Historia

BUCKERIDGE, JOHN (c. 1562-1631)

John Buckeridge o Buckridge, obispo de Rochester y Ely, nació en Draycot Cerne, cerca de Chippenham, Wiltshire, hacia 1562 y murió el 23 de mayo de 1631.

John Buckeridge
John Buckeridge
Era hijo de William Buckeridge y su esposa Elizabeth, hija de Thomas Keblewhite de Basildon, Berkshire, y nieta de John Keblewhite, tío de Sir Thomas White, el fundador de Merchant Taylors School y de St. John College, Oxford. Fue admitido en Merchant Taylors School en 1573 y de allí fue miembro de una fundación de St. John, Oxford, en 1578, donde se graduó en 1583, obtuvo la maestría en 1586, se licenció en teología y se doctoró por acumulación en 1597, ascendiendo finalmente a la presidencia del colegio en 1605. Mientras Buckeridge todavía era miembro, William Laud ingresó en St. John. Buckeridge se convirtió en su tutor, e inculcó en su alumno la doctrina de la Alta Iglesia y anti-calvinista, opuesta a la entonces tendencia teológica prevaleciente de la universidad. Buckeridge era un anglicano de la escuela de Andrewes, igualmente opuesto al catolicismo y puritanismo, sosegado pero inquebrantable en el mantenimiento de sus ideas religiosas y de política eclesiástica. 'Demostró', escribe Heylyn, 'una felicidad no ordinaria para el erudito ser dirigido bajo tal tutor, que sabía tan bien como nadie de su tiempo cómo emplear el doble filo de la espada de la Sagrada Escritura,... blandiéndolo por un lado contra los papistas y por otro contra los puritanos y no conformistas.' Los méritos reales de Buckeridge llegaron al conocimiento del arzobispo Whitgift y hacia 1596 lo nombró uno de sus capellanes. En esta capacidad fue uno de los que asistió al arzobispo en su última enfermedad y escuchó sus reiteradas palabras moribundas: 'Pro ecclesiâ Dei, pro ecclesiâ Dei.' Dejó la universidad y se convirtió en rector de North Fambridge en Essex, siendo nombrado capellán de Robert Devereux, el desafortunado conde de Essex, quien hizo una petición en su nombre al entonces lord-custodio, Puckering, de pequeñas muestras de promoción. Luego fue presentado al beneficio de North Kilworth en Leicestershire, en el cual, en 1608, le sucedió Laud, aunque no inmediatamente. Tras la muerte de Whitgift, Buckeridge fue presentado a Jacobo I, alcanzando rápidamente el favor real. Fue considerado por el rey como uno de los primeros del púlpito de su tiempo. En ese momento iba hacia la cúspide de la promoción. Después de un largo período de dominación puritana perdió su influencia. En el reinado de Isabel había recibido una canonjía en Rochester, cargo en el que su nombre aparece en 1587. Entonces fue nombrado capellán real. En marzo de 1604 se convirtió en archidiácono de Northampton; el siguiente mes fue instalado como prebendario de Colwell en la catedral de Hereford; y en noviembre del mismo año fue propuesto por el rey para suceder a Lancelot Andrewes, por su consagración a la sede de Chichester, en la bien dotada vicaría de St. Giles, Cripplegate, que tuvo in commendam después de su elevación al episcopado. El año siguiente fue elegido presidente de St. John College, en cuyo cargo fue admitido el 30 de enero de 1605. En abril de 1606 fue nombrado canónigo de Windsor, renunciando a su puesto en Rochester. En septiembre de 1606 fue seleccionado por Jacobo I, junto con los obispos Andrewes y Barlow y el doctor King, posterior obispo de Londres, para predicar uno de los sermones en Hampton Court diseñado para convencer a los entendidos presbiterianos, Andrew y James Melville, de la autoridad bíblica de la forma episcopal del gobierno de la Iglesia y de la supremacía real. A Buckeridge le fue asignado el último de los dos asuntos, que, según el arzobispo Spotiswood, 'manejó tanto sabia como sólidamente, a satisfacción de todos los oyentes', con la excepción de los presbiterianos, que estaban 'muy molestos por ser igualados a los papistas en la cuestión de la rebelión contra sus legítimos soberanos.' Por el traslado de Neile de Rochester a Lichfield, Buckeridge fue elegido por Jacobo para sucederlo. Fue consagrado en Lambeth el 9 de junio de 1611 por el arzobispo Abbot, estando Andrewes y su predecesor, Neile, entre los prelados asistentes. La jefatura de su colegio, así vacante, fue ocupada por su ex-alumno, Laud, principalmente por su recomendación. Él había presentado previamente a Laud al obispo Neile, quien le había designado su capellán y así pavimentó el camino para su futura promoción. En el mes de septiembre de 1613, Buckeridge fue uno de los prelados ocupados en el infame caso del divorcio de Essex, pronunciándose, con Andrewes, Bilson y Neile, por la nulidad del matrimonio, contra el arzobispo Abbot, el obispo King de Londres y los más sólidos laicos.

