Historia

BRAMHALL, JOHN (1594-1663)

John Bramhall, arzosbipo de Armagh, nació en Pontefract o cerca de allí, a 35 kilómetros al sudoeste de York, en 1594 y murió en Omagh, a 48 kilómetros al sur de Londonderry, County Tyrone, Irlanda, el 25 de junio de 1663.

John Bramhall
John Bramhall
Era de los Bramhalls de Bramhall Hall, Cheshire, y fue bautizado en Pontefract, el 18 de noviembre de 1594. Su padre era Peter Bramhall († 1635) de Carleton, cerca de Pontefract. Estuvo en la escuela de Pontefract y fue admitido en Sidney Sussex College, Cambridge, el 21 de febrero de 1609. Su tutor fue Hewlett, quien le facilitó poder ir a Irlanda. Se graduó en 1612, obtuvo la maestría en 1616, la licenciatura en teología en 1623 y el doctorado en teología en 1630 (su tesis es fuertemente antipapal). Al ser ordenado hacia 1616, tuvo un beneficio en York, también la rectoría de Elvington, Yorkshire, por presentación de Christopher Wandesforde (después presidente de la Cámara de Apelaciones). Su matrimonio con la viuda de un clérigo le dio fortuna y una biblioteca. En 1623 ganó los laureles en una discusión pública en Northallerton con Hungate, un jesuita, y Houghton, un sacerdote. Tobias Matthew, arzobispo de York, le hizo su capellán (un arzobispo posterior, Richard Neale, le dio la prebenda de Husthwaite el 13 de junio de 1633). También fue sub-deán de Ripon y allí tuvo gran influencia como predicador y hombre público. Como uno de los altos comisionados sus maneras fueron severas. Renunciando a sus promociones y perspectivas inglesas (una capellanía en ordinario del rey estaba pendiente), se fue a Irlanda como capellán de Wentworth, por consejo de Wandesforde, en julio de 1633. En su carta a Laud desde Dublín, 10 de agosto de 1633, describe un lamentable cuadro por la ruina y profanación de iglesias (la cripta de la catedral fue dejada a los 'recusantes papistas' y utilizada en el tiempo del culto como taberna y ahumadero), la enajenación de obispados y beneficios y la pobreza y la ignorancia del clero. Para sí no tardó en conseguir la archidiaconía de Meath, la más rica de Irlanda. Sus esfuerzos como comisionado real tuvieron éxito en obtener la entrega de las cuotas de las granjas, por las que los ingresos episcopales y clericales habían sido escandalosamente desperdiciados; en cuatro años se dice que recuperó para la iglesia unas 30.000 libras anuales.

Mientras tanto fue consagrado obispo de Derry en la capilla del castillo de Dublín el 16 de mayo de 1634, sucediendo al puritano, George Downham. Bramhall, en el parlamento irlandés que se reunió el 14 de julio de 1634, procuró la aprobación de tres importantes actas para la preservación de la propiedad eclesiástica. Por la convocación irlandesa que se reunió en noviembre de 1634 fueron recibidos y aprobados los Treinta y Nueve Artículos, no directamente en sustitución de los artículos irlandeses de 1615 sino en adición a ellos, artículos que posteriormente formaron la base de la Confesión de Westminster. El crédito de esta medida se lo otorgan a Bramhall sus biógrafos; pero parece, por la carta de Wentworth a Laud, que él mismo, insatisfecho con lo que los obispos propusieron, elaboró el canon y lo impuso en la convocación ante la presencia del primado, sin permitir una sola palabra de discusión. Fue aprobado con un solo voto disidente (en la cámara baja). 'Parece', dice Collier, 'que un calvinista había profundizado más que el resto en el asunto.' Lo que Bramhall hizo fue intentar que los cánones ingleses de 1604 fueran adoptados en Irlanda; hubo 'algunos encontronazos' entre él y el primado Ussher, acabando con la aprobación de distintos cánones, en la compilación de los cuales Bramhall tuvo una gran parte. El canon noventa y cuarto, avalaba una parte de la sabia política de Bedell, obispo de Kilinore, previsto para el uso de la Biblia y el Libro de Oración en lengua vernácula en un distrito de habla irlandesa. Esto fue combatido por Bramhall, para quien la lengua nativa era un símbolo de barbarie y quien no podía ver la necesidad de instruir a la gente en la lengua que entendían. En 1635 Bramhall estaba en su diócesis y en agosto del año siguiente estaba en Belfast ayudando al obispo Henry Leslie en su discusión y procedimientos contra los cinco ministros que no suscribieron los nuevos cánones. El relato presbiteriano hace plena justicia a la dureza de sus modales.

