Historia

BURGES, CORNELIUS (c. 1589-1665)

Cornelius Burges o Burgess, ministro expulsado inglés, nació hacia 1589 y murió en Watford en 1665. Descendía de los Burgesses de Batcombe, Somerset, y en 1611 ingresó en Oxford, pero se desconoce en qué colegio. Se trasladó a Wadham College, donde se graduó el 5 de julio de 1615 y desde allí marchó a Lincoln College, del que era miembro cuando obtuvo la maestría el 20 de abril de 1618. Debe haber tomado las órdenes antes de la graduación, si es cierto que el 21 de diciembre de 1613 obtuvo la vicaría de Watford, Hertfordshire, por presentación de Sir Charles Morison. El 16 de enero de 1626 se le permitió tener, junto con Watford, la rectoría de St. Magnus, Londres Bridge, de la que dimitió en 1641, siendo admitido su sucesor el 20 de julio. Poco después del ascenso de Carlos I, fue hecho uno de los capellanes del rey en ordinario y el 16 de junio de 1627 se licenció en teología y obtuvo el doctorado por su universidad (fue admitido ad eund. en Cambridge en 1647). En sus ejercicios sobre la ocasión John Prideaux, profesor regius de teología, le dijo que estaba bien preparado como predicador, pero no era un buen disputante. Resulta, sin embargo, que esta a menudo repetida broma simplemente significa que Burges no estaba bien ejercitado en la técnica de la logomaquia; en lugar de decir negatur major, echó por tierra toda corrección diciendo negatur id. Wood lo presenta en ese tiempo como un celoso hijo de la Iglesia, que tomó posiciones cismáticas por la decepción en su afán de promoción. Que la eclesiología de Burges descansaba en una teología calvinista se muestra en su Baptismal Regeneration of Elect Infants, publicado en Oxford en 1629, en el que afirma: 'Es totalmente armonioso con la institución de Cristo que todos los niños escogidos que son bautizados (menos en algunos casos extraordinarios), reciben, ordinariamente, de Cristo, el Espíritu en el bautismo, para su primera solemne iniciación en Cristo y para su renovación real futura, en el tiempo de Dios, si llegan hasta los años de discreción y disfrutan de los medios ordinarios de gracia señalados por Dios para este fin.' Por un sermón latino que predicó en 1635 al clero de Londres en St. Alphage, London Wall, fue llevado ante el tribunal de la alta comisión. En esta alocución había culpado a la connivencia de los obispos del crecimiento del arminianismo y el papismo. El procedimiento le causó disgustos y gastos, profundizando su hostilidad hacia la facción de Laud. Fue acusado de 'trastornar a dos parroquias con continuos encausamientos', lo que puede significar que se resistió a las demandas de los artículos de visitación en referencia a la observancia ceremonial. Hay un panfleto de Oxford de 1648 que por la autoridad de Wood dice que fue 'visto por la alta comisión como culpable de adulterio.' Está claro que no había evidencia que corroborara el cargo. El prestigio de Burges aumentaba constantemente.

