James Yorke Bramston, obispocatólico inglés, nació en Oundle, Northamptonshire, el 18 de marzo de 1763 y murió en Southampton el 11 de julio de 1836.
James Yorke Bramston
Procedía de una antigua y acomodada estirpe de terratenientes en ese condado, siendo su familia firmes protestantes. Fue educado en una escuela cerca de su lugar de nacimiento y en Trinity College, Cambridge. La primera idea era destinarlo al servicio civil de la India y luego a la Marina, pero el plan fue abandonado por deseo de su madre inválida. El 26 de abril de 1785 ingresó como estudiante en Lincoln Inn. Aunque nunca fue llamado a ejercer la abogacía, estudió durante casi cuatro años bajo el distinguido católico, Charles Butler. Frecuentemente conversaba con él sobre asuntos religiosos y en 1790 se unió públicamente a la Iglesia católica. Bramston de inmediato decidió convertirse en un eclesiástico. No obstante, cedió a la súplica de su padre para que permaneciera al menos doce meses más en Inglaterra. En 1792 fue a Lisboa, donde ingresó como estudiante de teología en el colegio inglés. Permaneció entre ocho y nueve años en Portugal. En 1796 fue ordenado al sacerdocio. Sus últimos cinco años en Lisboa los pasó enteramente entregado a sus labores misioneras, principalmente entre la guarnición británica. Mientras estaba así ocupado, a principios de 1800, una terrible epidemia se desató en la ciudad. Durante seis semanas Bramston nunca se quitó su ropa para retirarse a descansar. Su padre murió mientras todavía estaba en Lisboa. En 1801 regresó a Inglaterra y en 1802 el entonces vicario apostólico del distrito de Londres, el obispo Douglass, le confió la más pobre de todas las misiones católicas en la metrópolis, la de St. George's-in-the-Fields. Allí se quedó como sacerdote al cargo durante casi veintitrés años. En 1812 el obispo Poynter, entonces vicario apostólico del distrito de Londres, nombró a Bramston su vicario general. Durante ese mismo año ejerció como teólogo y consejero en la reunión sinodal convocada en la ciudad de Durham por el obispo Gibson. En 1814 Bramston fue a Roma con el obispo Poynter y el 5 de abril de 1815, en Génova, este último le pidió al papaPío VII que constituyera como coadjutor a su vicario general. Transcurrieron ocho años, durante los cuales Bramston, una y otra vez, declinó la dignidad que se le ofrecía. El 29 de junio de 1823 fue consagrado solemnemente por el obispo Poynter en St. Edmund's College, Hertfordshire, como obispo de Usulæ in pártibus infidelium. A la muerte del obispo Poynter, 27 de noviembre de 1827, Bramston le sucedió como vicario apostólico del distrito londinense. Casi toda la vida de Bramston se vio amargada por una cruel enfermedad y desde 1834 fue afligido aún más por una creciente debilidad. Además, en la primavera de 1836 comenzó a sufrir de erisipela en el pie derecho, que desde entonces le impidió caminar. Sus facultades de conversación fueron muy notables. Su discernimiento era agudo y su conocimiento profundo, pero su principal característica fue su tierna caridad. Su singularmente grande conocimiento de la vida nacional de Inglaterra, su excepcional experiencia y habilidad en la administración de asuntos y su familiaridad íntima con las leyes y costumbres de Gran Bretaña le hicieron idóneo de forma peculiar para dirigir los asuntos de los católicos de ese período con discreción.