Historia

BROWN, JOHN (1722-1787)

John Brown, ministro escocés, nació en Carpow, cerca de Abernethy, a 9 kilómetros al sudeste de Perth, en 1722 y murió en Haddington, a 19 kilómetros al este de Edimburgo, el 19 de junio de 1787.

John Brown, por Robert Scott - National Galleries of Scotland
John Brown, por Robert Scott - National Galleries of Scotland
Su padre era un pobre tejedor que solo podía permitirse enviarlo a la escuela durante algunos 'trimestres'. Durante un mes de ese tiempo estudió latín. Incluso en este período temprano aprendió con entusiasmo, sabiendo de memoria los catecismos de Vincent y Flavel, y el Catecismo Mayor de Westminster. Cuando tenía once años murió su padre. Su madre no sobrevivió mucho tiempo. Él mismo sufrió tan penosamente bajo 'cuatro fiebres peliagudas' que su recuperación fue desesperada. Durante estas pruebas, el muchacho pensó mucho en asuntos religiosos. Después de su recuperación, comenzó a trabajar como pastor de ganado y su contacto con un mundo más amplio y extraño 'pareció ser la causa' dice 'de una apostasía práctica no pequeña de todos mis logros anteriores. Incluso la oración secreta no siempre la realizaba regularmente, sino que tontamente me complací compensando el número un día que había sido deficiente otro.' Un nuevo ataque de fiebre en 1741 despertó su conciencia y en su recuperación fue 'determinado providencialmente durante el mediodía mientras las ovejas que pastoreaba descansaban en el redil, a ir y escuchar un sermón, a distancia de dos millas, corriendo para llegar y volver.'

Durante su vida como pastor, estudió con entusiasmo. Adquirió un buen conocimiento de latín, griego y hebreo. Sus dificultades respecto a la segunda lengua eran muy grandes, porque durante un tiempo no pudo obtener una gramática. A pesar de ello, logró por el ejercicio de un paciente ingenio aprender las letras en un método que luego describió en detalle (documento del 6 de agosto de 1745 citado en Biography). Apenas tenía el dinero para un Nuevo Testamento griego, habiendo una bien conocida historia que describe cómo lo adquirió. Un compañero acordó hacerse cargo de sus ovejas un poco de tiempo, mientras que él partió a medianoche, llegando a St. Andrews, a veinticuatro millas, por la mañana. El librero cuestionó al pastorcillo y uno de los profesores universitarios escuchó la conversación. 'Chico' le dijo, señalando un pasaje, 'lee esto, y tendrás el libro gratis.' Brown leyó el pasaje, tomó el volumen y volvió a casa con el mismo (Memoir, p. 29; Letter to John Cairns, D.D., p. 73 del doctor John Brown).

El pastorcillo y su saber se convirtieron en el tema de conversación en el lugar. Algunos 'estudiantes sediciosos' explicaron la maravilla razonando que Brown había aprendido de Satanás. La idea fue ampliamente aceptada, no siendo hasta que pasaron algunos años que por su impecable y diligente vida 'le dejaron en paz.' Luego aprovechó para hacer notar que justo cuando fue 'licenciado' su 'calumniador principal' fue excomulgado por conducta inmoral.

