François de Bonnivard, el "prisionero de Chatillon", nació en Seyssel sobre el Ródano, a 34 kilómetros al sudoeste de Ginebra, hacia 1493 y murió en Ginebra en 1570.
François de BonnivardAl ser el hijo menor en la familia ingresó en la carrera eclesiástica y se convirtió en prior de San Víctor cerca de Ginebra; algunos otros beneficios que pensaba le correspondían no pudo recibirlos por las intrigas de Carlos III, duque de Saboya; como consecuencia se unió a la facción de los jóvenes patriotas ginebrinos que estaban resistiendo los intentos del duque para controlar la ciudad. Cuando el duque entró en Ginebra en 1519, Bonnivard huyó, pero cayó en manos del duque y fue encarcelado durante 20 meses. El 28 de mayo de 1530 fue arrestado cerca de Lausana, llevado al castillo de Chillon en el extremo oriental del lago Ginebra y encerrado allí durante seis años. Es este encarcelamiento el que Byron inmortalizó en verso más musical que verdadero. Los primeros dos años fueron tolerables, pero tras una visita del duque en 1532 fue arrojado a la mazmorra que ahora se muestra a los visitantes. Es sólo una tradición local que fuera encadenado a una columna. En la primavera de 1536 los de Berna tomaron el castillo y liberaron a Bonnivard. Durante su encarcelamiento el priorato e iglesia de San Víctor fueron arrasados y el ingreso de las propiedades destinado al hospital de la ciudad. Como indemnización se le concedió una pensión y se le dio una generosa suma para pagar sus deudas. Él adoptó la Reforma y se casó cuatro veces, pero ninguna de ellas felizmente. Hizo a la ciudad de Ginebra su heredera a condición de que pagara sus deudas; pero su propiedad consistía sólo de ciertos libros que formaron el comienzo de la biblioteca de la ciudad. La actividad literaria de Bonnivard fue la principal razón para la tolerancia que sus contemporáneos mostraron hacia él; su carrera fue a veces oscilante y deshonrosa. En 1517 recibió el título de "poeta laureado" y tras su liberación le fue comisionado por la magistratura escribir una historia de la República de Ginebra. Esta obra, Les Chroniques de Genève (publicada en Ginebra, 2 volúmenes, 1831), que acaba en 1551, está llena de anécdotas y cuestiones interesantes, pero no es confiable. Otras obras que han sido publicadas son: Advis et devis des langues (Ginebra, 1849); Advis et devis de la source de l'idolatrie et tyrannie papale (1856) y De l'ancienne et nouvelle police de Genève (1865).