Historia

BREITINGER, JOHANN JAKOB (1575-1645)

Johann Jakob Breitinger, teólogo suizo, nació en Zurich el 19 de abril de 1575 y murió allí el 1 de abril de 1645.

Johann Jakob Breitinger
No fue hasta que tuvo 17 años que sus dones espirituales comenzaron a manifestarse, pero desde 1593 a 1598 estudió en los seminarios reformados en Alemania y Holanda, siendo en 1597 miembro del clero de su ciudad natal. Por su destacada actividad durante la peste de 1611 demostró que era digno del nombramiento de diácono en la iglesia de San Pedro. Dos años más tarde fue hecho pastor de Grossmünster, convirtiéndose de este modo en el clérigo más importante en Zurich, siendo en 1614 designado director de la escuela. Sin embargo, su importancia no se debe a su originalidad religiosa o teológica, sino más bien a su inteligencia política y habilidad práctica organizativa, combinando la circunspección sutil y la paciencia con una iniciativa versátil. Su sermones, aunque no profundos, se caracterizaron por calidad de sentimiento, claridad, agudeza y encanto. Sus obras más importantes son sus alocuciones sinodales, en las que procura exaltar la posición del clero. Esos sermones, pronunciados en las sesiones semi-anuales del sínodo y recogidos por él en años posteriores de su vida, son modelos de sabiduría pastoral y recibieron aplicación práctica en la propia actividad de Breitinger. La posición de los predicadores fue revolucionada por dos de sus alocuciones ante el concilio en 1628, logrando la adopción general de la música en las iglesias, que en Zurich había faltado totalmente hasta 1598. Igualmente enriqueció la liturgia con secciones que todavía se usan, como la oración por los muertos y la oración matutina tras el sermón de 1638. Breitinger también impulsó fructíferamente la necesidad de instrucción religiosa para los jóvenes, como se aprecia por ordenanzas repetidas de 1613, 1628, 1637-1638 y 1643. Igualmente fue el autor de la costumbre por la que la Confederación Suiza celebra los días de acción de gracias, arrepentimiento y oración al mismo tiempo y fue quien introdujo la norma de anunciar públicamente un matrimonio. En 1634 introdujo en las iglesias de Zurich y Suiza oriental el uso de los registros parroquiales, que habían de ser devueltos cada tres años a la cabeza del clero y por tanto servían como una especie de censo. Cuatro años después instituyó las visitaciones parroquiales y finalmente estableció los archivos eclesiásticos de Zurich.

Breitinger estuvo profundamente interesado en la educación y promovió la fundación de becas para estudiantes pobres. No fue menos entusiasta en su patrocinio de la caridad y preparó estadísticas de los pobres ya en 1621, mientras que en 1623, a solicitud del alcalde, publicó Gutachten der Bettler und Armen halber. Tres años más tarde, basándose en estudios añadidos, Breintiger hizo notables propuestas para casas de corrección para la juventud abandonada, participando activamente en la mejora de prisiones y hospitales. Siempre interesado en la moral del pueblo, se opuso a la falta de refinamiento y a los excesos y procuró evitar las malas influencias de la guerra en el reino vecino, además de restringir el despilfarro en el vestir (1616, 1628) y en bodas y funerales (1621, 1628, 1640), así como los brindis (1632) y ocasionalmente incluso la representación y cultivo del arte. Aunque era un enconado oponente de las esperanzas y propaganda del catolicismo y anabaptismo, se abstuvo de una hostilidad excesiva, contentándose con ser un constante protector de los reformados. Su importancia personal y su interés en su iglesia le envolvieron frecuentemente en problemas políticos y durante la Guerra de los Treinta Años fue el dirigente de una facción sueca en Zurich. La fortificación de la ciudad se debió, estrictamente hablando, a él, y de haber sido por su parte Suiza se habría involucrado en la guerra.