Jan Busch, reformador monástico holandés, nació en Zwolle, a 83 kilómetros al nordeste de Ámsterdam, el 9 de agosto de 1399 y murió en Sülte, cerca de Hildesheim, hacia 1480. Fue educado primero en la escuela de Zwolle, que entonces, bajo su famoso rector
Cele, contaba con unos mil estudiantes y luego fue a
Erfurt a la edad de dieciocho años para estudiar derecho; pero su inclinación era hacia la vida monástica y en 1419 entró en el monasterio de
Windesheim, del que Vos era entonces
prior. Trabajó diligentemente para vencer las dudas teóricas mediante el estudio de las
Escrituras y escritores espirituales para formarse en la vida devota práctica. Vos, en su lecho de
muerte, le exhortó a que fuera constante en el celo reformador, siendo pronto enviado a Bödingen cerca de
Colonia, donde fue
ordenado sacerdote. Permaneció cuatro años en esa localidad y luego, tras una corta estancia en la casa madre, recibió una misión más difícil, al ser enviado a Ludinkerken en Frisia oriental, donde prevalecían unas condiciones de laxismo; pero el
cisma papal, una disputada elección episcopal y su propia debilidad física le impidieron lograr sus objetivos. Tras algunos años de relativo descanso, comenzó su obra más importante en 1437 como superior del monasterio reformado de Wittenberg cerca de
Hildesheim, que se extendería a una gran parte de Alemania y abarcaría especialmente, en el espíritu del
concilio de Basilea, la reforma de los conventos
agustinos de ambos sexos, particularmente en Sajonia. Trabajando en armonía con la
congregación de Bursfelde, comenzó con el vecino monasterio de Sülte, del que se hizo cargo con el título de
preboste, usado comúnmente en Sajonia en lugar del de prior. Su éxito en restaurar la disciplina indujo al
arzobispo de Magdeburgo en 1446 a poner en sus manos la casa
premonstratense de Nuestra Señora en la misma ciudad. Al año siguiente fue hecho preboste del rico Neuwerkstift en Halle, combinándolo con el oficio de
archidiácono, lo que le dio autoridad sobre setecientos sacerdotes seculares. Tras la peste de 1450 fue a Glauchau, donde disfrutó del poderoso apoyo de su amigo
Nicolás de Cusa, quien había sido enviado a Alemania como
cardenal legado con el propósito especial de la reforma
monástica. Tras un
sínodo provincial en Bergen, el legado le confió a Busch la supervisión de esa tarea en toda la provincia, dándole plenos poderes para inspeccionar todos los monasterios y reformar cualquier desorden que encontrara, tomando como norma los estatutos de Windesheim. Trabajó vigorosamente en Halle, Leipzig y Halberstadt, pero la oposición a su celosa labor solicitó en 1452 al papa y al arzobispo que fuera trasladado. Al principio la petición fue infructífera, pero cuando Busch notó la frialdad del arzobispo hacia él dimitió de su cargo de preboste, reteniendo su facultad como
visitador. En 1456 asistió a un
capítulo general en Windesheim, permaneciendo allí varios años, viviendo como un simple hermano y empleando el tiempo en la obra literaria.
Escribió las biografías de los primeros veinticuatro hermanos y de su maestro Cele (Liber de viris illustribus de Windeshem), así como una crónica de la casa y congregación. Tomó parte activa contra el preboste de Sülte y ejerció su capacidad de visitación sobre un territorio aún más amplio, escribiendo al mismo tiempo un relato de su obra que es de algún valor. Dimitió de su oficio como preboste en 1479 y probablemente murió al año siguiente. Su Chronicon Windeshemense lo publicó primero Héribert Rosweyde en Amberes en 1621 y una edición incompleta de sus cuatro libros De reformatione monasteriorum fue preparada por G. W. von Leibnitz, en Scriptores rerum Brunsvicensium (3 volúmenes, Hanover, 1707–11); una excelente edición posterior, con introducción y notas, fue la de K. Grube (Halle, 1886). Unas pocas obras menores, cartas y sermones las descubrió y publicó J. M. Wüstenhoff (Gante, 1890).