Historia

BURNS, WILLIAM CHALMERS (1815-1868)

William Chalmers Burns, misionero escocés en China, nació en Dun, a 10 kilómetros de Montrose, Forfarshire, el 1 de abril de 1815 y murió en Niu-chwang, China, el 4 de abril de 1868.

William Chalmers Burns
William Chalmers Burns
Fue educado junto con su hermano Islay en la escuela primaria de Aberdeen y en Marischal College. Su primera preparación fue en la oficina de un abogado de Edimburgo, pero en 1832 se convirtió en sujeto de tan intensas impresiones religiosas que resolvió ser ministro del evangelio, regresó a la universidad y fue licenciado por un período a prueba por el presbiterio de Glasgow en 1839. Su propósito era ser misionero en el extranjero, pero al no haber entonces vacantes en el campo misionero, aceptó una ocupación temporal en su patria. Sus primeros trabajos fueron en Dundee, donde se hizo cargo de la congregación del reverendo R. M. McCheyne durante su ausencia en Tierra Santa. Burns predicaba con extraordinaria seriedad y profundidad de convicción, siguiendo un gran avivamiento de la vida religiosa, como en los días de Whitefield y Wesley. Burns pasó luego algunos años visitando diferentes partes de Escocia y el norte de Inglaterra, con sus correspondientes resultados. Lo intentó en Dublín, donde tuvo poco éxito. Yendo a Canadá, causó una gran impresión, especialmente donde abundaban los escoceses, pero las escenas no fueron iguales a las que habían tenido lugar en su tierra natal. No fue hasta 1846 que partió para China como misionero, en relación con la iglesia presbiteriana de Inglaterra. Sus primeros esfuerzos entre los chinos fueron muy desalentadores y su fe y perseverancia fueron puestas a gran prueba. Pero finalmente los resultados fueron mucho más alentadores. En 1854, en Pechuia, cerca de Amoy, comenzó una notable cosecha, que continuó en varios lugares. Un maravilloso poder espiritual acompañaba sus palabras e innumerables corazones fueron tocados. Se formaron muchas congregaciones nativas de cristianos en las inmediaciones; pero su práctica era dejarlas al cuidado de los demás, yendo siempre hacia adelante para adentrarse en nuevos territorios. Al dejar esa parte de China, fue a Shanghai, Swatow y luego a Pekin y Nieu-chwang. Burns tradujo Pilgrim's Progress y muchos de los mejores himnos al chino. Destacó por sus maneras simples y abnegadas. En sus viajes misioneros llevaba poco con él, salvo tratados y Biblias, confiando en la hospitalidad de la gente. A menudo era molestado, una vez arrestado y encarcelado, y a veces robado; pero lo soportó todo con la mayor mansedumbre. Para evitar ser visto como extranjero, finalmente adoptó la indumentaria china y vivió como un nativo. Habiendo cogido un enfriamiento en Nieu-chwang, un lugar apartado al que fue simplemente por causa de su miseria, murió allí. Burns se ganó en el grado más inusual la estima tanto de los residentes británicos como de los nativos chinos y de todos los amigos de las misiones, considerándose universalmente que ha sido uno de los misioneros más devotos desde los tiempos apostólicos.