Historia
BROWN, JAMES BALDWIN, EL JOVEN (1820-1884)

En 1878, Brown fue elegido presidente de la Unión Congregacional de Inglaterra y Gales. Durante su mandato, una vez más demostró ser un intrépido polémico. Se celebró una conferencia en Leicester, en el que se hizo un esfuerzo por ciertos ministros congregacionales que sostenían ideas poco ortodoxas para confraternizar con unitarios y otros pensadores. Brown cálidamente apoyó sus argumentos, pero la mayoría en la conferencia acordó una resolución reafirmando los principios expresados en la Declaración de fe y orden congregacional. La separación forzada de amigos en esta y otras ocasiones afectó profundamente a Brown.
Brown también fue un escritor voluminoso, así como un predicador y profesor activo. En 1869 publicó un volumen titulado The Divine Mysteries. También fue autor de: Studies of First Principles (1848); Competition, the Labour Market, and Christianity (1851); The Divine Life in Man (1860); Aids to the Development of the Divine Life (1862); The Home Life (1866); Idolatries, Old and New, their Cause and Cure (1867); The Christian Policy of Life (1870); Buying and Selling and getting Gain (1871); First Principles of Ecclesiastical Truth (1871); Our Morals and Manners (1872); The Higher Life (1874); The Battle and Burden of Life (1875); The Doctrine of Annihilation in the Light of the Gospel of Love (1875); Home, its Relation to Man and Society (1883) y una serie de obras, sermones y contribuciones a la literatura periódica.
En 1878, Brown fue elegido presidente de la Unión Congregacional de Inglaterra y Gales. Durante su mandato, una vez más demostró ser un intrépido polémico. Se celebró una conferencia en Leicester, en el que se hizo un esfuerzo por ciertos ministros congregacionales que sostenían ideas poco ortodoxas para confraternizar con unitarios y otros pensadores. Brown cálidamente apoyó sus argumentos, pero la mayoría en la conferencia acordó una resolución reafirmando los principios expresados en la Declaración de fe y orden congregacional. La separación forzada de amigos en esta y otras ocasiones afectó profundamente a Brown.
Brown también fue un escritor voluminoso, así como un predicador y profesor activo. En 1869 publicó un volumen titulado The Divine Mysteries. También fue autor de: Studies of First Principles (1848); Competition, the Labour Market, and Christianity (1851); The Divine Life in Man (1860); Aids to the Development of the Divine Life (1862); The Home Life (1866); Idolatries, Old and New, their Cause and Cure (1867); The Christian Policy of Life (1870); Buying and Selling and getting Gain (1871); First Principles of Ecclesiastical Truth (1871); Our Morals and Manners (1872); The Higher Life (1874); The Battle and Burden of Life (1875); The Doctrine of Annihilation in the Light of the Gospel of Love (1875); Home, its Relation to Man and Society (1883) y una serie de otras obras, sermones y contribuciones a la literatura periódica.
Durante algún tiempo antes de su muerte, Brown había tenido una salud débil y había dejado de lado el trabajo activo. Estaba contemplando una visita a Suiza cuando fue atacado de apoplejía, a consecuencia de lo cual murió. La reputación de Brown como predicador se extendió mucho más allá de su propia denominación. Tomó gran interés en todos los movimientos públicos y en crisis como la del algodón en la bambruna de Lancashire, la guerra civil estadounidense, la guerra fraco-alemana, etc., sus simpatías y ayuda estaban con los angustiados y los que sufren. Era de un temperamento sensible y activo, deleitándose en el trabajo. Sus alocuciones estuvieron marcadas por mucho fervor, fuerza intelectual y precisión literaria. Lamentaba profundamente la exclusividad de la Iglesia anglicana, respaldó la apertura de Crystal Palace los domingos y fue un ardiente defensor de las demandas de los disidentes en las universidades. Una de las reformas por las que había luchado se logró cuando Brown vivió para ver a su propio hijo recibir una primera clase en Oxford, después de una brillante carrera universitaria.