En septiembre de 1640 transmitió al rey en York la petición del clero de Londres contra el 'juramento etcétera' y logró su dispensa. Clarendon va tan lejos como para decir que la influencia de Burges y Stephen Marshall fue mayor con ambas cámaras del parlamento que la que Laud había tenido alguna vez en la corte, declaración que, como observa Calamy, 'supone un atrevimiento bastante fuerte.' Vincular a Burges y Marshall juntos, como si sus ideas y política fueran idénticas, es un error. Wood también pone a Burges y Marshall a la cabeza de los que predicaron en 1640, 'que por causa de la religión era legal para los súbditos tomar las armas contra su legítimo soberano.' Wood no parece haber visto Vindication of the Ministers of the Gospel in and about London, redactada por Burges en enero de 1649 y suscrita por otros cincuenta y seis ministros que siguieron su directriz. Este competente documento es de gran importancia para la verdadera comprensión de la actitud de los hombres leales en el lado puritano a lo largo de esta crisis. Burges se puso en primera fila de los dirigentes sobre la cuestión eclesiástica en 1641, en relación con el esfuerzo realizado por la Cámara de los Comunes para un acomodo de las diferencias eclesiásticas. El 12 de marzo el 'comité de los lores para innovaciones' solicitó la asistencia de un grupo de teólogos, para participar en un subcomité para examinar supuestas innovaciones en doctrina y disciplina ilegalmente introducidas desde la Reforma. De diecisiete teólogos que respondieron a la convocatoria, seis, encabezados por William Twisse, e incluyendo a Burges, Marshall y Calamy, constituyeron la sección más opuesta al existente sistema eclesiástico o sus abusos. Los cuatro obispos y sus amigos en el subcomité aceptaron las reformas propuestas; mientras, por otro lado, Twisse y sus amigos no hicieron propuestas antagónicas al episcopado. La facción de la corte fue terca contra toda concesión; una creciente facción en el otro lado apoyaba un tratamiento más drástico del episcopado. El intento de los lores de encontrar un modus vivendi fue abandonado. En los Comunes se introdujo una medida, todavía no atacando el episcopado como tal, sino suprimiendo deanatos y capítulos. John Hacket, posterior obispo de Coventry y Lichfield (miembro del subcomité), fue presentado el 12 de mayo para defender a las corporaciones amenazadas en el tribunal de la cámara, el cual pidió que Burges le replicara, lo que hizo la misma tarde. Se dice que su discurso contenía una invectiva; compartía la objeción puritana a la música instrumental en la iglesia e hizo hincapié en la disolución de los cantores de la catedral. Al término de su respuesta dio su opinión de que, aunque era necesario aplicar las fundaciones de la catedral a mejores propósitos, 'no era de ninguna manera legal separarlas de usos públicos y piadosos, o convertirlas en lucro de alguna persona privada.' Este reconocimiento luego se volvió en su contra, porque él mismo se convirtió en comprador de tierras enajenadas al capítulo. Burges declaró que había hablado a toda prisa; su juicio maduro fue en favor del derecho del Estado a aplicar para sus propios fines las tierras que habían sido asignadas para el apoyo de cargos abolidos. Había adelantado 3.500 libras al parlamento y tomó las tierras en pago. La fecha de su renuncia de uno de sus beneficios fue fijada, dejando de ser un pluralista en el plazo de los dos meses de su discurso contra las dignidades inútiles. En el conflicto con el rey, Burges rechazó por completo la actitud de rebelión y su Vindication prueba su postura. Se puso del lado del parlamento a consecuencia de las garantías transmitidas en las 'proposiciones y órdenes' de ambas cámaras el 10 de junio de 1642, a saber, que cualquier subsidio recibido por el parlamento debía ser empleado solo en mantener 'la religión protestante, la autoridad del rey, su persona en su real dignidad, el curso libre de la justicia, las leyes del país, la paz del reino y los privilegios del parlamento, contra cualquier fuerza que se opusiera a ellos.' Durante un corto tiempo fue (según Wood) capellán del regimiento de caballería de Essex. Declaró que los procedimientos posteriores, en un momento en que el parlamento estaba anulado por el ejército, eran abiertamente subversivos de la constitución fundamental del reino.

El nombre de Burges es el trigésimo segundo en la lista de teólogos designados por la ordenanza del 12 de junio de 1643 para reunirse en Westminster. Twisse fue nombrado en la ordenanza como portavoz. El 8 de julio la asamblea designó a Burges uno de los dos asesores o vicepresidentes y como Twisse estaba débil de salud, y John White, el otro asesor, tenía ataques de gota, recayó en Burges, 'un hombre muy activo y agudo' (como lo llama Baillie), una gran parte del deber de mantener la asamblea en orden, al menos hasta el nombramiento de Charles Herle para suceder a Twisse, quien murió el 19 de julio de 1646. Burges también fue convocado en uno de los tres comités en que la asamblea se dividió al principio de su trabajo. Su conocimiento litúrgico (tenía una buena colección de los diversos temas del Libro de Oración Común) se puede rastrear, cree Mitchell, en la composición de Directory. Burges fue uno de los pocos que, en 1643, se opuso a la imposición de la Liga y Pacto Solemne y llevó su oposición hasta solicitar a la Cámara de los Comunes ser escuchado en su contra. No estaba deseoso de crear una brecha irreparable con la facción episcopal. Es curioso encontrar al gran Lightfoot en esta ocasión maltratando a Burges como 'un miserable a ser marcado para toda la posteridad, buscando algunos fines diabólicos, ya sea propios o ajenos, o ambos, para obstaculizar tan gran bien a las dos naciones.' Los Comunes el 2 de septiembre suspendieron a Burges de la asamblea como 'turbulento doctor', no readmitiéndolo hasta el 15 de septiembre, cuando presentó una humilde disculpa. Sin embargo, el pacto no se firmó hasta que se insertó una cláusula, limitando el tipo de 'prelacía' contra la que fue redactada, que los defensores de un episcopado reformado pudieran digerir. Habiendo asumido el pacto, Burges reverenció su obligación vinculante y nunca pudo ser convencido de renunciar a ella. Cuatro chelines diarios asignó la ordenanza a cada asambleísta; pero la asignación se pagaba a cuentagotas y Burges fue uno de los que rechazaron su parte, para que los miembros más pobres pudieran ser algo mejor pagados.

