Historia

BROWNE, ROBERT (c. 1550-1631)

Robert Browne, dirigente separatista inglés (de quien procede el nombre popular de brownistas) y considerado generalmente el fundador del congregacionalismo, nació en Tolethorp, Rutlandshire, hacia 1550 y murió en Northampton después del 2 de junio de 1631.

Extracción familiar.
La familia de la que procedía se había establecido en Stamford en Lincolnshire desde el siglo XIV. Habían acumulado considerable riqueza, puestos de confianza e importancia, siendo reconocidos magnates del condado antes de finales del siglo XV. Uno de ellos, John Browne, un comerciante de broches y un rico regidor de Stamford, construyó la iglesia de All Saints en esa ciudad a su exclusivo costo, y una placa a su memoria y la de su esposa todavía existe en la iglesia que él erigió. Su hijo, Christopher Browne de Tolethorpe, fue alto magistrado del condado de Rutland en el reinado de Enrique VII y su hijo, abuelo de Robert Browne, recibió una curiosa patente de Enrique VIII, permitiéndole usar su sombrero en presencia de la realeza cuando le agradara. Robert fue el tercer hijo de Anthony Browne de Tolethorpe y de Dorothy, hija de Sir Philip Boteler de Watton Woodhall, Hertfordshire, y estaba relacionado más o menos de cerca a través de ambos padres con algunas de las familias más ricas e influyentes en Inglaterra. En Cecil, Lord Burghley, cuya familia había estado relacionada con Stamford durante generaciones, y quien en más de una ocasión reconoció a Browne como pariente, encontró un amigo de hecho cuando más necesitaba su protección y apoyo.

Estudios y primeras promociones.
Estudió en Corpus Christi College, Cambridge (licenciatura en humanidades, 1572). Thomas Aldrich, uno de los dirigentes de la facción puritanas en Cambridge, era rector de Corpus en ese momento, habiendo sido elegido, por recomendación del arzobispo Parker, el 3 de febrero de 1569-70. La universidad estaba en una condición floreciente, debido en gran medida al favor que le mostraba el primado, quien había tenido la rectoría desde 1544 a 1553. Strype dice que en 1571 Browne fue capellán doméstico de Thomas Howard, duque de Norfolk, y que éste se puso de su lado en algún oscuro problema con las autoridades eclesiásticas, aunque es dudoso. El duque en ese momento estaba profundamente comprometido con la facción papal, de la cual pronto sería reconocido como el dirigente ostensible, por lo que era el último hombre en ese momento en haber extendido su patrocinio a un ardiente joven como Browne, cuya violenta denuncia de todo lo que fuera 'papista' era bastante ingobernable y en cualquier caso sin restricciones. Es mucho más probable que Strype haya confundido a Robert Browne con otro hombre del mismo nombre, sobre quien Cecil sin duda se fijó, quien dos meses después estuvo implicado cuando se descubrió la conspiración de Ridolfi y quien iba a ser el portador de la bolsa de dinero destinada a Lord Herries, pero que nunca llegó a sus manos. Enseñó en la escuela durante tres años (los escritores del siglo XVII dicen que en Londres o cerca) haciéndose "enemigos" por hablar libremente sobre "muchas cosas inoportunas, siendo la causa de todos los males el lamentable estado de la Iglesia." Hacia 1578, al ser la peste muy virulenta en Londres, su padre le ordenó que regresase a Tolethorpe; pero incapaz de permanecer mucho tiempo sin empleo activo, se cansó de la tranquilidad del hogar y nuevamente regresó a Cambridge, probablemente con vistas a obtener los grados más altos, o con la posibilidad de lograr una membresía. En este momento cayó bajo la influencia de Richard Greenham, rector de Dry Drayton, a seis o siete millas de Cambridge, un clérigo de gran seriedad y notable capacidad, que tenía gran influencia sobre los más devotos y jóvenes ardientes en la universidad que entonces se preparaban para las órdenes. Probablemente Browne fue puesto durante un tiempo bajo Greenham como alumno en su familia y el anciano pronto percibió que el joven tenía dones de tipo extraordinario. Comenzando por permitirle que tomara parte prominente en los ejercicios religiosos de su casa, que era grande, lo alentó a predicar en las aldeas vecinas, sin preocuparse de obtener la licencia de obispo, aunque es casi seguro que debe haber sido previamente ordenado. Pronto la fama de su elocuencia y entusiasmo se extendieron, siendo invitado a aceptar la coadjuditoría de una parroquia en Cambridge, probablemente St. Benet, contigua a su propia universidad, donde predicó ferviente y efectivamente durante algunos meses; al final de ese tiempo 'devolvió el dinero que le habrían dado y también les advirtió de su partida.' Su congregación todavía no estaba 'tan correctamente basada en el gobierno de la iglesia' como debiera ser. En otras palabras, no pudo persuadirlos para que lo siguieran hasta donde él deseaba llegar. En ese tiempo sus ideas parecen haber madurado. Sosteniendo que la verdadera Iglesia consiste sólo de los que llevan vidas cristianas y no de todas las personas bautizadas, declaró que "el reino de Dios no iba a comenzar por parroquias completas, sino más bien de los más dignos, que nunca fueron tan pocos." La ordenación, ya fuera episcopal o presbiteriana, era en su opinión una abominable institución, por lo que la autorización, licencia u ordenación por cualquier ser humano era odiosa. Naturalmente fue silenciado y una enfermedad le obligó temporalmente a cumplir el mandato del obispo.

