Historia
BRUNO DE SEGNI (c. 1045-1123)
Bruno de Segni, obispo de Segni, nació en Solero, Lombardía, entre 1045 y 1049 y murió en Segni el 18 de julio de 1123. Fue educado en un monasterio cerca de su lugar de nacimiento y en Bolonia, siendo canónigo en Siena y yendo a Roma en 1079. Allí entró en contacto con los dirigentes de la Iglesia, debiendo haber atraído pronto la atención de Gregorio VII, si es verdad que fue a su petición que disputó con Berengario sobre la eucaristía. En cualquier caso realizó su tarea tan bien que el papa le hizo obispo de Segni en la Campagna el mismo año. Con Urbano II tuvo incluso una relación más estrecha, a quien acompañó a Francia en 1095. En 1099 entró en el monasterio de Montecassino, pero sin renunciar a su sede ni cortar sus relaciones con el mundo exterior. Emprendió una importante misión en Francia para Pascual II en 1106 y permaneció con el papa durante un tiempo tras su regreso, volviendo finalmente a su claustro, donde fue elegido abad en 1107. Pascual no puso objeción a esta pluralidad hasta que en los conflictos de 1111 Bruno se puso de parte del antipapa Maginulf (Silvestre IV) y se vio obligado a dimitir de su abadía y regresar a Segni. Lucio III lo canonizó en 1181. Sus obras son principalmente exegéticas. Su Libellus de symoniacis, escrito antes de 1109, es importante por su discusión del significado de la simonía y especialmente por su actitud sobre los sacramentos de un sacerdote simoníaco.