Joshua Brookes, excéntrico teólogo inglés, nació en Cheadle-Hulme, cerca de Stockport, siendo bautizado el 19 de mayo de 1754 y murió el 11 de noviembre de 1821.
Joshua Brookes, por Edward Scriven National Portrait Gallery
Su padre, zapatero, que se trasladó poco después del nacimiento de su hijo a Manchester, era un lisiado de temperamento violento, conocido por el nombre de 'Poncio Pilato'. Sin embargo, tenía un genuino afecto por su hijo, que fue educado en la escuela de Manchester, donde llamó la atención del reverendo Thomas Aynscough, quien obtuvo la ayuda que, por una demostración escolar, le facultó para ir a Brasenose College, Oxford, donde se graduó el 17 de junio de 1778 y obtuvo la maestría el 21 de junio de 1781. Al año siguiente se convirtió en coadjutor de la capilla de Chorlton y en diciembre de 1790 fue nombrado capellán de la colegiata de Manchester, puesto que mantuvo hasta su muerte. Ejerció durante un tiempo como maestro ayudante en la escuela, pero fue extremadamente impopular con los chicos, que a veces lo expulsaron del aula, frocejeando y gritando mientras él con su voz estridente vertía desdeñosos calificativos sobre ellos, como 'cabezas cuadradas'. Fue un excelente erudito y uno de sus alumnos, el doctor Joseph Allen, obispo de Ely, francamente reconoció: 'Si no hubiera sido por Joshua Brookes, nunca habría sido miembro de Trinity', que sería el peldaño para el puesto episcopal. Brookes fue coleccionista de libros, pero aunque logró almacenar una gran biblioteca, era totalmente deficiente en sus aficiones y nada podía ser más insípido que su forma de ilustrar sus libros con mal gusto y grabados sin valor. Su memoria era prodigiosa. En su charla común hablaba el dialecto del condado y su crudeza lo llevó con frecuencia a disputas con la gente del pueblo. Interrumpía el culto en la iglesia para soltar una reprimenda o tirar de las orejas a algún niño incorregible. Se publicó una caricatura en la que está representado leyendo el servicio de un entierro en una tumba y diciendo: 'Y oí una voz del cielo diciendo: ¡Golpea a ese estrambótico diablillo negro!', siendo el autor procesado y multado. Sus peculiaridades lo llevaron a frecuentes conflictos con sus compañeros clérigos. Como capellán de la colegiata de Manchester bautizó, casó y sepultó a más personas que cualquier clérigo en el reino. Se le describe en Old Church Clock de Parkinson como el 'reverendo Joseph Rivers' y aparece bajo su propio nombre en Manchester Man de la Sra. G. Linneo Banks. En Blackwood's Magazine de marzo de 1821 apareció Brief Sketch of the Rev. Josiah Streamlet y que Brookes lo leyó es evidente por su copia anotada, que ahora está en Manchester Free Library. El artículo fue atribuido incorrectamente a James Crossley, pero está correctamente asignado a Charles Wheeler.
En apariencia era diminuto y corpulento; tenía espesas cejas (Parr lo llamó 'el caballero con las cejas de color pajizo'), una voz aguda y expresión rápida. Era descuidado y desastrado en el vestir, excepto los domingos, cuando iba escrupulosamente limpio y ordenado. Su apariencia general le ganó el apodo de 'Knave of Clubs', aunque por lo general era llamado 'St. Crispin'.