Thomas Jospeh Brown,
obispo católico inglés, nació en Bath el 2 de mayo de 1798 y murió en Bullingham, Herefordshire, el 12 de abril de 1880. Comenzó su educación en una pequeña escuela
protestante en su ciudad natal, mientras que su instrucción religiosa fue confiada por sus padres católicos al cuidado de Ralph Ainsworth,
sacerdote a cargo de la misión de Bath. A instancias de Ainsworth fue enviado en 1807 a Acton Burnell, cerca de Shrewsbury, donde los monjes
benedictinos habían abierto un colegio. Allí se quedó durante siete años, hacia el final de los cuales recibió el hábito benedictino, el 19 de abril de 1813. A principios de 1814 acompañó a la comunidad en su traslado a su nuevo hogar en Downside en Somersetshire. En el nuevo colegio de St. Gregory, Downside, Brown permaneció en residencia durante más de un cuarto de siglo. Fue
ordenado al sacerdocio el 7 de abril de 1823 en Londres y nombrado casi de inmediato profesor de teología en Downside, cargo que ocupó durante más de diecisiete años. A lo largo de ese período dirigió el curso dogmático invariablemente en latín. Como el obispo Hedley dijo, en su sermón fúnebre (p. 5): 'Estudio incansable, dolores extremos cotejando autor con autor y pasaje con pasaje y precisión inagotable de memoria, en sus mejores días, fueron las características de sus lecciones en el aula.' En 1829 fue enviado a Roma como
socius con Richard Marsh, entonces presidente general, para tratar un caso muy delicado ante la
curia romana. Tres años antes Brown había publicado
A Letter to the Very Rev. Archdeacon Daubeny, LL.D., exposing the Misrepresentations of his Third Chapter on Transubstantiation, 1826. A su regreso a Inglaterra, Brown alcanzó una posición de gran eminencia, tanto en la plataforma como en la prensa. Durante cinco días, en 1830, él, con cinco de sus correligionarios, se enfrentaron a tres miembros de la Protestant Reformation Society en la escuela de equitación en Cheltenham, en presencia de cuatro mil personas. La controversia del quinto día se cerró con una escena de confusión desenfrenada. Poco después apareció
Substance of the Arguments adopted by the j Roman Catholic Advocates in the Recent Discussion at Cheltenham on the Rule of Faith, collected from Notes taken during the Discussion by the Rev. T. J. Brown, S.T.P., 1830. En 1833 surgió una controversia entre Brown y dos
clérigos protestantes, los reverendos Batchellor y Newnham. El argumento de Brown fue publicado como
Catholic Truth vindicated against the Misrepresentations and Calumnies of "Popery Unmasked" 1833. Antes de acabar ese año, Brown fue nombrado
prior de la
catedral de Winchester. A principios de 1834 participó en la memorable controversia
The Downside Discussion. Surgió, el 10 de enero de 1834, en la posada Old Down, en una reunión de la Reformation Society, en la que los dos oradores principales fueron el reverendo John Lyons y el reverendo Edward Tottenham. Un amigo de Brown desafió formalmente a esos caballeros a una disputa, teniendo lugar poco después seis reuniones en la
capilla del colegio en Downside. Esas reuniones acabaron en 1834 y en 1836 apareció
Authentic Report of the Discussion which took place in the Chapel of the Roman Catholic College of Downside, near Bath. Subjects: the Rule of Faith and the Sacrifice of the Mass. Poco después, en el mismo año, se publicó
Supplement to the Downside Discussion, by the Rev. T. J. Brown, D.D. Brown había sido elegido, el 18 de julio de 1834, prior de Downside, y recibió seis días después, el 24 de julio, su birrete como
doctor en teología. Inmediatamente después de su elección a la presidencia reanudó con energía sin cesar su labor docente como profesor de teología. En julio de 1840 los
vicarios apostólicos en Inglaterra se incrementaron de cuatro a ocho, formando Gales, hasta entonces incluida en el distrito occidental, un vicariato separado.
Gregorio XVI, quien como cardenal Cappellari años antes supo apreciar sus capacidades, nombró a Brown inmediatamente primer obispo del distrito galés. Aceptó la dignidad finalmente con profunda vacilación. Su consagración episcopal por el obispo Griffith tuvo lugar el 28 de octubre de 1840, en la capilla de St. John, Pierrepoint Place, Bath, asumiendo el título de obispo de Apollonia en la archidiócesis de Tesalónica. La nueva diócesis creada abarcaba los doce condados de Gales, con Herefordshire y Monmouthshire. Su vicariato era extenso y extremadamente empobrecido. Incluía solo diecinueve capillas, perteneciendo once a Hereford y Monmouth, pero no más de ocho en total a la docena de condados galeses. Para la formación de la jerarquía católica, Brown fue trasladado, el 29 de septiembre de 1850, a la recién constituida sede de Newport y Menevia. Su jurisdicción quedó desde entonces restringida a los seis condados del sur de Gales, con los condados de Hereford y Monmouth. Hacia finales de ese año quedó envuelto en la última de sus más notables discusiones teológicas. Comenzó el 3 de diciembre de 1850, en una correspondencia que no se completó hasta el 13 de enero de 1852. Inmediatamente después de su conclusión apareció como A Controversy on the Infallibility of the Church of Rome and the Doctrine of Article VI of the Church of England, between Bishop Brown and the Rev. Joseph Baylee, M.A., Principal of St. Aidan's College, Birkenhead, 1852. Además de las obras ya enumeradas, Brown publicó Monita Confessariorum y en Orthodox Journal muchos artículos y cartas firmadas con sus bien conocidas iniciales, S[acree] T[heologiae] P[rofessor]. En 1858 obtuvo el permiso del papa para que su cabildo catedralicio se formara exclusivamente de monjes benedictinos. Así tuvo éxito en revivir bajo la nueva jerarquía una de las más notables y distintivas características de la jerarquía pre-Rreforma de Inglaterra. El 29 de septiembre de 1873, John Cuthbert Hedley fue consagrado obispo auxiliar y siete años después fue su sucesor en la sede de Newport y Menevia. Antes de terminar su vida, Brown fue durante muchos años el miembro decano de los obispos católicos ingleses. Durante cuarenta años fue en un sentido muy literal y primitivo un obispo en la pobreza. Levantándose a lo largo de su larga vida invariablemente a las 5 de la mañana, viajaba persistentemente, predicando, escribiendo y rogando por su rebaño. Y con tan buen efecto se dedicó a sus intereses que, en lugar de las diecinueve capillas y diecinueve sacerdotes que había encontrado en su gran vicariato del distrito galés, dejó en su comparativamente mucho más pequeña diócesis de Newport y Menevia cincuenta y ocho iglesias y sesenta y dos sacerdotes.