Historia
BRADFORD, WILLIAM (1590-1657)
- Formación y afiliación eclesiástica
- Llegada a América
- Primeras dificultades
- Gobierno de la colonia
- Su obra escrita

Su padre, William Bradford († 1591), se casó con Alice Hanson, hija del comerciante local, el 21 o 31 de junio de 1584. Su tercer hijo y único varón, el futuro gobernador, fue bautizado en la iglesia parroquial de Austerfield el 19/29 de marzo de 1589/90. Su madre se casó de nuevo en 1593, después de lo cual fue criado por su abuelo y tíos en las labores del campo. La gente de esa región era 'ignorante y licenciosa', pero William, un muchacho enclenque, comenzó a leer la Biblia a la edad de doce años, asistiendo a los sermones de un notable no conformista el reverendo Richard Clyfton, en Babworth. Desafiando la ira de sus tíos, William se unió, cuando aún era un muchacho, al pequeño grupo que se reunía en la casa de William Brewster en Scrooby, que se convirtió en una iglesia separatista en 1606. Los miembros de ese grupo eran conocidos como separatistas, porque al contrario que la mayoría de los puritanos, no veían esperanza de reformar la Iglesia anglicana desde adentro. Ellos querían seguir el modelo de Calvino y establecer iglesias 'particulares', fundadas cada una en un pacto formal, realizado por quienes profesaban esa fe. Su modelo era el pacto del Antiguo Testamento que Dios hizo con Adán y que Cristo renovó ante el fracaso del primero. No simpatizaban con la idea de una Iglesia nacional, pero como el separatismo era considerado por la ley inglesa un acto de traición, muchos creyentes tuvieron que pagar un alto precio por sus sueños de pureza. La actitud de sus vecinos y de las autoridades hicieron que la congregación de Scrooby 'se fuera a los Países Bajos, adonde habían oído que había libertad de religión para todos los hombres.' En la primavera de 1609 Bradford se unió al grupo en un tormentoso viaje de Hull a Ámsterdam, de cuyas dificultades dio un vívido relato. En 1609 se trasladó con la congregación, entonces bajo el reverendo John Robinson, a Leiden. Al ser mayor de edad en 1611, Bradford convirtió 'una cómoda herencia que le dejaron sus honestos padres' en dinero, que consumió en ciertos 'planes, frustrados por la providencia de Dios.' Se convirtió en ciudadano de Leiden y era dueño de una casa en el Achtergracht, que vendió con una hipoteca en 1619. En este período de su vida Bradford debe haber adquirido ese amplio conocimiento de la literatura teológica y general de la que sus escritos atestiguan. La influencia del abierto espíritu de su pastor John Robinson y del anciano Brewster le siguió toda su vida. Bradford define su posición teológica (calvinista en teología y congregacional en gobierno) en sus Dialogues, pero al igual que Robinson repudió las etiquetas sectarias, deseando retener la comunión con todos las iglesias reformadas. Porque, como escribió, 'es demasiada arrogancia para cualquier hombre o iglesia pensar que ha sondeado hasta el fondo la palabra de Dios.' Su amplitud de miras impresionó mucho al jesuita Druillette, a quien invitó a una cena de pescado en Plymouth, un viernes en 1650. De la apariencia personal o peculiaridades de Bradford no ha llegado la menor pista, salvo que en el inventario de sus posesiones, además de varias 'descoloridas' ropas, hay un chaleco rojo, botones plateados, un sombrero de color, una capa violeta y un traje de gorgorán turco.
Bradford participó en los preparativos para el viaje al nuevo mundo. Probablemente fue uno de los elegidos para disponer de 'los bienes comunes... para una provisión general.' Firmó una carta para Carver y Cushman, agentes en Londres, ordenándoles que no se apartaran de las condiciones originales, al tratar con los aventureros comerciantes; esta actitud la mantuvo firmemente en medio de la confusión del embarque en Southampton.

