Historia
BRINCKERINCK, JAN (1359-1419)
Jan Brinckerinck, popular predicador y director espiritual de los Hermanos de la Vida Común, nació cerca de Zütphen, Guelderland, en 1359 y murió en Deventer el 26 de marzo de 1419. Thomas à Kempis, que escribió su biografía, dice que procedía de una buena familia, pero no dice nada más de sus primeros años salvo que, al vivir en los días del gran avivamiento religioso bajo influencia de Groote, quedó profundamente impresionado por el mismo. Entró en estrecha relación con Groote y sus discípulos, dedicándose a extender la devotio moderna y la educación de los jóvenes. Fue ordenado sacerdote en 1393 y no mucho después se hizo cargo del rectorado de la casa para mujeres fundada en Deventer por Groote, "Meester Geertshuis" como era comúnmente llamado. Introdujo una estricta disciplina en la vida de las internas y fue prácticamente el fundador de las hermanas cuyas casas posteriormente se hicieron tan numerosas. Bajo su dirección su número creció tan considerablemente que se necesitaron nuevos edificios. Tras tres años la iglesia y el convento estaban listos para ser ocupados; al principio fueron de madera, pero luego fueron reconstruidos con piedras en 1407. La fundación fue puesta bajo el capítulo de Windesheim, que nombró a Brinckerinck su confesor. Contaba en ese año con doce hermanas y novicias, pero a mediados de siglo la comunidad había aumentado por encima del centenar, incluyendo todas las clases. Era autosuficiente; las hermanas copiaban e iluminaban manuscritos o se ocupaban provechosamente en otras formas según sus dones. En 1408 se construyó una nueva casa en Diepenveen, a unos pocos kilómetros, donde sería enterrado Brinckerinck en el coro de la iglesia. Fue conocido ampliamente por su predicación popular, que según el testimonio de Rudolf Dier, uno de sus oyentes, y miembro de los Hermanos de la Vida Común, daba a todos la impresión de que había estado sentado a los pies de Jesús. De una biografía manuscrita de Elizabeth de Delft, una de las doce primeras hermanas, sabemos que ella escribió algunos de sus sermones y Rudolf Dier añade que de tal material se elaboraron ocho "colaciones" vernáculas que contenían sus amonestaciones a las hermanas. Fueron descubiertas y publicadas posteriormente por Moll en 1866. Suenan como notas de discursos orales, siendo a veces combinaciones de varios de ellos. Al igual que las "colaciones" usuales de los Hermanos de la Vida Común, no son sermones formales que siguen un método retórico, sino simples alocuciones que pasan con facilidad de un tema a otro y son ricas en sentencias breves y expresivas, de una categoría que puede ser fácilmente entendible y recordada por sus oyentes.