Historia
BRUNO DE QUERFURT († 1009)
Bruno (Bonifacio) de Querfurt fue misionero a los eslavos y prusianos, entre los cuales sufrió el martirio el 14 de febrero o el 16 de marzo de 1009. Era un noble sajón, educado en la escuela catedralicia en Magdeburgo, siendo canónigo en la misma población. Acompañó a su primo, el emperador Otón III, de quien fue capellán, a Roma (996), donde recibió las órdenes sagradas. Pero a pesar de la honda estima que el emperador le tenía, resolvió separarse del mundo retirándose al claustro (998), donde llevó una vida de extraordinaria penitencia. Se unió a Romualdo, haciéndose benedictino e ingresando en el monasterio de Montecassino y luego en la abadía de Perea. Su designio era predicar a los paganos y el papa Silvestre II le confió una expedición misionera a los eslavos en el este, que el duque polaco Boleslao había solicitado, siendo elevado al rango de arzobispo, consagrándolo Tagnon, arzobispo de Magdeburgo. Su principal tarea fue la conversión de los prusianos paganos, por quienes Adalberto de Praga había sido muerto poco tiempo antes. Teniendo que detenerse en Magdeburgo por las guerras entre los alemanes y los polacos, escribió Vita S. Alberti. Al restablecerse la paz fue a Polonia, siendo amistosamente recibido por Boleslao, pero al no poder entrar en Prusia convirtió a los pechenegos y organizó sus asuntos eclesiásticos. Al quedarse algún tiempo en Polonia, escribió Vita quinque fratrum Poloniæ, mártires cristianos asesinados en 1003 cerca de Meseritz, y cuando finalmente acometió la tarea que le había sido confiada, él y sus compañeros, igual que Adalberto, perdieron sus vidas por las espadas de los paganos no lejos de Braunsberg. Boleslao, quien quedó profundamente afligido, ordenó que los restos de los mártires fueran recogidos y llevados a Polonia, donde fueron solemnemente enterrados, siendo objeto de la más devota reverencia. Se le representa atravesando un brasero encendido, alusión a la exigencia de un príncipe eslavo para convertirse.