Historia
BRENDAN DE CLONFERT (484-577)

Brendan de Clonfert
Parece haber sido en este periodo que se apoderó de él el deseo de emprender la expedición que formó la base de Navigation of St. Brendan, la leyenda más popular en la Edad Media. Algunas dificultades se han notado simpre con respecto a la fecha que se le asigna habitualmente, como que tenía entonces sesenta años de edad, lo cual no es fácil conciliarlo con otros hechos de su vida (Lanigan); pero esta dificultad parece surgir de la creencia de que hubo un solo viaje, como se indica en las versiones actuales en el extranjero. La vida irlandesa inédita, en Book of Lismore (año 1400), elimina muchas dificultades describiendo dos viajes, con un intervalo considerable de tiempo. Señala que en su ordenación las palabras de la Escritura (29 Entonces El les dijo: En verdad os digo: no hay nadie que haya dejado casa, o mujer, o hermanos, o padres o hijos por la causa del reino de Dios, 30 que no reciba muchas veces más en este tiempo, y en el siglo venidero, la vida eterna. […]Lucas 18:29,30) produjeron una profunda impresión en él, resolviendo abandonar su patria y su herencia, suplicando a su Padre Celestial le concediera 'la misteriosa tierra lejos del conocimiento humano.' En su sueño se le apareció un ángel, que le dijo: 'Levántate, Brendan, y Dios te concederá la tierra que buscas.' Regocijado en el mensaje se levantó y partió 'solo en la montaña por la noche y contempló el vasto y oscuro océano que se extendía alrededor suyo', (tal es exactamente la idea de Brandon Hill), y lejos en la distancia le pareció contemplar 'la bella y excelente tierra, con ángeles flotando sobre ella.' Después de otra visión y la promesa de la presencia del ángel con él, zarpó en su navegación, pero, después de siete años errantes sin éxito, resolvió volver a su país, donde muchos lo esperaban, habiendo una tarea que le esperaba. Que Brendan emprendiera tal expedición y visitara algunas de las islas occidentales y septentrionales, es bastante posible; pues es cierto que los ermitaños irlandeses encontraron su camino a las islas Hébridas, Shetland y Faroe e incluso a Islandia.
En algún momento de ese tiempo se puede situar su visita a Bretaña, que no se recoge en la vida irlandesa. Se dice que fue allí entre 520 y 530. Después de una considerable estancia volvió a su patria. Pero el deseo de alcanzar tierra no descubierta no se extinguió sino que revivió con nuevo vigor y una vez más, después de consultar al obispo Erc, fue a Ita y le preguntó 'lo que debía hacer sobre su viaje.' 'Mi querido hijo', le contestó, '¿por qué fuiste en tu [anterior] expedición sin consultarme? Esa tierra que buscas de Dios no la encontrarás en esos botes de pieles perecederos con fugas; construye un barco de madera y encontrarás "la tierra lejana".' El navío del primer viaje se describe en Navigation cubierto de pieles. Luego fue a Connaught y construyó 'un gran barco maravilloso', empleando artesanos y herreros, poniendo a bordo muchos tipos de hierbas y semillas, embarcando el grupo, sesenta en total, en su viaje, y, después de muchas aventuras, alcanzó 'ese paraíso en medio de las olas del mar.' 'La historia completa de las aventuras de Brendan no contiene repetición ni crítica, pero en medio de mucha cruda ficción hay toques ocasionales que poseen veracidad, derivados de los informes de auténticos viajeros. En el curso de sus siete años de aventuras visitaron la isla de Sheep, una bella isla llena de pasto verde; otra isla, llena de flores, hierbas y árboles, donde dieron gracias a Dios por su misericordia; una pequeña isla en la que había muchas viñas repletas de uvas; también se enfrentaron a grandes tempestades, siendo grandemente perturbados; en otras ocasiones había vientos y aguas quietas tan cristalinas que podían ver todos los peces que estaban a su alrededor, por lo cual quedaban llenos de terror; finalmente llegaron a una tierra habitable, ni demasiado caliente ni demasiado fría, el territorio más hermoso que nadie ha visto, en el que los árboles estaban a rebosar de frutas y flores. Por allí anduvieron durante cuarenta días sin hallar término y al final cargaron su nave con los frutos y regresaron a casa.' (E. J. Payne, History of the New World, i, Oxford, 1892, 106–107).