Desde la partida del Speedwell desde Delfshaven (c. 1 de agosto de 1620), la vida de Bradford es inseparable de la historia de la colonización de los Peregrinos. Firmó el Pacto del Mayflower el 11/21 de noviembre. Ese mismo día el Mayflower fondeó en el puerto de Cape Cod (Provincetown). Bradford fue 'adjunto para consejo y dirección' en la primera expedición de exploración que comenzó el 15/25 de noviembre, bajo Miles Standish. Formó parte del grupo de veinte hombres que salió de Cape Cod en la chalupa, teniendo el primer encuentro con los indios, y recorriendo el puerto de Plymouth ante una tormenta de nieve, descansando el domingo en Clark Island y desembarcando en Plymouth (tradicionalmente en la roca) el 11/21 de diciembre, decidiendo establecerse allí. Enfermó durante el primer invierno, pero se recuperó y en abril de 1621, a la muerte de John Carver, Bradford fue elegido gobernador de la colonia.
Primeras dificultades.
La situación de los peregrinos cuando llegaron a Cape Cod, tan elocuentemente descrita por Bradford en su noveno capítulo, era mucho peor que cuando el joven gobernador asumió el cargo. Las enfermedades habían acabado con trece de los veinticuatro cabezas de familia, con todas menos cuatro de sus esposas y con todos menos seis de los solteros. El Mayflower había regresado a Inglaterra, las provisiones eran escasas y no habría cosecha en cuatro meses. Solo había veintiún hombres y seis muchachos para plantar, no teniendo ganado hasta 1624. No sabían nada sobre la pesca en aguas profundas y el comercio de pieles, ni medios para hacer cualquiera de las dos cosas. En circunstancias similares, muchas otras colonias habían perecido. En opinión de Bradford, solo la mano de Dios mantuvo viva a la colonia de Plymouth. La presencia de Samoset y Squanto, el imprevisto maíz recogido, la misteriosa voz que les advirtió sobre el incendio en el almacén, el mensajero perdido en el camino y que les hizo la advertencia, las 'lluvias deleitosas' que el cielo derramó a tiempo para salvar el cultivo, el regreso del barco que fue enviado para hipotecar la colonia a los acreedores, fueron intervenciones de cuyo origen Bradford estaba tan seguro que simplemente anotó: 'He aquí otra providencia de Dios.' Sin embargo, otros sucesos, no menos necesarios que éstos para salvar la colonia, se debieron principalmente a la inspirada dirección del gobernador y de hombres como Brewster, Winslow y Standish, en quienes se apoyó. Al proteger a Hobbomock y Squanto, Bradford obtuvo conocimiento de los movimientos de las tribus indias y mediante su política india, sabio equilibrio de bondad y firmeza, obtuvo su amistad y protegió a su gente.
Gobierno de la colonia.
Bradford instó a la rotación en el cargo en 1624, pero los ciudadanos no le dejaron, siendo reelegido gobernador de la colonia treinta veces; cada año de 1622 a 1656 con la excepción de 1633, 1634, 1636, 1638 y 1644, siendo entonces ayudante. Hasta 1639, cuando se le asignaron 20 libras, no recibió salario; y hasta 1651 dio de cenar al comité de ayudantes de su propio bolsillo durante sus sesiones mensuales. En 1645 se le concedió 'una guardia de dos alabarderos' para ayudarle en el tribunal general. Los peregrinos tuvieron poca oportunidad de mostrar su genio político en su pequeña colonia; pero su experiencia en los asuntos eclesiásticos les había preparado para el autogobierno, teniendo el instinto inglés de la norma mayoritaria. Sus instituciones eran sencillas y se adaptaban a las necesidades inmediatas más que a las decisiones, principios o términos del estatuto. Bradford tenía la obra Republic de Jean Bodin, cuyas burlas de los 'conceptos' comunistas de Platón repite al describir el fracaso del 'curso común' en Plymouth; pero es el único ejemplo en todos sus escritos de interés en la ciencia política. Consideraba la colonia como una iglesia congregacional de ultramar, dirigiéndola como tal, siempre que fuera posible. Al escribir a los comerciantes de Londres en 1623, deseó que 'nuestros amigos de Leiden... y nosotros seamos considerados como un solo cuerpo.' 'Y de hecho si no vinieran a nosotros, no nos quedaríamos aquí, aunque pudiéramos ganar tanta riqueza.' La mayoría de ellos fueron en 1630, a gran costo, a la pobre colonia. Sin embargo, la franquicia nunca se restringió a los miembros de la iglesia, como en Massachusetts-Bay.
