Historia
BOWES, ELIZABETH (c. 1502-1568)
En este momento las circunstancias de Knox estaban en un punto bajo, ya que María acababa de ascender al trono. Sus cartas a la señora Bowes fueron interceptados por espías y en enero de 1554 juzgó prudente irse a Inglaterra. Esas cartas son la principal fuente de información sobre su hacer en ese tiempo. En junio de 1556 la Sra. Bowes y su hija se unieron a Knox en Ginebra, donde le nacieron dos hijos. Parece que la brecha en la familia de los Bowes debido al matrimonio de Marjory nunca se sanó y que la señora Bowes encontró los consejos de Knox tan necesarios para su consuelo espiritual que dejó a su marido y sus hijos, siguiendo a Marjory. En 1558 murió su marido y en 1559 Knox dejó Ginebra para ir a Escocia. Pronto fue seguido por su esposa, y la señora Bowes, después de una corta estancia en Inglaterra, se fue con su yerno, que escribió a la reina pidiéndole permiso para el viaje. En 1560 murió la señora Knox, pero su madre todavía se quedó cerca de su yerno. Murió en 1568 e inmediatamente después de su muerte, Knox pensó que era deseable dar alguna explicación de esta extraña intimidad. En la advertencia de su Answer to a Letter of a Jesuit named Tyrie (1572) publicó una carta a la señora Bowes, 'para declarar al mundo cuál fue la causa de nuestra gran familiaridad, que no era ni carne ni sangre, sino una conciencia preocupada por su parte que nunca la dejó descansar sino cuando estaba en compañía de los fieles. Su compañía para mí fue confortable, aunque no lo fue sin alguna cruz; pues además de problemas y fastidios de su cuerpo, mi mente raramente estuvo en reposo por hacer algo para consolar su preocupada conciencia.'