Historia
BURTON, HENRY (1578-1648)

El 5 de noviembre de 1636 predicó dos sermones en su propia iglesia sobre 21 Hijo mío, teme al SEÑOR y al rey, no te asocies con los que son inestables; 22 porque de repente se levantará su desgracia, y la destrucción que vendrá de ambos, ¿quién la sabe? […]Proverbios 24:21,22, en los que acusaba a los obispos de innovaciones papistas. Su estilo en el púlpito era quizás efectivo, pero ciertamente no refinado; llamó gusanos a los obispos en lugar de pilares [haciendo un juego de palabras en inglés entre caterpillars y pillars] y 'champiñones anticristianos.' El mes siguiente fue convocado antes el doctor Duck, comisionado para causas eclesiásticas, para responder bajo juramento a los artículos que le acusaban de sedición. Rechazó el juramento y apeló al rey. Quince días después fue citado ante una especial alta comisión en Doctors Commons, pero no se presentó, y en su ausencia fue suspendido ab officio et beneficio, ordenándose su detención. Se encerró en su casa y publicó sus sermones con el título, For God and the King, 1636, por lo que (el 1 de febrero de 1636-7) sus puertas fueron forzadas, su estudio saqueado y él mismo detenido y enviado al día siguiente a la Fleet. Peter Heylyn escribió Briefe Answer a los sermones de Burton. En la prisión pronto se le unirían William Prynne y John Bastwick, un parroquiano, quien también había escrito 'libelos difamatorios contra la jerarquía', siendo los tres procesados en la Cámara de la Estrella (11 de marzo) e incluidos en una acusación común. Se hizo un intento el 6 de junio para que los jueces trataran las publicaciones de Bastwick y Burton (quien había añadido a su delito la publicación, desde la prisión, de An Apology for an Appeale, 1636, que consiste en cartas para el rey, los jueces y 'la verdadera nobleza') como un caso de primâ facie de traición, pero el intento no salió adelante. Los acusados prepararon las respuestas a la acusación, pero era necesario que fueran firmadas por dos abogados. Ningún abogado se halló que se arriesgara al odio y los acusados solicitaron en vano que sus propias firmas fueran aceptadas, según anteriores precedentes. Burton fue el único que consiguió finalmente la firma de un abogado, un tal Holt, un anciano de Gray's Inn, quien al ver que estaba solo retrocedió, hasta que el tribunal aceptó su sola firma. La respuesta de Burton, hecha legalmente, convocó al tribunal en el plazo de tres semanas, cuando el 19 de mayo el fiscal general la denunció como escandalosa, remitiéndola a los principales jueces, Sir John Bramston y Sir John Finch. Se tomaron poco trabajo en ella, desechando sesenta y cuatro hojas y no dejando más de seis líneas al principio y veinticuatro al final. Mutilada de esta manera, Burton no la haría suya; no le fue permitido elaborar una nueva respuesta y el 2 de junio se ordenó que él, como el resto, fueran procesados pro confesso. La sentencia se pronunció el 14 de junio, clamando los acusados por justicia y exigiendo en vano que no debían ser condenados sin examinar sus respuestas. Burton, cuando fue interrogado en cuanto a su apelación por el lord custodio (barón de Coventry), defendió su posición brevemente y con dignidad, pero su defensa fue anulada. Fue condenado a ser privado de su beneficio, degradado del ministerio y de sus grados académicos, multado con 5.000 libras, ser puesto en la picota en Westminster y cortadas sus orejas y encerrado de por vida en Lancaster Castle, sin visitas de su esposa o cualquier amigo, sin uso de pluma, tinta y papel. Por esta sentencia, Laud dio al tribunal su 'cordial agradecimiento.' Los parroquianos de Burton firmaron una petición al rey para su perdón, siendo los dos que la presentaron inmediatamente encarcelados. Burton asumió su castigo con admirable fortaleza. 