Historia

BRUCE, ROBERT (1554-1631)

Robert Bruce, escritor teológico escocés, nació en 1554 y murió en Kinnard el 13 de julio de 1631.

Robert Bruce, por J. StewartNational Galleries of Scotland
Robert Bruce, por J. Stewart
National Galleries of Scotland
Era el segundo hijo de Sir Alexander Bruce de Airth, quien afirmaba ser descendiente de la familia real de Bruce. Estudió jurisprudencia en París y a su regreso ejerció el derecho, estando en camino de convertirse en juez. Pero una experiencia interna muy notable le obligó a entregarse a la Iglesia. Fue a St. Andrews para estudiar y convertirse en predicador (1587), siendo llamado inmediatamente para ser ministro en Edimburgo. El 6 de febrero de 1587-8 fue elegido moderador de la asamblea general, un raro y singular testimonio de la sabiduría, estabilidad y capacidad de alguien tan joven. En 1589, cuando el rey fue a Noruega a buscar a su novia y las facciones en Edimburgo estaba algo agitadas, el rey designó a Bruce consejero privado extraordinario, siendo tal su influencia que mantuvo a todos en quietud y al regreso del rey recibió de su majestad una cordial carta de gratitud (19 de febrero de 1589-90). La reina fue coronada en Holyrood y ungida por Bruce el 17 de marzo siguiente. Nuevamente se convirtió en moderador de la asamblea general el 22 de mayo de 1592. Su poder y éxito como predicador fueron muy notables y continuó disfrutando del favor del rey hasta 1596, cuando, enojando a su majestad por su oposición a ciertos procedimientos arbitrarios, él, con otros, fue desterrado de Edimburgo. El rey deseaba introducir el gobierno episcopal en la Iglesia y el desinteresado carácter de la oposición de Bruce es evidente, porque si hubiera consentido, ningún hombre habría estado más seguro de beneficiarse con el cambio. Esta disputa con el rey se arregló por el momento; pero poco después se levantó un nuevo asunto de contención. Después de la conspiración de Gowrie, el rey ordenó a los ministros dar gracias por su liberación (6 de agosto de 1600) y especificar ciertos motivos de acción de gracias, de los cuales algunos de ellos tenían dudas. Bruce y otros dieron gracias, pero en términos más generales de lo que el rey deseaba. Después de mucha negociación y muchos esfuerzos de amigos, se resolvió el asunto, el rey se salió con la suya y le ordenó a Bruce que se fuera de Edimburgo. La perspectiva de su partida la sintió profundamente la comunidad cristiana, que estaba pendiente de sus labios y disfrutaba de su predicación elocuente y poderosa. Pero el rey fue inexorable y el ministerio de Bruce en Edimburgo llegó a su fin.

Pasó los últimos treinta años de su vida aquí y allá. De 1605 a 1609 estuvo confinado en Inverness, donde recibió un trato rudo de Lord Enzie y otros, pero donde su predicación fue un refrigerio singular para sus amigos. En 1609 estaba en Aberdeen, cuya atmósfera era muy poco agradable, porque era una fortaleza de los episcopales. A veces estuvo en su propiedad patrimonial de Kinnaird, cerca de Stirling, donde reparó por su propia cuenta la iglesia parroquial de Larbert, y desempeñó todos los deberes del ministerio; y ocasionalmente en su otra propiedad, en Monkland, cerca de Glasgow. Dondequiera que tenía la oportunidad de predicar, asistían grandes multitudes; predicaba con notable poder y su propia vida estaba en pleno acuerdo con su predicación, logrando una influencia casi sin paralelo en la historia de la Iglesia escocesa. En 1620 fue nuevamente desterrado a Inverness, rogando muy fervientemente que, debido a sus enfermedades y debilidad, se le pudiera permitir quedarse en casa. El rey se opuso y la solicitud fue rechazada. En 1624 se le permitió regresar a Kinnaird, donde murió. Sus restos fueron acompañados a la tumba por cuatro o cinco mil personas de todos los rangos y clases, de la nobleza hacia abajo. Desde muy joven había sido considerado con notable estima y cariño y las amargas pruebas por las que pasó la última mitad de su vida lo recomendaron aún más a la estima de aquellos que tenían ideas afines. Fue este modo de vida, este movimiento de un lugar a otro sin ningún cargo seguro, que le impidió, como por causas similares a Richard Baxter en Inglaterra, dejar en su país una marca tan profunda como su carácter y habilidades podían hacer. Andrew Melville lo describió como un 'héroe adornado con todas las virtudes, un confesor constante y casi mártir del Señor Jesús.' Livingstone, otro contemporáneo, dijo: 'Al Sr. Robert Bruce le escuché varias veces, y en mi opinión, ningún hombre nunca habló con mayor poder desde los días de los apóstoles.'

Como autor, Bruce es mejor conocido por su Way to True Peace and Rest: delivered at Edinburgh in sixteen sermons on the Lord's Supper, Hezekiah's sickness, and other select scriptures. Este libro apareció en 1617, y llevaba el lema, significativo de la experiencia de su autor: 'Dulcia non meruit, qui non gustavit amara.' Los sermones están en escocés y son notables por su exposición singularmente clara y capaz de la doctrina bíblica de la Cena del Señor, expuesta con gran vivacidad y poder.

La conducta de Bruce en sus conflictos con el rey y en algunos otros asuntos ha sido puesta en una luz algo menos favorable en History of the Church of Scotland de Spottiswood y History of Edinburgh's de Maitland. Esas ideas son contestadas en Life of Bruce de Wodrow y Life of Melville de M'Crie.