Historia

BROWN, THOMAS (1778-1820)

Thomas Brown, metafísico escocés, nació en la propiedad de Kilmabreck el 9 de enero de 1778 y murió en Brompton, Londres, el 2 de abril de 1820.

Thomas Brown, por Henry CousinsNational Galleries of Scotland
Thomas Brown, por Henry Cousins
National Galleries of Scotland
Su padre, ministro de Kilmabreck y Kirkdale, murió dieciocho meses después del nacimiento de Thomas y su madre se mudó a Edimburgo. Thomas fue un niño muy precoz. Su biógrafo afirma 'sobre la evidencia más satisfactoria', que cuando tenía cuatro años fue encontrado comparando los evangelios para ver en qué aspectos diferían las narraciones. Con siete años fue enviado a una escuela en Camberwell por un tío materno, el capitán Smith. De allí, en un año, se mudó a Chiswick y luego a las escuelas en Bromley y Kensington. Cuando se trasladó a Chiswick, los otros alumnos firmaron una petición pidiendo su regreso. Un poema sobre Carlos I, escrito en Chiswick, fue insertado por uno de los maestros en una revista. En 1792, a la muerte de su tío, regresó a Edimburgo, quedando muy triste por la pérdida de sus libros en el mar. Ingresó en la universidad de Edimburgo, estudiando lógica bajo el doctor Finlayson. En 1793 pasó parte de las vacaciones en Liverpool, donde conoció al doctor Currie, el biógrafo de Burns, que puso en sus manos el primer volumen publicado recientemente de Elements de Dugald Stewart. El siguiente invierno asistió a las clases de Stewart, atrayendo la atención del profesor al enviarle una aguda crítica. Si, como sostenía Stewart, la memoria depende de la atención voluntaria, cómo, preguntaba Brown, recordamos los sueños. La misma objeción había sido hecha en una carta que Stewart acababa de recibir de Prevost de Ginebra (1755-1819), posterior profesor en Montauban (la carta de Prevost está en Works de Stewart, ii. 491.) Zoonomia de Darwin estaba atrayendo la atención en ese momento y Brown escribió algunos comentarios al respecto, que, por consejo de Stewart, comunicó a Darwin. Tuvo lugar una correspondencia (octubre de 1796 a enero de 1797), en la que Darwin mostró cierta molestia por el duro tratamiento de sus teorías. Los comentarios fueron elaborados por el crítico juvenil y publicados en 1798. Fueron muy elogiados por los críticos en los círculos literarios de Edimburgo. Brown había contraído amistad con jóvenes prometedores. Se unió a la Sociedad Literaria en 1796 y a una sociedad más pequeña, formada por algunos de los miembros en 1797, que se llamó a sí misma la Academia de Física, donde estaban Brougham, Jeffrey, Horner, Sydney Smith, Leyden y otros. Floreció durante unos tres años y ayudó a reunir a los fundadores de Edinburgh Review. Brown fue uno de los primeros revisores. Escribió un artículo sobre Kant en el segundo número, que por lo menos era una prueba de coraje, ya que se funda por completo sobre el relato del francés Villers sobre Kant. Alguna interferencia editorial con un artículo en el tercer número lo llevó a retirarse de la revista. Nunca más escribió en una revista. Comenzó a estudiar derecho en 1796, pero descubrió que no se adaptaba a su salud y se convirtió en estudiante de medicina de 1798 a 1803. Su tesis al graduarse, titulada De Somno, es alabada por la pureza de su latín, idioma en el que, se dice, podía hablar con tanta fluidez como en inglés.

En 1804 publicó poemas en dos volúmenes y en el mismo año participó en una famosa controversia. Las aspiraciones de Leslie a la cátedra de matemáticas en Edimburgo se habían rechazado porque había hablado favorablemente de la teoría de la causalidad de Hume. Brown se comprometió a demostrar que la teoría de Hume no conducía a las consecuencias escépticas que se le atribuían. Publicó Observations on the Nature and Tendency of the Doctrine of Mr. Hume concerning the Relation of Cause and Effect, en 1804; una segunda y ampliada edición apareció en 1806; y una tercera, llamada An Inquiry into the Relation of Cause and Effect, en 1818. En 1806 Brown se convirtió en socio del doctor Gregory. A pesar de la buena perspectiva profesional, sus gustos aún eran filosóficos. Se hicieron intentos en 1799 para obtener su nombramiento para la cátedra de retórica y en 1808 para la de lógica. El interés de la Iglesia y tory era demasiado fuerte para él. La salud de Dugald Stewart estaba disminuyendo y obtuvo la ayuda de Brown dando una clase de filosofía moral en el invierno de 1808-9. En el siguiente invierno, Brown ejerció durante más tiempo como sustituto de Stewart. Sus clases atrajeron la asistencia de profesores y estudiantes, formándose un comité tras la reaparición de Stewart que lo felicitó y expresó su admiración hacia su asistente. En mayo siguiente (1810), después de un serio escrutinio por el propio Stewart y muchas cartas de eminentes hombres, Brown fue elegido por el consejo de la ciudad como colega de Stewart. Retuvo esta posición durante el resto de su vida. Sus clases las escribía bajo gran presión. Comenzaba a escribir cada una la tarde anterior a su entrega, hasta tarde, varias veces toda la noche en el primer invierno, y no terminaba hasta que el reloj daba las doce, la hora de la clase. En el primer periodo escribió tres volúmenes y en el segundo el cuarto. Vivió quietamente con su madre y hermanas, recibiendo hospitalariamente a visitantes en Edimburgo. Su principal diversión era caminar, teniendo pasión por la escalada. También encontró tiempo para componer una cantidad de poesía, que solo prefería a su filosofía. En 1814 terminó y publicó anónimamente Paradise of Coquettes, comenzada seis años antes. En 1815 publicó Wanderer in Norway, una elaboración de algunos versos en sus primeros volúmenes, sugeridos por cartas de Mary Wollstonecraft de Noruega. En 1816 publicó Warfiend, en 1817 Bower of Spring, en 1818 Agnes y en 1819 Emily. Una edición recogida en 1820, en cuatro volúmenes, incluye esas obras y una segunda edición de un poema llamado Renovation of India, originalmente escrito para un premio universitario y publicado cuando, después tres años, no había ningún premio. Quedó muy afligido por la muerte, en 1817, de su madre, con quien había estado muy tiernamente ligado. En 1819 comenzó a preparar un libro de texto de sus clases. Cayó enfermo y al reunirse con sus alumnos se vino abajo al dar una clase (No. 35 en la edición recopilada), lo que siempre lo afectó. Nunca enseñó de nuevo. Su salud quedó mermada por preocuparse de proporcionar un sustituto y posteriormente por el mal clima. Sus médicos le recomendaron un viaje a Londres, donde murió. Había dejado a su amigo y biógrafo, el doctor Welsh, la supervisión de las últimas hojas de su libro de texto, llamado Physiology of the Human Mind, que ya estaba en la imprenta; y sus conferencias fueron publicadas bajo el cuidado de John Stewart (quien se comprometió a ocupar su lugar en su quebranto final) y a la muerte de Stewart del reverendo E. Milroy.