Ejecución de dos brownistasIlustración de Cassell's Illustrated History of England
Ejecución de dos brownistas
Ilustración de Cassell's Illustrated History of England
Predicación en Inglaterra, Holanda y Escocia.
Hacia 1580 Browne fue a Norwich, invitado por un amigo, Robert (o Richard) Harrison, quien fue su colaborador. Aquí organizó su primera iglesia y pronto extendió el campo de sus actividades hasta Bury St. Edmunds. El obispo de Norwich se quejó de él como un predicador de 'doctrina corrupta y contenciosa' y de engañar 'a la clase vulgar del pueblo', pero Burghley le protegió. La verdad es que el tiempo no era favorable para ejercer una severidad excepcional contra un zelote de este carácter, que estaba siempre denunciando al papado y los errores católicos. La misión jesuita a Inglaterra acababa de colapsar por la detención de Campion el 10 de julio. Parsons todavía estaba en libertad y el potro estaba siendo empleado con bastante asiduidad en la Torre en los miserables hombres que, si no hubieran tenido éxito en nada más, habrían logrado despertar los sentimientos antipapales de las masas y la alarma de tales estadistas que miraban con aprensión un renacimiento de los sentimientos católicos. Sin embargo, se hizo evidente que la pequeña congregación, la 'iglesia' que apreciaba por encima de todas las cosas humanas el privilegio de tener a su 'pastor' presente con ellos, difícilmente podría continuar congregándose si Browne iba a estar continuamente preocupado por citaciones y encarcelamientos a voluntad de los rígidos adherentes de la uniformidad; por eso, cuando buscaron durante algún tiempo un retiro donde poder disfrutar de la libertad de culto sin ser molestados, emigraron por fin a Middleburg, en Zelanda, en el otoño de 1581, donde Cartwright y Dudley Fenner eran los ministros acreditados de la colonia puritana, pero el carácter impulsivo e imperioso de Browne, así como los principios de la congregación, no promovieron la unidad. "Sostenía la opinión de la separación de todas las iglesias donde la excomunión no fuera rigurosamente usada contra los ofensores abiertos no arrepentidos; no admitía testigos [padrinos] en el bautismo y varias otras opiniones." Tras dos años de discusión y división continua, con cuatro o cinco familias, salió para Escocia. Llegaron a Edimburgo en enero de 1584 y enseguida comenzó la propagación de sus peculiares doctrinas. Al llegar allí, Browne comenzó su método usual, denunciando a todo y a todos en asuntos religiosos o eclesiásticos y apenas había pasado un mes cuando fue citado para comparecer ante la iglesia de Edimburgo, comportándose con su arrogancia habitual; al tratar al tribunal con insolente desafío fue arrojado en la cárcel común, hasta el momento en que dos teólogos fueran designados para examinar e informar sobre sus libros. Mientras tanto, algunas influencias secretas trabajaban a su favor y justo cuando se esperaba que este agitador sería condenado y silenciado, para sorpresa de todos fue puesto en libertad, sin que nadie pudiera explicarlo. Parece que Browne permaneció algunos meses o incluso más en Escocia, pero no hizo carrera, yéndose sin dejar huella y sin obtener conversos. Disgustado por su recepción pronunció su testimonio contra los escoceses en términos inmoderados, sacudió el polvo de sus pies contra ellos y poniendo su rostro hacia el sur se dedicó a imprimir y publicar libros en el verano de 1584. Una vez más fue arrojado en prisión, donde estuvo durante algunos meses y una vez más Burghley se interpuso, obtuvo seguridad por su buena conducta, efectuó su liberación e intercedió por él en una carta a su padre, que todavía estaba vivo.

