Friedrich Breckling, precursor de la escuela pietista, nació en Hanved cerca de Flensburg, Sleswick, en 1629 y murió en La Haya el 16 de marzo de 1711.
Friedrich BrecklingEstudió en Rostock, donde absorbió la teología de Arndt; luego en Königsberg, donde el sincretismo era dominante, después en Helmstädt, donde conoció a Calixto, Wittenberg, Leipzig, Jena y Giessen. Aquí su tesis para conseguir el grado de maestría (1653) fue criticada por su sabor a weigelianismo, pero se negó a cambiarla y la publicó en Ámsterdam bajo el título Mysterium magnum, Christus in nobis (1662). Estuvo estrechamente relacionado con Tackius, zambulléndose en la teosofía, basándose en Hermes Trismegisto, Paracelso y Böhme. Al ir a Hamburgo leyó la obra de Betke, Antichristentum, quedando influenciado por su concepto del cristianismo sin sacerdocio. Tras algunos años deambulando en busca de conocimiento, fue ordenado para ser ayudante y sucesor de su padre, pero los ataques violentos por parte del clero local causaron su destitución y encarcelamiento en 1660. Escapó y se fue a Ámsterdam teniendo una responsabilidad en Zwolle, donde pasó ocho años de calma relativa, pero de nuevo fue privado de su cargo y vivió en retiro en Zwolle (1668–72), Ámsterdam (1672–90) y La Haya (1690–1711). Mantuvo correspondencia con Spener y Gottfried Arnold, a quien ayudó en su historia eclesiástica, siendo un escritor muy ocupado. A pesar de sus debilidades, merece un recuerdo como eslabón en la cadena de naturalezas místicas que prepararon el camino para Spener y el movimiento pietista.