Brown era un hombre de hábitos sencillos y fuertes afectos domésticos. Leía todas sus obras antes de publicarlas a su madre y hermanas. Era especialmente aficionado a los animales, sosteniendo que algunos de ellos tenían un sentido moral y almas inmortales, queriendo escribir un tratado sobre nuestros deberes para con ellos. Fue un escocés patriótico y un firme liberal, y acreditado, aunque no con precisión, de republicanismo. Excepto en el primer período de preparar sus conferencias, limitó sus horas de composición a la mañana, después del desayuno, y a la tarde de siete a diez u once. Su conocimiento de los idiomas modernos era considerable y su memoria extraordinaria; podía recordar veinte o treinta líneas de francés o italiano después de una sola lectura. La poesía de Brown, modelada principalmente sobre Pope y Akenside, nunca causó mucha impresión. Sus clases suscitaban el máximo entusiasmo entre los estudiantes y su fama duró hasta el surgimiento de una nueva escuela, culminando alrededor de 1830 a 1835. Una decimonovena edición de sus clases apareció en 1851. La indagación sobre la relación de causa y efecto es una de las declaraciones más vigorosas de la doctrina primero destacada por Hume y desde entonces mantenida por Mills. Como ellos, Brown reduce la causalidad a una secuencia invariable, y especialmente trabaja la noción de que 'poder' es una palabra que no expresa nada más. Niega la distinción entre causa 'física' y 'eficiente'. Pero difiere de Hume (sobre cuyos escritos hace algunas críticas interesantes) al deducir que tenemos una concepción intuitiva, subyacente a toda experiencia, por la que los mismos antecedentes producirán las mismas consecuencias, lo cual sustituye el lugar de la 'costumbre' de Hume y permite a Brown evitar el escepticismo teológico de Hume. Considera a Dios como causa de un universo ordenado. Las clases, apresuradamente escritas, salen perjudicadas por una retórica sentimental y citas frecuentes de Akenside, que se superponen y las expanden, lo cual se debe probablemente a la prisa y a la ansiedad de captar a un público juvenil. Sin embargo, muestran notables poderes de análisis psicológico. La enseñanza más valiosa se considera la exposición (conferencias 22 a 27) de la parte que desempeña el tacto y el sentido muscular al revelar un mundo externo. Los escritos del profesor Bain sobre el mismo tema encarnan en parte las teorías de Brown. Hamilton acusa a Brown de tomar prestado en esa línea de Condillac y De Tracy. Su filosofia, como dice el doctor M'Cosh, es una combinación de Reid y Stewart con los sensacionalistas franceses. Una peculiaridad de Brown es que suprime la voluntad, como Reid había suprimido los sentimientos en la clasificación generalmente más aceptada de intelecto, voluntad y sentimiento. Por la subordinación de la voluntad al deseo, Hamilton dice que virtualmente abolió toda libertad, responsabilidad y moralidad. Hamilton en todas partes muestra una fuerte aversión a Brown, cuya influencia fue suplantada por la suya. En un artículo en Edinburgh Review (octubre de 1830), reimpreso en su Dissertations, acusa a Brown de malentender totalmente la historia de las teorías previas de percepción y de tergiversar groseramente a Reid. Brown habla con cierta severidad de Reid, a lo que Stewart había protestado y condenó la precipitación general de la obra de Brown en una nota al tercer volumen de su Elements (publicado en 1826). Había estado inconsciente de los sentimientos de su colega hasta la publicación de las clases en Life de Welsh. El disgusto de Hamilton es obvio y sus cargos de plagio parecen ser injustos en contra de las clases destinadas a estudiantes y publicadas después de la muerte del autor y sin sus explicaciones. Cualquiera que sea la originalidad de Brown, fue el último y muy vigoroso representante de la escuela escocesa, modificada por la influencia francesa, pero no afectada por la filosofía alemana, que, bajo la influencia de Hamilton y sus seguidores, desde entonces ha influido profundamente a la especulación filosófica en Escocia.