos de la sede romana sobre Iliria, que habían quedado en suspenso durante cien años. Los procedimientos de un sínodo celebrado en Roma con este propósito (diciembre del 531) parecen haber sido inútiles, pues poco después la sede de Larissa fue ocupada por un candidato propuesto por Constantinopla. Tras intentar en vano designar al diácono Vigilio como su sucesor, Bonifacio murió en octubre del año 532.