El 12 de marzo de 1644 fue nombrado (por petición de los consejeros comunes de Londres, diciembre de 1643) orador en San Pablo, con una pensión de 400 libras anuales y la casa del deán como residencia. El 6 de febrero de 1645 se le ordenó dejar Watford. Cuando el rey fue llevado a juicio, Burges destacó, a gran riesgo personal, en protestar contra el procedimiento con su habitual libertad y vigor. El 14 de enero de 1649, el día anterior al que trajeron al rey de Windsor para ser procesado ante el tribunal superior de justicia, Burges predicó en Mercers' Chapel, denunciando la medida en los términos más enérgicos. Él y sus amigos habían tomado la causa del parlamento, como declaró en Vindication, publicado mientras el juicio estaba en progreso, 'no para llevar a su majestad ante la justicia (como algunos ahora dicen), sino para ponerlo en una mejor capacidad de hacer justicia.' Hacia 1650 Burges obtuvo un nombramiento en Wells como predicador en la catedral. En julio de 1656 hubo una ardorosa disputa sobre su derecho exclusivo a oficiar allí. Burges se opuso a un acuerdo por el que los habitantes de la parroquia de St. Cuthbert debían celebrar sus cultos en la catedral. El fundamento de su objeción no aparece; Stoughton conjetura que la otra congregación era de clase independiente. Su predicación no fue bienvenida. Los ciudadanos subían y bajaban por los claustros durante todo el tiempo del sermón, teniendo que ser llamados los alguaciles. Hacia ese tiempo Burges invirtió su propiedad en la compra de tierras enajenadas de la iglesia, incluida la mansión de Wells y el deanato que él reconstruyó. Se dice haber comportado con gran rapacidad, despojando de plomo a la catedral y utilizando las ganancias para ampliar el deanato en que vivió y de arrendar las garitas como casas. En la restauración su inversión (por la que le habían ofrecido más de 12.000 libras el año anterior) la tomó sin recompensa. A partir de entonces quedó reducido a estrechez, sufriendo de cáncer en el cuello y la mejilla. Todavía tenía una casa en Watford y allí vivió, asistiendo a la iglesia en la que había predicado anteriormente; fue obligado a separarse de su biblioteca para comer. Hizo una solicitud a Sir Richard Browne, alcalde de Londres en 1660, quien prometió ayudarle si predicaba un sermón de retractación en San Pablo y ante su negativa le mandó una propina de 3 libras. Calamy lo describe expulsado de St. Andrew's, Wells (que es la catedral), lo que debe haber tenido lugar antes del Acta de Uniformidad. Era un hombre desgastado, aunque si no hubiera sido por sus enfermedades, podría haber mantenido su antiguo liderazgo. Fue su mano la que trazó las Reasons de los ministros del país que deseaban reformas en la iglesia en la Restauración, a lo que las autoridades hicieron oídos sordos.