grabado de Édouard Garnier basado en una estampa de 1621
Algunas de las aventuras se ha supuesto que derivan de Las Mil y una Noches, pero hay razón para pensar que lo contrario es más probable. Hay prueba de la relación de los monjes irlandeses con oriente en el siglo IX y algunas de las historias, como la del gran pez, llamado Iasconius (irlandés iasc, pez) en Navigation, que Simbad tomó por una isla, son esencialmente de origen septentrional.
Parece que fue después de su regreso de este viaje que fundó, en 553, el monasterio de Cluain Fearta, 'césped de la tumba', actual Clonfert, en la baronía y condado de Longford, que luego se convirtió en sede de un obispo.
Posteriormente visitó a Columba en Hy, en compañía de otros dos varones, lo que debió ocurrir tras 563, cuando tenía setenta y nueve años. En esta ocasión pudo haber fundado dos iglesias en Escocia de las cuales fue patrón.
La última noticia sobre Brendan fue en la entronización de Aedh Caemh, el primer rey cristiano de Cashel, en 570, cuando tomó el lugar del bardo oficial, MacLenini, quien era pagano. En esta ocasión Brendan fue el medio de conversión del bardo, cuando le dio el nombre de Colman. Desde entonces es conocido como Colman de Cloyne. El día de Brendan en el calendario es el 16 de mayo.

'Habiendo sido arrastrados allí por el Aquilón, vieron una isla que estaba llena de piedras grandes y era una isla muy sucia y no había árboles ni hojas ni hierbas ni flores ni frutos, sino que estaba toda llena de fraguas y de herreros; y cada fragua tenía su herrero, tenía todas las herramientas que son propias del herrero, sus fraguas ardían como hornos abrasadores y cada uno de los herreros martilleaba con tanta fuerza y con tanto estruendo que, si no hubiese otro infierno, aquel les habría parecido excesivo. (...) Y llegaba a oídos de los hermanos un desmesurado viento y ruido de martillos, y los martillos golpeaban sobre los yunques. Y al oír san Brandán este ruido comenzó a santiguarse y dijo así: "Oh Señor Dios, debemos escapar de esta isla, si es tu voluntad". Y habiendo hablado así, al instante llegó junto a ellos un hombre de esta isla, que era viejo y tenía una barba muy larga, y era negro y peludo como un cerdo, y despedía un fuerte hedor. Y así, en cuanto estos siervos de Dios le vieron, este hombre retrocedió rápidamente, y el abad se santiguó y se encomendó a Dios y dijo así: "¡Hijos míos, izad más alta la vela y naveguemos más rápido a fin de que podamos huir de esta isla, que es mal lugar!".
Y habiendo dicho estas cosas, esto es, palabras, inmediatamente se presentó un viejo barbudo a la orilla del mar y llevaba en la mano unas tenazas y una pala de hierro ardiente de fuego, y viendo que la nave partía les arrojó aquella pala de hierro, pero quiso Dios que no les alcanzara, y allí donde cayó hirvió el agua a borbotones. Y habiendo contemplado este suceso vieron en la orilla una gran multitud de hombres sucios como el primero; y cada uno de ellos llevaba en la mano una gran maza ardiendo y apestaba fuertemente. Y les arrojaron estas mazas y aún otras, pero ninguna les alcanzó, aunque olía muy mal y el agua estuvo hirviendo durante tres días; también vimos arder aquella isla con gran fuerza y los hermanos oían grandes gritos y ruidos procedentes de aquella sucia gente. Y san Brandán confortaba a todos sus hermanos y decía: No temáis, hijos míos, Dios nuestro señor es y será nuestra defensa, quiero que sepáis que estamos en los alrededores del infierno y esta isla es una de las suyas, y habéis visto sus signos y por eso debéis rezar devotamente a fin de que no debamos temer estas cosas.'