Historia

BOOTH, LAWRENCE († 1480)

Lawrence Booth o Bothe, obispo de Durham y después arzobispo de York, murió el 19 de mayo de 1480. Procedía de una rica familia de buena posición. Era el hijo menor de John Booth, de Barton en Lancashire, y de su segunda esposa, Maud, hija de Sir John Savage, caballero de Cheshire. Dos de sus hermanastros se convirtieron en obispos: William, arzobispo de York, y John, obispo de Exeter. Ingresó en Pembroke Hall en Cambridge y estudió derecho canónico y civil, consiguiendo la licenciatura, siendo nombrado en 1450 rector de su colegio. Durante su residencia en Cambridge se convirtió en canciller de la universidad y rector de Cottenham en Cambridgeshire. Mientras era canciller (hacia 1458), comenzó un movimiento para la construcción de una escuela de artes y una escuela de derecho civil. En 1449 se convirtió en prebendario de San Pablo, y tras ser tres veces transferido a puestos más valiosos, se convirtió el 22 de noviembre de 1456 en deán de esa catedral. En 1452 fue nombrado archidiácono de Stow en la diócesis de Lincoln, pero dimitió en el mismo año. En 1453 fue nombrado rector de Beverley. En 1454 era archidiácono de Richmond. También fue prebendario de York y Lichfield.

Pero la ocupación principal de Booth fue legal y política más que eclesiástica. Se convirtió en canciller de la reina Margarita, y, al parecer hacia 1456, en custodio del sello privado. En el mismo año se convirtió en comisionado para renovar la tregua existente con Escocia. El 28 de enero de 1457 fue nombrado uno de los tutores y guardianes del príncipe de Gales. El 15 de septiembre del mismo año fue nombrado obispo de Durham, por disposición de Calixto II. Enrique VI ya había solicitado al papa que nombrara a su médico, John Arundell, para la sede vacante, pero la súplica más enérgica de la reina Margarita en favor de su canciller, junto con la petición de muchos nobles, y el recuerdo de una antigua recomendación de Enrique mismo, determinó que Calixto nombrara a Booth, cuya posición, sabiduría, noble nacimiento, origen septentrional y conocimiento local, le hacían, en opinión del papa, peculiarmente apto para ser obispo del gran palatinado. Enrique no insistió en favor de su médico y el 25 de septiembre Booth fue consagrado por su hermano, el arzobispo de York. El 18 de octubre le fueron restauradas las temporalidades. Todavía continuó con el sello privado y en septiembre de 1459 negoció una tregua con los escoceses en Neweastle-upon-Tyne. A finales de ese mismo año asistió al parlamento de Coventry que impugnó a los partidarios del duque de York, donde juró lealtad a Enrique VI y ejerció como juez de peticiones. Se apoderó como prerrogativa de las numerosas confiscaciones de Warwick en el palatinado. Pero aunque era un decidido partidario de la casa de Lancaster, asistió al parlamento de Eduardo IV que se reunió después de la batalla de Towton, sirviendo como juez de peticiones y teniendo derecho a las confiscaciones especialmente reservadas dentro del obispado. Pero debió dar alguna nueva causa de ofensa, tal vez ayudando a la reina Margarita en sus campañas del norte, pues el 28 de diciembre de 1462 sus temporalidades fueron tomadas por la corona; los oficiales fueron nombrados en la diócesis como en el caso de una vacante; el carbón, que incluso entonces formaba parte de la riqueza de los señores de Durham, se ordenó que fuera vendido, hablándose de él en un documento oficial como el anterior obispo de Durham. La suspensión continuó hasta el 17 de abril de 1464, cuando sus temporalidades le fueron restauradas, probablemente a cambio de sumisión y arrepentimiento. El 15 de abril le fue permitido, como un favor especial, ausentarse durante tres años de todos los parlamentos y consejos, y vivir donde quisiera dentro de Inglaterra. No hay registro de sus actos entre 1464 y 1471. En ese intervalo de retiro tuvo que encontrar algunos medios para convencer a Eduardo de su fidelidad, ya que en 1471 consiguió las confiscaciones de Warwick dentro de su palatinado, prestando juramento para mantener la sucesión del príncipe de Gales. En el mismo año, y de nuevo en 1472 y 1473, sirvió como juez de peticiones, lo que muestra que fue restaurado a sus deberes parlamentarios. El 21 de junio de 1473 una licencia real admitió su derecho a acuñar en Durham no solo 'monetae sterlingorum', como había sido una costumbre antigua con sus predecesores, sino también 'moneta obolorum.' Durante el mismo año la enfermedad del obispo Stillington, canciller, y el inconveniente de tramitar los asuntos del cargo durante la sesión del parlamento por diputados o encargados, condujo a la transferencia del gran sello al obispo Booth el 27 de julio. Presidió en el parlamento de ese año, lo prorrogó y, poco después de ser recompuesto, dimitió, después de haber exhortado a los comunes a tratar liberalmente con el rey en su inminente guerra con Francia. Pero el peso del cargo parece haber sido demasiado grande para él y el 25 de mayo de 1474 fue sucedido por el obispo Rotherham, que permaneció en el puesto durante el resto del reinado, concluyendo con éxito el asunto comenzado por Booth. No parece haber suficiente autoridad para el relato de Lord Campbell sobre la extrema incompetencia de Booth. Que el retiro de Booth de la cancillería no fue causado por falta de favor de la corte se muestra porque el rey puso bajo su custodia las temporalidades del arzobispado de York a los diez días de la muerte del desgraciado arzobispo Neville. Este decidido paso de Eduardo aseguró la promoción de Booth al arzobispado. Fue instalado con gran solemnidad el 8 de septiembre en el puesto dejado por su hermano doce años antes. Fue el primer obispo de Durham promovido a York, un traslado bastante común en tiempos posteriores. Tanto en York como en Durham sucedió a Neville, una familia con la que había establecido relación al casarse una de sus sobrinas con el conde de Westmorland. Durante sus veinte años de mandato de la sede de Durham reconstruyó las puertas del castillo de Auckland y sus edificios colindantes.

Booth no sobrevivió mucho a su nombramiento para York y fue enterrado en la colegiata de Southwell al lado de su hermano, el arzobispo William. Ambos hermanos habían hecho de Southwell su residencia favorita, siendo grandes benefactores de su iglesia. El principal beneficio de Lawrence a la sede de York fue la compra de la propiedad de Battersea en Surrey, donde construyó una casa y la transfirió al arzobispado. Hasta su muerte retuvo la rectoría de Pembroke Hall, porque los estudiosos de esa institución estaban orgullosos de tener como cabeza a un hombre en tan alta posición y que también era un generoso benefactor de la universidad.