Historia

BRADBRIDGE, WILLIAM (1501-1578)

William Bradbridge o Brodebridge, obispo de Exeter, nació en Londres en 1501 y murió en Newton Ferrers el 27 de junio de 1578. Procedía de una familia de Somersetshire conocida como Bradbridge, Bredbridge o Brodbridge. Del hecho de que sucediera a Augustine Bradbridge como canciller de Chichester, quien fue posteriormente nombrado tesorero y prebendario de Fordington, diócesis de Sarum, en l566, y quien murió al año siguiente, es posible que éste fuera su hermano. Un Nicholas Bradbridge fue prebendario de Lincoln en 1508 y un Jone y George Bradbridge fueron martirizados respectivamente durante la persecución bajo María en Maidstone y Canterbury. William se graduó en Magdalen College, Oxford, el 15 de julio de 1528. En 1529 se convirtió en miembro de su universidad, obtuvo la maestría el 6 de junio de 1532, la licenciatura en teología el 17 de junio de 1539, 'habiendo llegado entonces a alguna eminencia en la facultad de teología.' El 26 de marzo de 1565 postuló en la universidad para el doctorado en teología, pero no fue admitido. Sin embargo, Strype lo llama doctor en teología.

Defendió el protestantismo y tuvo que huir con Barlow, Coverdale y otros fugitivos en 1553. Sin embargo, estaba en Inglaterra nuevamente en 1555, cuando, el 17 de mayo, por presentación de Ralph Henslow, fue nombrado prebendario de Lyme y Halstock, Sarum. También fue canónigo de Chichester y en 1561 se le concedió una dispensa como parte de su término de residencia en Salisbury. Suscribió los artículos de 1562 como miembro de la cámara baja de convocación y cuando los seis artículos puritanos del mismo año se debatieron en esa asamblea, junto con todos aquellos miembros que habían estado en contacto amistoso con la práctica de las iglesias extranjeras durante el reinado de María, firmó, pero fue superado por una mayoría de uno. También suscribió los artículos de 1571. Bradbridge fue propuesto para canciller de Chichester el 28 de abril de 1562 y se le permitió tener la cancillería in commendam con su obispado. El primer domingo después de Resurrección de 1563 predicó el sermón Spittal y el 23 de junio del mismo año, mostrándose conforme a la disciplina que entonces se estaba estableciendo, fue elegido deán de Salisbury por cartas de la reina Isabel, en lugar del italiano Peter Vannes. Fue contemporáneo de Foxe, el martirólogo, y Harding, el principal oponente de Jewell. El 26 de febrero de 1570-1 la reina publicó su significavit en su favor al arzobispo, siendo debidamente elegido obispo de Exeter el 1 de marzo. Después de declarar la supremacía de la reina y hacer homenaje, las temporalidades de la sede le fueron devueltas el día 14, siendo todavía denominado licenciado en teología. Su elección fue confirmada al día siguiente, siendo consagrado en Lambeth el 18 por el arzobispo Parker y los obispos Horne y Bullingham de Winchester y Worcester. Aunque Wood dice que 'gobernó laudablemente la sede alrededor de ocho años', su administración fue algo estancada y vacía de vigor, coloreando la debilidad de edad probablemente su juicio e incitándolo a amar la jubilación. Pero se esforzó en recoger 250 libras entre los ministros de Devon y Cornualles para el uso de Exeter College, donde su nombre se inserta en su lista de benefactores. Oliver cree que, ya sea por su antecesor, el obispo Alley, o por él, hubo porciones del palacio en Exeter que fueron derribadas al ser superfluas y engorrosas para los disminuidos recursos de la sede. En 1572 se le asignó traducir los libros de Moisés para la nueva edición de la Biblia de los Obispos, al menos a un 'W. E.,' a quien Strype toma por 'William Exon'. Hoker, sin embargo, dice (Antique Description of Exeter: 'Fue profesor de teología, pero no estando bien fundamentado como tal según se convenció a sí mismo. Fue celoso en la religión, pero no tan decidido como él deseaba serlo.' En 1576, cuando los católicos por un lado y los puritanos por otro estaban perturbando a la Iglesia anglicana, se obtiene un vislumbre de la administración de Bradbridge. Trató de razonar con algunos caballeros de Cornualles que no asistían a la iglesia, pero no pudo inducirlos a conformarse. Finalmente, según vio 'ansiaban siempre un respiro de tiempo y con el tiempo se convirtieron en endurecidos más que reformados', en cumplimiento de una orden que debía ser enviada al consejo privado o la comisión eclesiástica celebrada en Lambeth 'que trató de su reducción', escribiendo sobre el asunto al Lord tesorero, y enviando a tres, Robert Beckote, Richard Tremaine y Francis Ermyn. Le rogó al tesorero que indujera el arzobispo o al obispo de Londres 'que se tomaran algunas molestias con ellos', añadiendo que 'todo el país anhelaba escuchar su piadosa determinación, a saber, qué se debería hacer con esos caballeros.' En el mismo año otra opinión peligrosa en su diócesis le perturbó. Un cierto predicador laico, maestro de escuela en Liskeard, afirmó que un juramento tomado sobre uno de los evangelios 'no era de más valor que si se tomara sobre un junco o una mosca.' Todo Cornualles estaba muy excitado por esto y ante el proceso del obispo en Liskeard el hombre mantuvo su idea por escrito. Como la ciudad estaba en tal confusión que ningún juicio podía celebrarse con cualquier perspectiva de justicia, el obispo remitió el caso a las sesiones. Mientras tanto mandó llamar al doctor Tremayn, comisario del arzobispo, y otros teólogos eruditos y les consultó sobre la cuestión, diciendo 'que realmente los hombres de Cornualles eran, muchos de ellos, sutiles para tomar un juramento' y que si la reverencia debida a las Escrituras se veía disminuida, repercutiría en muchos desórdenes en el Estado. Lamentablemente, Strype no da la conclusión de estos juicios.