'Todo el tiempo que estuve en la picota', dice, 'pensé estar en el cielo y en un estado de gloria y triunfo.' Su alocución a la turba fue: 'Nunca antes estuve en tal púlpito. Poco sabía yo del fruto que es capaz Dios de producir de este árbol seco. Por estos agujeros Dios puede traer luz a su iglesia.' Sus orejas fueron horadadas tanto, dice Fuller, que le cortaron la arteria temporal. Cuando se sanaron sus heridas fue llevado hacia el norte el 28 de julio, alineándose 100.000 personas en el camino en Highgate para despedirse de él. Su esposa le seguía en un carromato y 500 'amorosos amigos' a caballo le acompañaron hasta St. Albans. El viaje a Lancaster, donde llegaron el 3 de agosto, se pareció más a un desfile triunfal que al convoy de un delincuente. Laud (en su carta a Wentworth el 28 de agosto) estaba muy enojado por ello. En Lancaster, Burton estuvo confinado en 'una gran habitación desolada', sin muebles; si se encendía fuego, el lugar se llenaría de humo; los huecos entre las tablas del suelo hacían peligroso caminar y debajo había una cámara oscura en la que se encerraron a cinco brujas, que hacían 'un ruido infernal' noche y dia. El doctor Augustine Wildbore, vicario de Lancaster, vigilaba que la lectura de Burton se redujera a la Biblia, el libro de oraciones y 'otros libros canónicos' que fueran de sólidos principios de la Iglesia. Muchos simpatizantes vinieron al lugar, y, a pesar de todas las precauciones, Clarendon dice que los documentos que procedían de Burton circularon por Londres. Un folleto que da cuenta de su condena en la Cámara de la Estrella se publicó en 1637. A consecuencia, el 1 de noviembre fue enviado, camino de Preston y Liverpool, a Guernsey, donde llegó el 15 de diciembre, siendo encerrado en una minúscula celda en Castle-Cornet, donde no tenía más libros que sus Biblias en hebreo, griego, latín y francés, y una historia eclesiástica en griego, pero luchó para lograr pluma, tinta y papel, escribiendo dos tratados, que sin embargo no fueron impresos. Sin embargo, a su esposa no se le permitió verle, muriendo su única hija durante su encarcelamiento.

Durante su encarcelamiento había contraído cálculos, lo que probablemente fue la causa de su muerte, siendo enterrado el 7 de enero de 1647-8. Con su primera esposa, Anne, tuvo dos hijos: Anne, bautizada el 21 de septiembre de 1621, y Henry, bautizado el 13 de mayo de 1624, quien se casó con Ursula Maisters el 30 de noviembre de 1647, siendo descrito como comerciante. Su segunda esposa, Sarah, y su hijo, Henry, le sobrevivieron y el 17 de febrero de 1652 solicitaron la casa para mantenimiento; el hijo obtuvo tierras por valor de 200 libras anuales del patrimonio de ciertos delincuentes, de los que la viuda debía tener 100 libras anuales de por vida. Granger describe un grabado de Laud y Burton, en el que el arzobispo vomita sus obras mientras que el puritano sostiene su cabeza.
Las principales obras de Burton, además de las mencionadas son: A Censvre of Simonie, 1624; A Plea to an Appeale, 1626; The Seven Vials; or a briefe Exposition upon the 15 and 16 chapters of the Revelation, 1628; A Tryall of Private Devotion, 1628; England's Bondage and Hope of Deliverance, 1641, (un sermón sobre el 7 He aquí el hombre que no quiso hacer de Dios su refugio, sino que confió en la abundancia de sus riquezas y se hizo fuerte en sus malos deseos. 8 Pero yo soy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y para […]Salmo 52:7-8 ante el parlamento el 20 de junio); Truth still Truth, though shut out of doors, 1645, (distinto de Truth shut out of doores, un panfleto previo del mismo año) y del catálogo de Advocates' Library, Edimburgo, The Grand Impostor Unmasked, or a detection of the notorious hypocrisie and desperate impiety of the late Archbishop (so styled) of Canterbury, cunningly couched in that written copy which he read on the scaffold, sin fecha; Conformities Deformity, 1646.