William II Button o Bitton,
obispo de Bath y Wells, murió el 4 de diciembre de 1274. Era sobrino del obispo
William y también pariente de Walter Giffard, su predecesor inmediato en la sede. Fue
archidiácono y luego
deán de Wells. Giffard fue trasladado a la sede de
York en octubre de 1266, siendo William elegido obispo en febrero de 1267 y recibiendo las
temporalidades el 4 de marzo de ese año. En vista de que los obispos de esta sede habían perdido incluso el derecho de asiento en su
capítulo, es interesante notar que en 1270 William presidió durante una reunión del mismo, en la que se promulgaron varios estatutos nuevos (
Ordinale, 57). Este obispo fue un hombre de pasta completamente diferente a la de su tío. Poco como se sabe de su obra, puede ser visto como un ejemplo de la influencia ejercida por la
predicación de los
frailes; pues cuando
Robert Kilwardby, el
provincial de los
dominicos, iba a ser consagrado al arzobispado de
Canterbury, declaró que quería que el obispo de Bath realizara el rito, a causa de su eminente piedad. Fue
enterrado en el lado sur del
coro de su iglesia
catedral.
Aunque nunca fue reconocido como santo por la Iglesia católica, recibió el honor de la canonización popular. Las multitudes visitaban su tumba con oraciones y ofrendas. Poco progreso probablemente se había hecho de los últimos años en la tarea de construir la iglesia y parece que los efectos de la tormenta de 1248 no habían sido reparados. Las ofrendas llevadas al santuario de 'San' William enriquecieron al capítulo y sin duda están relacionadas con una convocación celebrada en 1284 'para terminar la nueva obra y reparar la vieja.' La gente de Somerset creía que la ayuda del buen obispo era especialmente eficaz para la cura del dolor de muelas y la creencia persistió hasta el siglo XVII. En los capiteles de algunos de los pilares en los transeptos de la catedral de Wells hay figuras que representan a personas que sufren de dolor de muelas, pudiéndose asumir razonablemente que esas partes de la iglesia fueron construidas a partir de las ofrendas hechas en su tumba poco después de su muerte.