Historia

BONIFACIO VII († 985)

Bonifacio VII fue papa en el año 974 y entre los años 984 y 985. Tras la caída de Benedicto VI, Crescencio, el dirigente de los nobles, impulsó la elección del diácono Bonifacio, llamado Franco, en junio del año 974. Uno de sus primeros actos fue ordenar la ejecución de su predecesor. Pero sólo pudo mantenerse en el puesto durante seis semanas, tras lo cual tuvo que huir a Constantinopla. Allí permaneció durante más de nueve años, tantos como Otón II vivió para proteger a los papas puestos por él, Benedicto VII y Juan XIV. Otón murió el 7 de diciembre del año 983 y el fugitivo Bonifacio inmediatamente apeló a sus derechos. Regresó a Roma y en abril derrotó a Juan XIV, encarcelándolo en el castillo de Sant'Angelo, donde le envenenó o le condenó a morir de hambre. Once meses más tarde este 'monstruo horrible', como le llamaban sus contemporáneos, encontró su destino, muriendo, según parece, asesinado en el verano del año 985. Su cuerpo fue mutilado y vejado por el populacho enfurecido. La hipótesis de que su asesinato fue instigado por la emperatriz Teófano no tiene apoyo en las autoridades originales.