En la feroz controversia suscitada por dos libros del doctor Richard Montague, Buckeridge estuvo al lado de Laud, entonces obispo de St. David, en su defensa. Laud empleó su influencia con Buckingham para lograr su favor hacia Montague; y en el día que la cámara estaba pronunciando una formal censura de sus ideas (2 de agosto de 1625), declaró con Buckeridge y el obispo Howson de Oxford, en una carta conjunta al duque, que en su opinión, las declaraciones de Montague no eran de ninguna manera contrarias a las doctrinas de la Iglesia de Inglaterra. En febrero de 1626, cuando Buckingham había sido inducido a consentir que una conferencia de dos días debería celebrarse en York House sobre los libros incriminados, Buckeridge, ayudado por White, deán de Carlisle y Cosin, defendió la ortodoxia de Montague contra los ataques del obispo Morton de Lichfield y el doctor Preston, el rector puritano de Emmanuel. La defensa de Buckeridge fue capaz y templada. Negó que el concilio de Trento hubiera errado en ningún artículo de fe directamente fundamental. Una segunda conferencia se celebró unos días después, en la que Montague defendió sus tesis en persona contra el obispo Morton y el doctor Preston. En la presentación de Petition of Right, en 1628, Buckeridge afirmó que si era entregado a los jueces, ellos podrían dar su opinión si algo en el mismo invadía la prerrogativa real. Si su respuesta era favorable, la petición entonces podría entrar en el rollo sin de ninguna manera perjudicar los derechos del rey.

El 26 de noviembre de 1628 Buckeridge predicó el sermón fúnebre del obispo Andrewes, su honrado amigo durante más de treinta años, en St. Saviour, Southwark, en el que repudió la doctrina de la presencia real en cualquier sentido propio. En 1629, junto con Laud, entonces obispo de Londres, publicó por orden especial del rey Ninety-one Sermons, de Andrewes, al que se añadió su sermón fúnebre. En abril de 1628 Buckeridge, por el poder y el favor de Laud, había sido designado para suceder a Nicholas Felton como obispo de Ely, una entre las numerosas propuestas episcopales impopulares que marcaron ese año fatal. Su elección fue confirmada el 15 de julio. Buckeridge murió 'dejando tras sí el carácter de un obispo muy piadoso, erudito y digno.' Fue enterrado en la iglesia parroquial de Bromley, Kent, donde el palacio de los obispos de Rochester estaba situado entonces. Legó 500 libras para mejorar los estipendios de los becarios y eruditos de St. John College, a cuya capilla le dio para el altar muebles, tapices y plato de su capilla episcopal en Ely. También dejó un legado a los pobres de la parroquia de Bromley.

Además del sermón fúnebre sobre el obispo Andrewes, Buckeridge publicó: A Sermon preached at Hampton Court before the King's Majestie on Tuesday the 23rd of September, anno 1606. Rom. xiii. 5 [sobre la supremacía real]; De Potestate Papae in rebus temporalibus sive in regibus deponendis usurpata adv. Robertum Cardinalem Bellarminum libri duo, Londres, Bill. 1614; A Sermon preached before Her Majestie at Whitehall, Mar. 22, 1617 [sobre el Venid, adoremos y postrémonos; doblemos la rodilla ante el SEÑOR nuestro Hacedor.[…]Salmo 95:6], touching prostration and kneeling in the worship of God. To which is added a discourse concerning kneeling at the communion, Londres, Bill. 1618. 'En este', escribe Heylyn, 'afirmó la piedad y antigüedad de esta postura religiosa con razones tan sólidas y tan claras autoridades que salió sin la menor oposición de esa facción.'