Al visitar Inglaterra en 1637, una insignificante acusación lo llevó ante la Cámara de la Estrella a instancias de un tal Bacon, quien lo acusó de lenguaje irrespetuoso para con el rey, mientras ejecutaba en Ripon una comisión de la corte de la Cámara de la Estrella. Pero logró desembarazarse del pleito. Laud lo presentó al rey, quien lo recibió con signos de favor. Volviendo a Irlanda, empleó 6.000 libras, producto de su propiedad inglesa, en la compra y mejora de una propiedad en Omagh, condado de Tyrone, en medio de recusantes irlandeses. En el mismo año fue hecho receptor general para la corona de todos los ingresos de las fincas de la ciudad de Londres en su diócesis, decomisados por incumplimiento de algunas condiciones de explotación. Más poder, que no fue lento en usar, se puso en sus manos el 21 de mayo de 1639, cuando el 'juramento negro' abjurando el pacto fue instituido para que lo asumieran todos los escoceses del Ulster. En 1639 protegió y recomendó ante Wentworth a John Corbet, ministro de Bonhill, que había sido depuesto por el presbiterio de Dumbarton por negarse a suscribir la declaración de la asamblea contra la prelatura. Wentworth usó a Corbet como escritor sarcástico contra los covenanters escoceses y lo propuso para la vicaría de Templemore, en la diócesis de Achonry. Archibald Adair, obispo de Killala y Achonry, hombre de inclinaciones puritanas, no pudo disimular su aversión a la admisión de Corbet, quien se quejó del lenguaje de los obispos ante la corte de la alta comisión establecida por Wentworth a finales de 1634. Adair fue juzgado como favorecedor del pacto. Solo Bedell votó por su absolución; los más enérgicos en su condena fueron Bramhall y el infame John Atherton, obispo de Waterford. Adair fue depuesto el 18 de mayo de 1640. Los procedimientos exasperaron a los colonos escoceses y sacudieron la estabilidad del sistema episcopal. La Cámara de los Comunes irlandesa presentó en octubre de 1640 una protesta, en el curso de la cual habla de la plantación de Derry como 'casi destruida' por la política de la que Bramhall fue el administrador. Poco después de que la Cámara de los Comunes inglesa había encausado a Wentworth (ahora conde de Strafford) por alta traición el 11 de noviembre de 1640, los presbiterianos de Antrim, Down, Derry, Tyrone, etc., prepararon una petición al parlamento inglés (presentada por Sir John Clotworthy hacia finales de abril de 1641), que contenía treinta y un cargos contra los prelados, suplicando que sus pastores exiliados pudieran ser reintegrados. De los obispos del Ulster, Bramhall, por su conexión más cercana con los asuntos de Estado, fue el más atacado. Los Comunes irlandeses, por moción de Audley Mervyn y otros, el 4 de marzo de 1641, lo encausaron, con el Lord canciller, el presidente de causas comunes y Sir George Radcliffe, como participantes en la presunta traición de Strafford. Bramhall demostró una acción varonil inmediatamente dejando Derry por Dublín y ocupando su lugar en la Cámara de los Comunes. Fue encarcelado y acusado de actos inconstitucionales; su defensa fue que había buscado equitativamente el bien de la Iglesia y que sus manos estaban limpias de rapiña privada o promociones familiares. Escribió, el 26 de abril, a Ussher en Londres, por cuyos esfuerzos ante el rey, Bramhall fue liberado. Regresó a Derry. Vesey afirma que Sir Phelim O'Neil hizo un intento fallido de presentar a Bramhall implicado en la insurrección irlandesa de 1641. La historia tiene un tono improbable; pero Derry, atestado de escoceses buscando protección de los rebeldes, y pronto atacado por la fiebre, no era lugar seguro para él. Hizo caso de la advertencia de sus amigos y huyó a Inglaterra. Estuvo en Yorkshire hasta la batalla de Marston Moor (2 de julio de 1644); envió su plato al rey y en privado, desde el púlpito, y por la pluma, apoyó la causa monárquica.

