Historia
BURGESS, JOHN (1563-1635)
No mucho después Burgess se trasladó a la diócesis de Lincoln, teniendo como diocesano a William Chadderton, quien fue trasladado de Chester en 1595. Aquí tuvo algunos beneficios, cuyos nombres no se conocen, pareciendo que Chadderton no le molestó durante el resto del reinado de Isabel.
Durante el primer año tras el ascenso de Jacobo I, la facción no conformista no tuvo respiro del rey. El 16 de julio de 1604 se emitió una proclamación requiriendo que todos los ministros se conformaran al nuevo libro de cánones eclesiásticos antes de que acabara el mes de noviembre siguiente. Los clérigos no conformistas estaban muy angustiados y alarmados, siendo Burgess considerado un dirigente entre los concienzudamente desafectos. Mientras la convocación deliberaba sobre los cánones, fue llamado para explicar su posición y predicar ante el rey en Greenwich el 19 de junio de 1604. Burgess eligió su texto del 8 Por amor de mis hermanos y de mis amigos diré ahora: Sea la paz en ti. 9 Por amor de la casa del SEÑOR nuestro Dios procuraré tu bien. […]Salmo 122:8,9. El sermón no fue bien ejecutado, siendo algo ofensivo en su tono, pero un pasaje parece haber provocado especialmente al rey, aunque es difícil decir por qué. Burgess comparó las ceremonias con las gafas de Pollio, 'que no valían la vida ni el sustento de un hombre' y por esta y otras expresiones fue enviado a la Torre. No fue mantenido largo tiempo en prisión; al enviar una copia escrita de su sermón con una carta muy humilde de sumisión al rey y otra a los lores del consejo privado, fue liberado, a pesar de que era 'de la opinión ya sea para rechazar la suscripción... o de otra confirmada por el obispo... no habiendo tal variación en la doctrina o intención de la iglesia como [él] y otros sospechaban.' Con esta idea elaboró su Apology, dirigida al obispo Chadderton y enviada a él en manuscrito; otra copia fue presentada al rey por Sir Thomas Jermyn de Rushbrook, Suffolk, a quien Burgess llama 'mi honorable amigo.' Burgess evidentemente estaba orgulloso de esta acción; el panfleto circuló de forma bastante amplia y el doctor Covell, posterior sub-deán de Lincoln, recibió la orden de preparar una respuesta, 'y así' dice Burgess, 'esa escritura que era privada se hizo pública sin mi conocimiento; pero ningún hombre puede decir que en ese libro digo algo para probar que las ceremonias sean ilegales para ser usadas, en todo caso contra su imposición.' Cuando llegó el día designado para suscribirse a los cánones, Burgess se negó y renunció a su beneficio, por lo que fue silenciado; entonces dejó Inglaterra y se retiró a Leiden, donde durante los siguientes seis o siete años estudió medicina y recibió el doctorado. Parece que regresó a Inglaterra en 1612 o 1613; en junio de este último año Jacobo I escribió una carta a la universidad de Cambridge quejándose de que se le había permitido recibir el doctorado en medicina sin suscribir los tres artículos del canon 36, calificándolo como alguien 'que por un talante o espíritu de facción o cisma apostató de sus órdenes y ministerio, lanzándose a la profesión de la medicina.' La universidad, a consecuencia de la carta del rey, aprobó una ley que promulgaba que nadie debía recibir el doctorado sin previa suscripción. Pero el rey aún no había terminado con él. Burgess había fijado su residencia en Londres y por el rigor de la prerrogativa real se vio impedido de practicar la medicina en Londres porque había sido ordenado. Entonces se retiró a Isleworth, donde rápidamente ejerció una extensa y lucrativa práctica. Sir Theodore Mayerne, el gran médico de la corte, le defendió cálidamente y entre otros pacientes ilustres estuvo Lucy, condesa de Bedford, que durante un tiempo estuvo tanto bajo su influencia que Donne, en una de sus cartas, se queja de que Burgess había inducido a su señoría a tratarle con frialdad en un momento en que él necesitaba desesperadamente su ayuda. En junio de 1616 Bacon escribió a Villiers sugiriéndole que debería interceder por Burgess ante el rey, diciendo que el médico estaba preparado para suscribir, deseando reanudar su ministerio, y que se hablaba de que los miembros de Gray's Inn lo escogerían como su predicador. No parece que fuera elegido, pero fue designado para predicar en Bishopsgate, ofreciéndosele seis meses después el beneficio de Sutton Coldfield en Warwickshire, que había sido dejado por el doctor Chetwynd al ser promovido al deanato de Bristol en julio de 1617. El día 5 de ese mes predicó en Paul's Cross, donde, escribe Chamberlain a Carleton, 'el señor secretario (Winwood) y su dama estuvieron presentes, y un auditorio tan grande como nunca ha sido visto allí... Por mi parte', agrega, 'no pude descubrir nada tan extraordinario en él, sino la opinión.' Los amigos de Burgess en Londres no estaban contentos con su traslado al campo; tal vez pensaron que podría tener mayores oportunidades si se mantenía cerca de la corte. Pero él tenía razón al afirmar que Jacobo I nunca lo quiso y que no había nada que esperar del favor real. Cuando Sir Horatio Vere salió para combatir en la guerra del Palatinado en 1620, Burgess lo acompañó como capellán; no parece haber permanecido largo tiempo con la fuerza inglesa, siendo sucedido por su futuro yerno, el doctor Ames. En enero de 1625 el obispo Morton lo propuso para la prebenda de Wellington en la catedral de Lichfield, que posteriormente dejó por la de Hamsacre en la misma iglesia. En Sutton Coldfield continuó residiendo hasta el final de su vida, siendo, como dice Wood, 'tenido en mucho respeto entre los piadosos.'
El 10 de julio de 1627, Burgess fue uno de los cincuenta y nueve hombres de Cambridge que se incorporaron a Oxford, 'tiempo en el que le dio libertad la venerable congregación para que pudiera estudiar en la biblioteca pública, conformándose luego con la Iglesia de Inglaterra.' Cuatro años después, publicó su último trabajo, An Answer Eejoyned to that much applauded Pamphlet of a Namelesse Author, bearing this Title, viz. "A Reply to Dr. Morton's General Defence of three nocent Ceremonies, &c." ... Published by his Majestie's special command, London, 4to, 1631. El libro, aunque el tema estaba muy gastado y era repulsivo, es conmovedor y generoso, y el prefacio, en el que echa un vistazo a su anterior carrera, se caracteriza por una gran seriedad y nobleza de sentimiento.
Burgess fue enterrado en el presbiterio de la iglesia Sutton Coldfield, donde existe un monumento en su memoria. Parece que nunca renunció a su práctica médica, pues en agosto de 1634 obtuvo una licencia extra del colegio de médicos, lo que posiblemente no fue más que un título complementario. En el prefacio aludido se jacta de 'haber dejado más ganancias aceptando la conformidad y un beneficio que cualquier hombre en Inglaterra dejó por su no conformidad y pérdida de su beneficio; por lo tanto, no fue un beneficio lo que me atrajo.'
Burgess se casó con Dorothy, hija de Thomas Wilcox, cuyas obras editó en folio en 1624. Tuvieron al menos tres hijas, una casada con el doctor William Ames, un eminente teólogo no conformista; otra con William Hill, maestro de escuela en Sutton Coldfield; una tercera con un tal Sr. Sherman, de quien no se sabe nada. El doctor Munk le acredita un hijo, pero seguramente está confundido.