Historia

BUTTON, RALPH († 1680)

Ralph Button, canónigo de Christ Church, murió en Islington en octubre de 1680. Era el hijo de Robert Button de Bishopstown, Wiltshire, y fue educado en Exeter College, Oxford. Se graduó en 1630; en 1633 el rector de Exeter, el doctor Prideaux, lo recomendó a Sir Nathaniel Brent, custodio de Merton, para una beca en su colegio, del cual fue miembro del consejo rector, haciéndose famoso como fructífero tutor. Entre sus alumnos estuvieron Zachary Bogan y Anthony à Wood. Al estallar la guerra civil en 1642, Button, que simpatizaba con los parlamentarios, se fue a Londres, y el 15 de noviembre de 1643 fue elegido profesor de geometría en Gresham College, en lugar de John Greaves. En 1647 fue propuesto para ayudar a los visitadores parlamentarios en Oxford en su trabajo de reforma, recuperando su tutoría en Merton. El 18 de febrero de 1647-8 Button fue nombrado supervisor por los visitadores; el 11 de abril pronunció una oración latina ante Philip, conde de Pembroke, nuevo canciller de la universidad y el 13 de junio renunció a su profesorado en Gresham. El 4 de agosto fue hecho canónigo de Christ Church y orador público de la universidad, en lugar del doctor Henry Hammond, que había sido removido de ese cargo por la comisión parlamentaria. Al mismo tiempo, Button se negó a solicitar el doctorado en teología, por causa del costo; según Wood se había casado recientemente. Button mostró similar independencia al resistir con éxito los esfuerzos de los visitadores para expulsar a Edward Pocock de las cátedras de hebreo y árabe por su desafección política. En la Restauración fue expulsado de todos sus cargos y su lugar en Christ Church lo ocupó el doctor Fell. Al dejar Oxford, se retiró a Brentford, donde mantuvo una escuela. Baxter dice que pronto fue encarcelado durante seis meses 'por enseñar a los hijos de dos caballeros en su casa, sin haber prestado el juramento de Oxford.' Cuando se proclamó la Declaración de Indulgencia (1672) Button se marchó a Islinton, y Sir Joseph Jekyll vivió con él siendo su alumno. Fue enterrado en la iglesia parroquial. Un hijo suyo murió y fue enterrado hacia el mismo tiempo. Baxter en Reliquiae Baxterianae habla de él como 'un excelente erudito, de la mayor excelencia; hombre muy humilde, digno y piadoso, de corazón sencillo y sincero, irreprensible.' Dejó una hija, quien se casó con el doctor Boteler de Londres.