Las dificultades de Bradford durante los primeros años de la colonia aumentaron enormemente por 'personas renegadas mezcladas entre ellos desde el principio', gente de varias partes de Inglaterra que fueron contratados como sirvientes o vinculados a la colonia por los comerciantes. Algunos de ellos, como Miles Standish, John Alden y Richard Warren se convirtieron en 'instrumentos útiles'; otros fallaron en poner de su parte y varios fueron perezosos y sediciosos. Dos de los protegidos de los comerciantes, Lyford el párroco lascivo, y Oldham el comerciante loco, dieron pie a una facción peligrosa. Weston, no contento con engañar a los peregrinos en Inglaterra, vino a atormentarlos en Plymouth. Thomas Morton abrió una casa de desorden en su puerta trasera y armó a los indios. Bradford trató a tales individuos como cristiano genuino y consumado político. Después de mucha paciencia, los codiciosos y los facciosos se mostraban tal cual eran, marchándose o siendo expulsados, volviendo arrepentidos a refugiarse en Plymouth, pidiendo perdón y ayuda, recibiendo ambas cosas, traicionando a sus benefactores de nuevo, para otra vez hacer lo mismo. Los peregrinos siempre perdonaron la injuria y se recuperaron de las heridas. Cuando, en 1627, Bradford y siete destacados peregrinos les compraron a los comerciantes aventureros tierra, casas, ganado y aparejos en Plymouth, decidieron, para preservar la paz y la unión, compartir por igual con la 'mezclada multitud', distribuyendo tierra y ganado por un método que 'proporcionó contentamiento.' Esta actitud puso a la colonia sobre una base económica sólida y asimiló a los de afuera a los ideales de los peregrinos, lo cual creó una especie de sociedad conocida como 'Old Comers' o 'Purchasers', que se convirtió en la clase gobernante de la colonia. En asuntos religiosos, aunque Bradford nunca profesó la tolerancia como principio, su temperamento era claramente liberal para aquel tiempo. La colonia de Plymouth no aprobó ninguna ley contra los disidentes hasta 1650, estando poco perturbada por ellos; pero Bradford vivió para tomar parte en la primera legislación contra los cuáqueros.
Durante sus primeros quince años de oficio, Bradford ejerció una autoridad más plena que cualquier otro gobernador colonial inglés entre 1619 y 1685. Los ciudadanos (firmantes del pacto y aquellos admitidos posteriormente a su número) se reunían como tribunal general, elegían al gobernador y sus ayudantes y aprobaban, limitadamente al principio, leyes y regulaciones; pero en la práctica invistieron con autoridad casi discrecional al gobernador. La democracia ha sido vislumbrada en el gobierno de Plymouth por los historiadores posteriores; pero no puede encontrarse en los registros ni en History de Bradford. En 1623 declaró que a la generalidad le estaba permitido participar en el gobierno 'sólo en algunos asuntos graves, cuando lo estimemos bueno.' Veinte años después sólo había 232 ciudadanos en la jurisdicción y portando armas 634. El gobernador fue el juez principal y el tesorero hasta 1637. El derecho de los forasteros a quedarse dependía en gran parte del consentimiento personal del gobernador. Como responsable de la gestión comercial, primero a los comerciantes y luego a los 'Old Comers', supervisaba la agricultura y el comercio, repartía los ingresos y efectuaba las asignaciones anuales de tierra. No había distinción entre poder ejecutivo, legislativo y judicial. Si el gobernador estimaba oportuno hacer lo que mejor le pareciera en un caso dado o pedir consejo de sus ayudantes u otros ciudadanos o someterlo a discusión o decisión en la reunión de iglesia o en el tribunal general, dependía de su propia voluntad y de las circunstancias. 'Seguramente su energía debió haber sido enorme, su discreción notable, su habilidad magistral o esos hombres y mujeres, rudos e intransigentes, no le habrían permitido regular sus asuntos tanto tiempo.'