Brown se convirtió entonces en un viajante 'buhonero' o vendedor ambulante. Cuando estalló la rebelión de 1745, se unió a las filas de los soldados del gobierno. Sirvió durante todo el periodo, estando durante algún tiempo en la guarnición del castillo de Edimburgo. Cuando terminó la guerra, nuevamente tomó sus mercancías durante un tiempo, pero pronto encontró una ocupación más agradable como maestro de escuela. Enseñó en Gairney Bridge, cerca de Kinross, y en el Spittal, Penicuik, cerca de Edimburgo. Comenzó a enseñar en 1747, conocido como el año en que ocurrió la 'ruptura' secesionista en la Iglesia de Escocia. Se formaron dos facciones, llamadas los burgueses y los anti-burgueses, de las cuales la primera sostenía que era legal, y la segunda que no era legal, tomar el juramento ciudadano en las ciudades escocesas. Brown se adhirió a la idea más liberal y entonces comenzó a prepararse para el ministerio. Estudió teología y filosofía en relación con el sínodo ciudadano asociado bajo Ebenezer Erskine de Stirling y James Fisher de Glasgow. En 1750 obtuvo la licencia para predicar el evangelio y al año siguiente fue llamado por unanimidad a la congregación asociada de Haddington. Su congregación era pequeña y pobre, pero aunque luego fue invitado a ser pastor de la iglesia holandesa en Nueva York, nunca la dejó. Sus deberes ministeriales eran muy duros, porque durante la mayor parte del año pronunciaba tres sermones y una alocución cada domingo, mientras visitaba y catequizaba muchos días laborables. Aún así encontró tiempo para hacer otro trabajo. En 1758 publicó An Help for the Ignorant. Being an Essay towards an Easy Explication of the Westminster Confession of Faith and Catechism, composed for the young ones of his own congregation. Esta 'explicacion fácil' era un volumen de aproximadamente 400 páginas. En ella aprovechó la ocasión para afirmar que la justicia de Cristo, aunque en sí misma infinitamente valiosa, solo se imparte a los creyentes de acuerdo a su necesidad, y no para convertirlos en infinitamente justos. Al año siguiente A brief Dissertation concerning the Righteousness of Christ exponía la misma idea. Había etiquetado la doctrina opuesta como 'blasfema y familiarista antinomiana', pero a pesar de que fue defendida por varios teólogos anti-burgueses, quienes replicaron contra los cargos de 'herejía', 'blasfemia' y 'familiarismo', le acusaron de 'grosera y palpable tergiversación', lamentando el 'venenoso fruto' y subrayando el 'flagrante absurdo' de su doctrina. Esta enconada controversia no evitó que Brown mostrara actos de amabilidad práctica hacia varios hermanos anti-burgueses. Continuó escribiendo diligentemente y su nombre se hizo más ampliamente conocido. En 1768 fue nombrado profesor de teología del sínodo burgher asociado. Mucho trabajo, pero sin salario, iba adjunto al puesto; los estudiantes estudiaban con Brown en Haddington durante una temporada de nueve semanas cada año. En 1778 su obra más conocida, Self-interpreting Bible, se publicó en Edimburgo en dos volúmenes. Su plan, explica en el prefacio, es presentar las obras de los mejores comentaristas 'de una manera que pueda acomodarse mejor con la capacidad y el ocio de la parte más pobre y trabajadora de la humanidad, y especialmente convertir los oráculos de Dios en su propio intérprete.' De ese modo, la obra contiene historia, cronología, geografía, resúmenes explicativos, notas y reflexiones; en resumen, todo lo que se supone que el lector ordinario quiere. Es una biblioteca en un volumen. Brown siempre está dispuesto a dar la que cree ser la única explicación posible de cada versículo y extrae su única lección práctica posible. El estilo en conjunto es claro y vigoroso. El libro adquirió de inmediato una popularidad que entre un gran gremio nunca ha perdido. Ha sido leído ampliamente entre las naciones de habla inglesa, así como en Gales y las tierras altas escocesas. Cuán bien conocida es ésta y otras obras de Brown en Escocia lo atestiguan algunas líneas características de Burns:

For now I'm grown sae cursed douce,
I pray an' ponder butt the house;
My shins, my lane, I there sit roastin'
Perusing Bunyan, Brown, an' Boston.
(Letter to James Tait of Glenconner, líneas 19-22).

Sus numerosas otras obras fortalecieron su reputación, pero ninguna le trajo ganancia alguna. Uno de sus editores, 'por su propia buena voluntad' le ofreció unas 40 libras, pero las prestó y las perdió. Su salario en su iglesia fue durante mucho tiempo de solo 40 libras anuales y nunca excedió las 50. Solo una pequeña suma le vino de otras fuentes. La severa abnegación, que era una característica frecuente en los antiguos hogares escoceses, le permitió criar una gran familia y cubrir todas las necesidades con ese ingreso. 'A pesar de mi deseo de libros, elegí que me faltaran, y muchas otras cosas más, que caer en deudas', dice. Al menos una décima parte de sus pequeños medios los apartaba para obras de caridad.