Fue enterrado en Watford el 9 de junio de 1665. Se casó y dejó un hijo. Por su testamento, fechado en Watford, el 16 de mayo de 1665, legó su colección de libros de oraciones, únicos tesoros salvados de su biblioteca, para su 'querida y muy honrada madre, la reconocida universidad de Oxford.' Los escritores contrarios hablan de él con una amargura que puede ser explicada por sus procedimientos en Wells. Wood se regodea en sus miserias; Echard y Zachary Gray cargan su memoria con reproches. Había una especie de demagogia en su temperamento; le agradaba el oído popular y le gustaba dirigir. Sin embargo, en política eclesiástica era proclive a medidas moderadas; en asuntos civiles se plantó como constante defensor de la libertad constitucional.

Publicó: A Chain of Graces drawn out at length for Reformation of Manners, 1622; A New Discovery of Personal Tithes; or the 10th part of men's cleere gaines proved due, &c., 1625; The Fire of the Sanctuarie newly uncovered, or a compleat tract of zeal, 1625; Baptismal Regeneration of Elect Infants professed by the Church of England, accordding to the Scriptures, the Primitive Church, the present Reformed Churches, and many particular Divines apart, Oxford, 1629; The First Sermon preached before the House of Commons at their publique Fast, 17 Nov. 1640, 1641; A Vindication of the Nine Reasons of the House of Commons against the Votes of Bishops in Parliament; or a Reply to the Answers made to the said Reasons in defence of such votes, 1641; A Sermon before the House of Commons, 5 Nov. 1641 (del Entonces dije: Este es mi dolor: que la diestra del Altísimo ha cambiado.[…]Salmo 77:10); The Necessity and Benefit of Washing the Heart, a sermon before the House of Commons, 30 March, 1642 (de Lava de maldad tu corazón, Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo morarán dentro de ti pensamientos perversos?[…]Jeremías 4:14); The Vanity and Mischief of the Thoughts of an Heart Unwashed, a sermon before the House of Commons on their day of humiliation, 30 April, 1645 (también de Lava de maldad tu corazón, Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo morarán dentro de ti pensamientos perversos?[…]Jeremías 4:14); The Necessity of Agreement with God; a sermon preached before the House of Peers, 29 Oct., being the monethly Fast, 1645; Sion College, what it is and doth. A Vindication of that Society against Two Pamphlets, &c. 1648; A Vindication of the Ministers of the Gospel in and about London from the unjust aspersions cast upon their former actings for the Parliament as if they promoted the bringing of the king to capitall punishment, &c., 1648; Case as lecturer in Paul's; A Case concerning the Buying of Bishops' Lands, with the lawfulness thereof, and the difference between the contractors for the sale of those lands and the corporation of Wells, 1659; No Sacrilege nor Sinne to aliene or purchase the lands of Bishops or others, whose offices are abolished, segunda edición 1659; No Sacrilege... Cathedral Lands as such, &c., tercera edición 1660; Prudent Silence, a sermon in Mercers-Chappel to the Lord Mayor and the City, 14 Jan. 1648, shewing the great sin and mischief of destroying kings, 1660 (de Por tanto, el prudente se calla en ese tiempo, pues es tiempo malo.[…]Amós 5:13; dedicado a Carlos II y a las cámaras del parlamento); Reasons showing the Necessity of Reformation of the Public Doctrine, Worship, Rites and Ceremonies, Church Government, and Discipline, &c., offered to Parliament by divers Ministers of sundry counties in England, 1660 (Baxter dice que Burges elaboró esas Reasons; Pearson y Henry Savage las replican); Some of the Differences and Alterations in the present Common Prayer-Book from the book established by the Act in the 5th and 6th of Ed. VI and 1st of Q. Eliz., 1660; Antidote against Antisobrius. Wood también menciona sermones sobre y salió al encuentro de Asa y le dijo: Oídme, Asa y todo Judá y Benjamín: el SEÑOR estará con vosotros mientras vosotros estéis con El. Y si le buscáis, se dejará encontrar por vosotros; pero si le abandonáis, os abandonará.[…]2 Crónicas 15:2 y 2 Y Secanías, hijo de Jehiel, uno de los hijos de Elam, respondió, y dijo a Esdras: Hemos sido infieles a nuestro Dios, y nos hemos casado con mujeres extranjeras de los pueblos de esta tierra; pero todavía hay esperanza para Israel a pesar de esto. […]Esdras 10:2,3, pero no los había visto.