Si Bradford hubiera tenido algún amor al poder o a la ganancia su oportunidad fue en 1630, cuando la 'patente Warwick' del consejo para Nueva Inglaterra le hacía, y a quien decidiera asociarse con él, propietario de la jurisdicción y el suelo. Bradford de inmediato compartió su derecho al suelo con los 'Old Comers' y dejó que el gobierno siguiera como antes. En 1636 era uno del comité que redactó un conjunto de leyes, definiendo los deberes del gobernador, ayudante y del tribunal general, exigiendo el juicio por jurado en todos los casos, salvo en los nimios, y definiendo siete delitos capitales. Estas leyes de 1636 colocaron la gobernación en un nivel cuasi-constitucional; pero incluso después de eso su posición era mucho más independiente que la de Winthrop o Haynes. En 1639 el gran jurado de Plymouth mostró ciertos celos en cuanto al poder de los 'Old Comers' para asignar tierras, el monopolio del comercio de los 'undertakers' y la falta de un tesorero de la colonia. Después de considerable debate en el Tribunal General se decidió por consentimiento mutuo que Bradford y sus asociados entregaran la patente Warwick a los ciudadanos de la colonia, reservando ciertas extensiones de tierra para ellos. Aparte de la facción de Lyford, esta es la única evidencia de descontento hacia Bradford que puede señalarse. En su gestión comercial, Bradford tenía sentido común para ver que la colonia nunca prosperaría hasta que sus miembros participaran de su prosperidad. Reconoció que los aventureros comerciantes tenían derecho a una devolución de su inversión e hizo lo mejor que pudo para pagarles; pero, en la lucha por la existencia en la que se encontraba, no podía evitar totalmente la típica actitud pionera hacia los patrocinadores financieros. En 1627 la deuda de la colonia de 1.800 libras con los comerciantes aventureros originales la asumió Bradford, junto con siete peregrinos y cuatro comerciantes londinenses. A estos doce 'undertakers', a cambio de esa carga, les asignaron los 'Old Comers' el monopolio de la pesca y el comercio. Bajo la dirección de Bradford los 'undertakers' impulsaron esas empresas con gran vigor, pero con éxito mediocre. Isaac Allerton, su agente en Londres, y los socios de Londres, emplearon corruptamente la mayoría de los beneficios para su propio uso; por lo que en 1631 los 'undertakers' tenían una deuda de 5.771 libras y después de trabajar diez años, el grupo de Plymouth aún debía 1.200 libras a los hombres de Londres, lo que indica que les habían engañado.