A lo largo de su vida, Brown fue un ardiente estudiante y sus logros fueron considerables. Conocía la mayoría de las lenguas europeas y varias orientales. Estaba bien versado en historia y teología; su conocimiento de la Biblia era detalladamente minucioso. Aunque dice que 'pocas obras de teatro o novelas son leídos con seguridad, ya que pican la imaginación y son aptas para infectar con su contaminación', por lo que 'incluso las más puras, como las de Young, Thomson, Addison, Richardson, hechizan el alma y son aptas para indisponer a la santa meditación y otros ejercicios religiosos', y aunque se opuso enérgicamente a la relajación de los estatutos penales contra los católicos, no fue en absoluto, respecto a muchas cosas, un hombre de mente estrecha. Su credo era para él un asunto de tan intensa convicción que nada hacía permitir que de alguna manera tendiera a oponerse o distraer la atención de sus solemnes doctrinas. Su predicación era sincera, simple y directa 'como si nunca hubiera leído un libro sino la Biblia.' Su entrega era 'cantarina', pero 'en él era singularmente penetrante para mentes serias.' Un relato ampliamente conocido afirma que David Hume le escuchó predicar y el 'escéptico' quedó tan impresionado que dijo: 'Ese viejo habla como si el Hijo de Dios estuviera a su lado.' La anécdota, aunque indudablemente mítica, muestra la impresión popular en cuanto a su predicación.

John Brown - National Portrait Gallery
John Brown - National Portrait Gallery
Las labores de Brown finalmente arruinaron su salud, que durante los últimos años de su vida fue muy pobre. Continuó su obra hasta muy cerca del final. Fue enterrado en el cementerio de Haddington, donde hay un monumento a su memoria. Estuvo casado dos veces: primero con Janet Thomson, de Musselburgh, luego con Violet Croumbie, de Stenton, East Lothian. Tuvo descendencia de ambos matrimonios. Varios de sus descendientes tuvieron nombre en ciencia y literatura.

Otras obras de Brown son: A Dictionary of the Bible (1769); A brief Concordance to the Holy Scriptures (1783); The Psalms of David in metre, with Notes (1775); Sacred Tropology (1768); An Evangelical and a Practical View of the Types and Figures of the Old Testament Dispensation (1781); The Harmony of Scripture Prophecies (1784); Systematic divinity: A compendious View of Natural and Revealed Religion (1782); Church history: An Historical Account of the Rise and Progress of the Secession (1766); A general History of the Christian Church, 2 volúmenes (1771); A compendious History of the British Churches (1784); The Christian, the Student, and Pastor exemplified in the lives of nine eminent Ministers (1781); The Young Christian, or the Pleasantness of Early Piety (1782); Practical Piety exemplified in the lives of thirteen eminent Christians (1783); Two short Catechisms, mutually connected (1764); The Christian Journal (1765); Religious Steadfastness recommended (1769); The fearful Shame and Contempt of those professed Christians who neglect to raise up spiritual Children in Christ (1780); Necessity and Advantage of Prayer in choice of Pastors (1783); Letters on the Constitution, Government, and Discipline of the Christian Church (1767); The Oracles of Christ and the Abomination of Antichrist compared, a brief View of the Errors, Impieties, and Inhumanities of Popery (1779); The Absurdity and Perfidy of all authoritative Toleration of gross Heresy, Blasphemy, Idolatry, and Popery in Great Britain (1780); The Re-exhibition of the Testimony vindicated, in opposition to the unfair account of it given by the Rev. Adam Gib (1780, Gib fue un prominente clérigo anti-burgués que en ese año había escrito An Account of the Burgher Reexhibition of the Secession Testimony); Thoughts on the Travelling of the Mail on the Lord's Day; obras póstumas son: Select Remains (1789); Posthumous Works (1797); Apology for the more frequent Administration of the Lord's Supper (1804).