Con William Cavendish, primer marqués de Newcastle, y otros, se apresuró a exiliarse, llegando a Hamburgo el 8 de julio de 1644. La convención de Uxbridge, en enero de 1645, le excluyó a él, con Laud, del perdón general propuesto. En París conoció a Hobbes (antes de 1646) y discutió con él sobre la libertad y la necesidad, lo que le llevó a controversias con él años después. Hasta 1648 estuvo principalmente en Bruselas, predicando en la embajada inglesa, teniendo los comerciantes ingleses de Amberes el beneficio de sus servicios mensualmente. Regresó a Irlanda, pero no al Ulster, en 1648; en Limerick recibió en 1649 la profesión protestante del moribundo conde de Roscommon (James Dillon, tercer conde, cuñado de Stratford). Mientras estaba en Cork, la ciudad se declaró en favor del parlamento (octubre de 1649); pudo escapar y volvió al extranjero. Se escribió diligentemente con Montrose y disputó y escribió en defensa de la Iglesia de Inglaterra. Se dice que era tan detestable para los poderes papales que al pasar a España encontró su retrato en manos de los posaderos, con la idea de que fuera atrapado por la Inquisición. Aunque Bramhall, que informa de 'un tedioso y cargante viaje a España' (hacia 1650), no menciona este incidente. Parece que Granger basa la historia en la conjetura de que había una carta de Bramhall, que él describe como 'muy rara' y no había visto. Fue excluido del Acta de Indemnización de 1652; posteriormente adopta ocasionalmente en su correspondencia el seudónimo de 'John Pierson'.