Hacia las nuevas colonias como Massachusetts-Bay, Bradford tuvo una mano tendida de comunión y la dura insolencia que la colonia de Plymouth recibió a veces de sus autoridades, fue desarmada por sus suaves respuestas y la firme insistencia en los derechos de Plymouth. Bradford dirigió a la colonia en todas las empresas comunes, como la guerra pequot y la confederación de Nueva Inglaterra, asistiendo al sínodo de 1647 en Cambridge, como delegado de la iglesia de Plymouth. Dio la bienvenida a la gran migración puritana a Nueva Inglaterra, aunque lamentó la dispersión de la población ocasionada por el aumento de la ganadería. Probablemente su influencia impidió el reconocimiento como municipio de Duxbury, el primer brote de Plymouth, hasta 1637. Se esforzó, sin mucho éxito, por inducir a su gente a dar el apoyo adecuado al ministerio y fundar escuelas gratuitas. Cuando la iglesia de Plymouth llamó a un distinguido no conformista, el reverendo Charles Chauncy, como anciano, Bradford apoyó su fracasado proyecto de fundar un rival en Plymouth de Harvard College. El estudio del hebreo, 'la más antigua y sagrada lengua, en la que la ley y los oráculos de Dios fueron escritos y en la que Dios y los ángeles hablaron a los santos patriarcas, de antaño' consoló al gobernador en su vejez y el pensar y escribir sobre lo heroico de la primera década le proporcionó una gran satisfacción. Al morir, creyó que la gloria se había apartado de la colonia de Plymouth. Bradford se casó en Ámsterdam, el 10 de diciembre 1613, con Dorothy May, hija de un miembro de la iglesia inglesa allí. Se ahogó en Cape Cod el 7/17 de diciembre de 1620. Su único hijo, John, llegó luego a Plymouth, se casó y murió sin descendencia. Alice (Carpenter), viuda de Edward Southworth, antiguo miembro de la iglesia de Leiden, llegó a Plymouth en el buque Anne con sus dos hijos pequeños, en julio de 1623; Bradford se casó con ella el 14 de agosto. Por este matrimonio tuvo una hija y dos hijos, William (1624-1704) y Joseph (1630-1715), cuyos descendientes se cuentan ahora por miles.
Su obra escrita.
Bradford comenzó a escribir su History of Plimmoth Plantation alrededor de 1630 y probablemente terminó el primer libro, hasta el desembarco en Plymouth, en un año o dos. El segundo libro, que llega hasta 1646, fue escrito entre ese año y 1650; la lista de los pasajeros del Mayflower al final, en 1651. Se basó principalmente en su propia memoria, pero usó un libro de cartas de correspondencia y sus propias notas generales y el diario del primer año de establecimiento. Bradford no lo escribió para ser publicado e incluyó asuntos que incluso en su día no habrían sido impresos. Probablemente tuvo la intención de que el libro fuera entregado a su familia, como un perpetuo recuerdo de una alta empresa. Su inglés es el de un hombre educado, aunque no un erudito, profundamente versado en la versión de la Biblia de Ginebra (no la King James). No carece de arte, ya que emplea libremente la aliteración y otras formas de la literatura inglesa contemporánea. Los toques de humor e ironía dan vida a una historia sencilla. Ciertos pasajes son dignos de Clarendon o Milton. Pero la peculiar calidad del trabajo procede de la belleza, sencillez y sinceridad del carácter del autor. Aunque la History no fue impresa en su totalidad hasta 1856, el manuscrito fue utilizado por los historiadores coloniales como Morton, Hubbard, Prince y Hutchinson, y el primer libro se imprimió en 1841, a partir de una copia manuscrita en los registros de la iglesia de Plymouth. Directa e indirectamente, ha sido responsable de dar a los peregrinos y su colonia el lugar prominente que ocupan en la historia de Estados Unidos y en la tradición popular. No hay respaldo en Bradford para las afirmaciones sentimentales y excesivas que se han hecho hacia los peregrinos; pero hay amplia base para su propia fe en su alta misión.
Cotton Mather describe a Bradford como 'una persona de estudio y de acción; y de ahí que a pesar de las dificultades que pasó en su juventud obtuvo una notable habilidad en lenguas... Pero él estudiaba sobre todas la hebrea, porque decía que vería con sus propios ojos los antiguos oráculos de Dios en su belleza original... La corona de toda su vida fue su santo, vigilante y fructífero caminar con Dios en oración, que hizo de él un ejemplo.'