Historia

BRÈS, GUY DE (1522-1567)

Guy de Brès (Guido de Bray), reformado en los Países Bajos, nació en Mons, Francia, en 1522 y murió ejecutado en Valenciennes el 31 de mayo de 1567.

Ejecución de Guy de Brès
Ejecución de Guy de Brès
Fue educado estrictamente por su madre, que era muy católica, pero antes de cumplir veinticinco años ya era completamente protestante. Cuando la persecución se desató en 1548 huyó a Inglaterra, donde pasó cuatro años. Luego volvió y se quedó en Ryssel (Lieja), donde ganó gran popularidad como predicador. En 1556 su congregación fue dispersada por una nueva persecución, viéndose obligado a escapar, yendo aparentemente durante un tiempo a Gante y luego a Francfort y probablemente a Suiza. A principios de 1559 volvió al sur de Holanda, con Tournai como cuartel general, pero sirviendo también en Ryssel y Valenciennes y visitando Amberes y Mons, a veces disfrazado por seguridad. La pública entonación de los salmos de Marot en septiembre de 1561 dio origen a una investigación judicial que expuso a Brès a un nuevo peligro. Impertérrito, acometió la defensa de sus camaradas exponiendo delante de las autoridades su confesión de fe (conocida como Confesión Belga), en treinta y siete artículos, sobre el modelo de la adoptada por las iglesias reformadas en Francia en 1559. Esta modesta, sobria y positiva declaración, que demostraría, según él esperaba, que sus amigos no eran revolucionarios anabaptistas, no pudo frenar la persecución. No obstante, las frecuentes ediciones muestran que gozó del favor popular, ganando a miles para la causa de la Reforma, siendo pronto reconocida como una fórmula autoritativa. Una vez conocida, su autor tuvo que escapar de Tournai a Amiens y de allí posiblemente a Amberes. En 1564 estuvo en Bruselas para un encuentro con Guillermo de Orange, tomando parte en las negociaciones en Metz para la unión de luteranos y calvinistas. Luego encontró refugio en Sedan con Henri Robert de la Marck, señor de Bouillon, pero fue llamado a un puesto de peligro en el verano de 1566 por el consistorio de Amberes. En agosto se asentó en Valenciennes, donde por aquel tiempo más de dos tercios de la población simpatizaba con la Reforma. Al principio predicaba al aire libre, pero tras el estallido iconoclasta del 24 de agosto tomó posesión de la iglesia de San Juan. Los intentos del gobernador para suprimir el movimiento desembocaron en el sitio de la ciudad en diciembre y sus alrededores en marzo. Una vez más Brès tuvo que huir, pero fue capturado junto con sus colegas predicadores unas pocas horas después en Saint-Amand, siendo enviado preso a Tournai y luego a Valenciennes. Las cartas que escribió para consolar a su esposa y a su anciana madre dan una idea de su fe y de la nobleza de su carácter. Fue sentenciado a morir en la horca enfrente del ayuntamiento, acabando así una vida llena de tribulación y peligro, cuya memoria es una de las glorias de la Reforma en el sur de Holanda.