Vuelta a Inglaterra y excomunión.
Browne regresó a Tolethorpe quebrantado en salud por su largo encarcelamiento. Al recuperar su fuerza, volvieron sus antiguos hábitos y temperamento y el viejo Anthony Browne, molesto e indignado por la contumacia de su hijo, solicitó de Burghley y obtuvo su sanción para el traslado de su hijo a Stamford, posiblemente bajo el cuidado de algunos familiares, miembros de las familias Browne o Cecil. Pero hombres como Browne son incorregibles. En la primavera de 1586 había dejado Stamford y estaba predicando tan diligentemente como siempre en Northampton -diligentemente y ofensivamente- y al ser citado por Howland, obispo de Peterborough, para comparecer ante él, Browne no hizo caso de la citación y fue excomulgado por desprecio.

Cambio radical de actitud.
Este parece haber sido el punto de inflexión de su extraña carrera. Si Browne estaba preparado para sufrir todo tipo de dificultades, pero nunca había pensado en ser expulsado de la Iglesia de la cual se glorió instar a otros a salir, y por lo tanto quedó sorprendido y confundido por la repentina e inesperada forma de la sentencia que se había pronunciado; o si su desordenada imaginación comenzó a evocar alguna vaga o misteriosa consecuencia que posiblemente le sobrevendría y sobre lo que nunca había reflexionado antes; o si sus quince años de inquieto ataque contra todas las religiones y todos los religiosos que no le seguirían ni serían guiados por él, casi le habían llevado a considerarse a sí mismo un notable fracaso, renunciando a la esperanza y perdiendo la firmeza, es imposible decirlo. Lo cierto es que a partir de este momento dejó de ser un perturbador del orden de cosas establecido, y su 'iglesia' o 'iglesias' se vieron obligadas a buscar en otro lugar sus 'pastores' y guías. En noviembre de 1586 Browne fue elegido para ser maestro de la escuela primaria de Stamford, bajo promesa de buen comportamiento y ciertas condiciones de no molestar a nadie con sus peculiares ideas. Se sometió a estas condiciones, puso su firma y comenzó de inmediato a cumplir con sus nuevos deberes. Continuó como maestro de la escuela Stamford durante cinco años y renunció solo por su presentación a la rectoría de Achurch en Northamptonshire, un beneficio que fue donación de Lord Burghley, quien dos años antes había intercedido, pero sin ningún resultado, ante el obispo de Peterborough para obtener alguna promoción para su pariente. Fue ordenado diácono y sacerdote el 30 de septiembre de 1591. En Achurch, Browne continuó residiendo durante más de cuarenta años, cumpliendo su deber en su parroquia con escrupulosa fidelidad y predicando con frecuencia y fervientemente a su gente; y aunque sin duda muchos ojos antipáticos lo miraban, nunca de nuevo atrajo sobre sí el cargo de no conformidad o de ser un perturbador de la paz de la Iglesia. Sus poderes de controversia los empleó ahora contra sus antiguos asociados, Henry Barrow y John Greenwood. Durante un período de diez años (1616-26) no están registrados los ingresos en la parroquia de su mano. Burrage piensa que fue en este tiempo cuando estuvo bajo sentencia de excomunión por el obispo de Peterborough y que la causa fue una manifestación de tendencias separatistas estimulada por Browne en su parroquia. Si esto es así se sometió una segunda vez, pues su escritura reaparece en el registro. Su última entrada está fechada el 2 de junio de 1631 y en noviembre de 1633 ocupó su lugar un nuevo rector. Murió en la cárcel de Northmapton, encerrado por golpear a un contable que le exigía una deuda, mostrando algo de sus antiguos modos cuando fue llevado ante la justicia.

Familia.
La esposa de Browne fue Alice Allen, dama de Yorkshire, teniendo cuatro hijos y tres hijas. La odiosa historia que maltrató a su esposa en su vejez es muy probablemente una calumnia infame. Browne era muy aficionado a la música y además de ser él mismo 'un singular tocador de laúd', enseñó a sus hijos a convertirse en artistas intérpretes o ejecutantes. Los domingos 'hacía que su hijo Timothy llevara su violín a la iglesia y tocara el bajo para los salmos que eran cantados.' La descendencia de Browne finalmente heredó la posesión paterna en Tolethorpe y su último descendiente murió el 17 de septiembre de 1839, como viuda de George, tercer conde Pomfret.