El 1 de octubre de 1660 regresó a Inglaterra. Se suponía que sería hecho arzobispo de York; pero el 18 de enero de 1661 fue trasladado a la sede metropolitana de Armagh (vacante desde la muerte de Ussher, 21 de marzo de 1655). El 27 de enero de 1661 presidió la consagración en la catedral de St. Patrick de dos arzobispos y diez obispos para Irlanda. No solo Bramhall fue presidente ex officio de la convocación, sino que el 8 de mayo de 1661 fue elegido presidente de la Cámara de los Comunes irlandesa. Ambas cámaras borraron de sus registros los antiguos cargos contra Bramhall. Aunque el parlamento aprobó declaraciones requiriendo conformidad con el episcopado y la liturgia, y ordenando la quema del pacto, Bramhall no pudo sacar adelante sus leyes para un sistema de diezmos uniforme y para extender los arrendamientos episcopales. Tampoco hubo ningún acta nueva irlandesa de uniformidad hasta 1667, solo el antiguo estatuto de 1560, que imponía el uso del segundo Libro de Oración de Eduardo VI. La expulsión de los no conformistas irlandeses fue realizada por impulso episcopal, siendo efectuada un tiempo antes de la aprobación del acta inglesa de 1662. Armagh no era una diócesis presbiteriana especialmente ni Bramhall tuvo que tratar allí con el rígido temperamento de los teólogos escoceses; en la búsqueda del proceso para obtener la conformidad usó una moderación que contrasta de manera favorable, en espíritu y resultados, con la acción de Jeremy Taylor en Antrim y Down. Siguiendo las líneas de los artículos irlandeses, tampoco impugnó la validez espiritual de las órdenes presbiterianas, ni se negó a aprobar los títulos a beneficios otorgados bajo la República; pero le dijo a su clero que no veía cómo iban a recuperarse sus diezmos en el futuro, a menos que pudieran mostrar cartas de órdenes reconocidas por la ley vigente. Por consiguiente preparó una forma de cartas, certificando simplemente que cualquier deficiencia canónica previa había sido suplida. Edward Parkinson fue uno de los ministros a quienes así indujo a conformarse. Una carta muy notable de Sir George Radcliffe el 20 de marzo de 1643-4 muestra que Bramhall estaba inclinado entonces a admitir el carácter episcopal de los superintendentes en Alemania. Su idea de los artículos como términos de paz se incorporó cuando buscaba un hueco para el arminianismo dentro de una Iglesia generalmente calvinista; pero no lo hizo, como Taylor, olvidando su antigua petición cuando las tornas cambiaron. Los presbiterianos odiaban el nombre de 'obispo zarzamora' y Cromwell lo llamó el 'Canterbury irlandés'. Como Laud, no tenía gran presencia; tenía algo del poder gestionador de Laud, con un intelecto menos agudo y sutil. Sus disputas con Hobbes proporcionaron ocupación a una vigorosa y ocupada mente; Leviathan no fue refutado por llamarlo 'ateo'.

Bramhall estaba defendiendo sus derechos en un tribunal de justicia en Omagh contra Sir Audley Mervyn cuando un tercer ataque de apoplejía paralítica le privó de la conciencia. Murió poco después. Jeremy Taylor predicó su sermón fúnebre. James Margetson (fallecido el 28 de agosto de 1678 a los 77 años) fue trasladado de Dublín como su sucesor. Su esposa fue Ellinor Halley; el nombre de su primer marido no se conoce. Los testamentos de Bramhall (5 de enero de 1663) y de su viuda (20 de noviembre de 1665) se imprimieron en Rawdon Papers. Sus hijos fueron: Sir Thomas Bramhall, Bart., quien se casó con la hija de Sir Paul Davys; Isabella, casada con Sir James Graham, hijo de william, conde de Monteith; Ellinor, o Helen, casada con Sir Arthur Rawdon, de Moira, antepasado lineal del marqués de Hastings; Jane, casada con el concejal Toxteith de Drogheda; Anne, casada con Standish Hartstonge, uno de los barones del tesoro.

Sus obras fueron recopiladas por John Vesey, arzobispo de Tuam, en un volumen, Dublín, 1677, dispuestas en cuatro tomos y conteniendo cinco tratados contra los católicos (incluyendo una refutación de la fábula de Nag's Head); tres contra los sectarios, tres contra Hobbes y las siete no clasificadas, que eran defensas de las ideas monárquicas y anglicanas. Allibone incorrectamente dice que el 'sermón predicado en la catedral de York, 28 de enero de 1643, ante su excelencia el marqués de Newcastle', & c., York, 1643, no se incluye en las obras recopiladas. Las obras fueron reimpresas en Library of Anglo-Catholic Theology, Oxford, 1842-5, 5 volúmenes. Milton pensó que Bramhall escribió Apologia pro Rege et Populo Anglicano, 1650, pero el verdadero autor fue John Rowland. La publicación póstuma de Vindication of himself and the Episcopal Clergy from the Presbyterian Charge of Popery, as it is managed by Mr. Baxter, & c., 1672, con un prefacio de Samuel Parker (después obispo de Oxford), produjo The Rehearsal Transpros'd, 1672, de Andrew Marvell.