Historia

BRIÇONNET, GUILLAUME (1470-1534)

Guillaume Briçonnet, prelado francés, nació en París en 1470 y murió en Esmans, cerca de Montereau, a 32 kilómetros al sudeste de Melun, el 24 de enero de 1534.

Guillaume Briçonnet
Era de una noble familia de Touraine y tras completar sus estudios teológicos en el colegio de Navarra fue nombrado obispo de Lodève y abad de St. Germain-des-Près en 1507. Cuatro años después asistió al concilio de Pisa, esparciéndose durante su ausencia un espíritu de libertinaje entre sus monjes, a quienes había sido incapaz de controlar. Francisco I le propuso como obispo de Meaux y le envió en misión a Roma, donde se quedó dos años. A su vuelta quiso mejorar la moral y costumbres de su diócesis, convocando varios sínodos a tal fin y extendiendo invitaciones a varios predicadores evangélicos, como Lefèvre, Roussel y Farel, quienes predicaron en treinta y dos lugares diferentes en su diócesis e introdujeron traducciones francesas de los evangelios y las epístolas. Cuando Farel atacó a Roma, Briçonnet le privó de su oficio y convocó dos sínodos, el primero condenando las enseñanzas de Lutero y prohibiendo la compra o lectura de sus obras y el segundo prohibiendo todas las interpretaciones heterodoxas del evangelio. Briçonnet se encontró en medio de dos facciones: una que se volvió contra Roma, negando la autoridad del papa, la adoración de la Virgen y de los santos, y otra que se inclinaba hacia las antiguas tradiciones. En su esfuerzo por evitar ambos extremos, publicó ciertas proclamas entre diciembre de 1524 y enero de 1525 amenazando de excomunión a los que habían quemado la bula de Clemente VII y destruido imágenes de la Virgen. A pesar de esto, fue acusado por los cordeliers ante el Parlamento de París de estar en simpatía con los luteranos (marzo de 1525-octubre de 1526), ordenando una comisión que las traducciones de Lefèvre fueran quemadas y prohibiendo la predicación evangélica. Los predicadores huyeron a Estrasburgo, aunque Briçonnet salió absuelto. Pero aprovechándose de la circunstancia de que el rey Francisco I estaba preso en Madrid, los cordeliers renovaron sus acusaciones y dos de los nuevos predicadores, Jacobus Pauvan y Matthæus Saunier, fueron acusados de herejía por la Sorbona y quemados en el patíbulo. Briçonnet escribió una carta de sumisión al parlamento y Francisco anuló el caso. Sus obras fueron: Synodalis oratio (París, 1520); Synodalis oratio (1552) y una correspondencia con Margarita de Navarra, parte de la cual con otros fragmentos se contiene en Génin, Lettres de Marguerite d'Angoulême (1841) y Nouvelles lettres de la reine de Navarre (1842) y Herminjard, Correspondance des réformateurs (Ginebra, 1878).