Ideas.
Los biógrafos de Browne se quedan estupefactos al explicar o atenuar su extraordinaria conducta al hacer la paz con la Iglesia. Se ha dicho que estaba física y mentalmente quebrantado en 1586; pero no debía tener cuarenta años en ese momento y vivió 45 años más. La sugerencia de Dexter de que era naturalmente de mente insana con una tendencia al desequilibrio que a veces se agudizaba, ha hallado amplia aceptación. Explicaría no sólo la propia conducta de Browne sino también la gran tolerancia y continuada bondad que disfrutó de Burghley y otros. Burrage piensa que 'al final se cansó de la crítica continua a la que sus ideas en el pasado le habían sometido y probablemente llegó a pensar honestamente que podría ser de más servicio al mundo no combatiendo ideas establecidas, sino aceptando lo que el mundo le ofrecía y usando la ventaja que había obtenido así para el adelanto de sus elevados ideales.'

El punto de partida de las ideas y sistema de Browne parece haber sido su convicción de que el bienestar espiritual de los verdaderos cristianos requería su separación de otros que eran cristianos nominales solamente. Era inútil esperar que tal separación la realizaran los obispos y clero de la Iglesia anglicana o los gobernantes civiles. No obstante, la necesidad de ello es inmediata. De ahí que el único curso posible para los fieles era separarse y organizarse ellos mismos. Una asociación voluntaria o pacto de verdaderos creyentes constituía una iglesia y cada iglesia tenía el derecho exclusivo de disciplina y la elección de sus propios cargos. En el Nuevo Testamento se designan dos clases de cargos: apóstoles, profetas y evangelistas, que son temporales y pertenecen al pasado; los cargos actuales son pastor, maestro, ancianos, diáconos y viudas, que desempeñan su cargo en una iglesia solamente. La presencia de esos oficiales no libera a ningún miembro del deber de vigilar y ayudar a otros, existiendo una responsabilidad similar entre iglesias. Las autoridades civiles nada tienen que ver con los asuntos espirituales y no es su competencia imponer la conformidad a ningún sistema eclesiástico. De este modo fue el primer inglés en expresar la doctrina anabaptista de la separación completa de la Iglesia y el Estado.

Obras.
Browne publicó tres tratados en Middelburg (1582), titulados respectivamente: (1) A Book which Sheweth the Life and Manners of All True Christians, and how unlike they are unto Turks and Papists and heathen folk; also the points and parts of all divinity that is of the revealed will and word of God are declared by their several definitions and divisions in order (extractos en Walker, páginas 18–27); (2) A Treatise of Reformation without Tarrying for Any, and of the wickedness of those preachers which will not reform till the magistrate command or compel them (reimpreso, Boston, "Old South Leaflet, no. 100"; con introducción biográfica por T. G. Crippen, Londres, 1903); (3) A Treatise upon the 23d of Matthew, both for an order of studying and handling the Scriptures and also for avoiding the popish disorders and ungodly communion of all false Christians, especially of wicked preachers and hirelings (extractos en Burrage, páginas 21–25). La intención primordialmente era avanzar su causa en Inglaterra, difundiéndose fuera por sus seguidores; dos hombres fueron ahorcados en 1583 por diseminarlos. Hay varias otras publicaciones o manuscritos de Browne (Mr. Burrage, True Story, páginas 74–75, enumera 25) y los siguientes se sabe que están preservados: (4) A True and Short Declaration both of the Gathering and Joining together of Certain Persons, and also of the lamentable breach and division which fell among them (1584?; reimpreso en The Congregationalist, Londres, 1882), relato de la primera parte de la vida de Browne; (5) An Answer to Master Cartwright's Letter for joining with the English Churches (Londres, sin fecha; extractos en Burrage, páginas 31–36); (6) A Reproof of Certain Schismatical Persons [Henry Barrow and John Greenwood] and their doctrine, touching the hearing and preaching of the word of God (manuscrito escrito probablemente en 1588, descubierto por Burrage y publicado por él, Oxford, 1907); (7) una carta titulada "My good Uncle," y fechada "el último de diciembre de 1588" [10 de enero de 1589], descubierta y publicada con introducción por Champlin Burrage bajo el título A New Years Guift (Londres, 1904). La carta la citó Richard Bancroft, posterior arzobispo de Canterbury, en un sermón en Paul's Cross, 9 de febrero de 1588, y el manuscrito descubierto por Mr. Burrage está endorsado en lo que se cree es el manuscrito de Bancroft "Mr. Browne's Answer to Mr. Flower's Letter." Falta una hoja (4 páginas), pero la parte preservada contiene más de 6.000 palabras, discutiendo el asunto del gobierno eclesiástico en considerable extensión y es particularmente interesante por la idea que proporciona del concepto de Browne sobre la Iglesia de Inglaterra en el tiempo del escrito; (8) una carta para Burghley, 15 de abril de 1590, publicada por Strype en Life and Acts of John Whitgift, apéndice, iii, no. xlv (apéndice, páginas 133–134, edición de Londres, 1718).