Por esta época el obispo estaba muy inquieto con respecto a una comisión eclesiástica que supo probablemente sería concedida a varios en su diócesis. El doctor Tremayn dirigía una facción contra él, pero el obispo le resistió y escribió al tesorero que la comisión no era requerida, agregando que 'habla algo por experiencia, que su diócesis era grande y que los sectarios aumentaban a diario. Y se convenció a sí mismo que sería capaz de gobernar más fácilmente a los que en parte ya conocía que a los que por este medio podían ser nuevos amigos.' De hecho, halló los cuidados de su cargo tan pesados que suplicó seriamente al tesorero que sometiera su renuncia al obispado y poder regresar a su deanato de Sarum, instando 'el tiempo sirvió, el lugar está abierto.' En sus últimos años se deleitó en vivir en el campo, lo que resultó muy gravoso para todos los que tenían asuntos con él. Newton Ferrers fue su residencia favorita, el beneficio al que, junto con el de Lezante en Cornualles, la reina le permitió mantener in commendam a consecuencia del empobrecido estado de la sede, como había sido el caso con sus antecesores. Los beneficios se dieron a su sucesor también. A la edad de setenta años se embarcó en gran parte en negocios agrícolas, que finalmente lo arruinaron. 'Hasta ahora', dice Fuller, 'los obispos ingleses han sido vivarachos casi hasta lo increíble; solo cinco murieron en los primeros veinte años del reinado de Isabel. Ahora siete han muerto en el plazo de dos años.' Entre ellos se encontraba Bradbridge, que murió a los 77 años, no estando nadie con él. Izacke (Memorials of Exeter) recoge la opinión predominante sobre él, 'un hombre sólo memorable por esto, que nada memorable se registra de él, salvo que gobernó bien esta iglesia hace unos ocho años.' Cuando murió estaba endeudado con la reina por 1.400 libras a cusa de los diezmos y subsidios recibidos en su favor del clero, por lo que inmediatamente después de su muerte se apoderó de todos sus bienes. El libro de patentes de la sede registra que 'no había para enterrarlo.' Fue enterrado en su propia catedral, en el lado norte del coro cerca del altar, en una tumba sencilla y a su lado yacen sus hermanos prelados, los obispos Marshal, Stapledon, Lacy y Woolton. Se puso una simple inscripción latina, ahora muy desfigurada, en la que se dice: 'nuper Exon. Episcopus.' Un escudo que contiene sus armas aún permanece, 'Azure, a pheon's head argent.' Su registro termina sus hechos con la vieja fórmula: 'Cujus animae propitietur Deus. Amen.'