Historia

BUTTS, ROBERT (1684-1748)

Robert Butts, obispo sucesivamente de Norwich 1733-1738, y de Ely 1738-1748, nació en 1684 y murió en Ely House, Holborn, el 26 de enero de 1748. Era hijo del reverendo William Butts, rector de Hartest, cerca de Bury St.Edmunds, Suffolk, de la antigua rama de los Butts de Shouldham Thorpe en Norfolk, relacionada colateralmente con Sir William Butts, médico. Butts fue educado en la escuela en Bury y en Trinity College, Cambridge, donde se graduó en 1707, obtuvo la maestría en 1711 y el doctorado en teología en 1728. Como estudiante universitario fue famoso como pugilista y jugador de fútbol y sobresalió en todos los ejercicios atléticos. Después de su ordenación sirvió en la coadjuditoría de Thurlow en su condado natal y en 1703 fue elegido uno de los predicadores de Bury, donde prestó servicios políticos a la familia Hervey. Fue un partidario celoso y sin escrúpulos para elegir a John, lord Hervey, hijo mayor del primer conde de Bristol, lord del sello privado en la administración de Sir Robert Walpole. Un patrono tan poderoso le aseguró su constante y rápida promoción. En 1717 fue nombrado por lord Bristol para el rico beneficio familiar en Ickworth y en 1728 se convirtió en capellán de Jorge II, recibiendo su doctorado en teología al mismo tiempo por mandato real. Tres años después, el 6 de febrero de 1731, fue nombrado deán de Norwich, conservando el beneficio de Ickworth in commendam, hasta su ascenso al obispado, a la muerte del obispo Baker, el 20 de enero de 1733. Fue consagrado por el obispo Gibson de Londres, en Bow Church, el 25 de febrero. Según Cole su gran y repentino ascenso fue una sorpresa para la mayoría de la gente, ya que era casi un desconocido en el mundo eclesiástico y su mérito fue poco 'más que vociferar en las elecciones y un espíritu de facción muy violento.' Como obispo se dice que 'mostró algún celo y seriedad' en la gestión de su diócesis, pero con una altivez que lo convirtió en objeto de disgusto general, siendo, según Cole, 'universalmente odiado, por no decir detestado.' Poco esfuerzo se tomó para ocultar la alegría que se sintió cuando, en cuatro años, fue trasladado a la más rica sede de Ely, que en ese momento parece haber sido considerada como la apoteosis natural de los obispos de Norwich. Como obispo de Ely encontró su palacio en Londres una residencia mucho más agradable que su ciudad episcopal. Pasaba poco tiempo en Ely y cuando estaba allí, si se puede creer al rencoroso Cole, era un visitante mucho más frecuente de la bolera pública que de los cultos de la catedral. Conforme a la misma autoridad tomaba poco cuidado en restringir su lenguaje al decoro profesional, teniendo 'el buen lenguaje como lenguaje suficiente y necesario para su oficio episcopal', oyéndosele 'jurar a menudo' y usando expresiones vulgares y escabrosas. No se preocupó de Ely más que de Norwich para hacerse aceptable a su clero, quien le acusó de tratarlo con la mayor insolencia. Aunque prestaba poca atención a su persona en privado y era áspero y poco caballeroso en sus modales, sabía comportarse con gran dignidad en las ocasiones públicas. Era un excelente orador, siendo su voz buena y su manera digna. Como predicador también mostró facultades superiores. Durante los últimos años de su vida, Butts quedó lisiado con gota, lo que no calmó los estribos nunca controlados. Esta enfermedad le causó la muerte. Fue enterrado en el pasillo sur del coro de su catedral, bajo un monumento, adornado con un busto y un epitafio laudatorio, atribuyéndole un amor ardiente a la verdadera religión:

'zelo B. Petri similis et
sancte quoad licuit aemulus.'

La estimación general de este prelado se puede resumir en el siguiente pasaje en Political Will and Testament de Sir Robert Walpole, publicado tras la muerte de ese ministro en 1745: 'Mi elocuencia dejo a ese buen pastor, el obispo de Ely, para persuadir a las ovejas de su rebaño a que abandonen su profanidad, a alejarse del mal de sus caminos y seguir el piadoso ejemplo de su dirigente.' Butts se casó dos veces. Su primera esposa fue Elizabeth Eyton, de la antigua familia de Shropshire de ese nombre, quien murió de tisis en 1734, a la edad de cuarenta y cuatro años, dejando dos hijos y cinco hijas. Fue enterrada en la capilla del palacio de Norwich, con un empalagoso epitafio que expresa el anhelo del quebrantado corazón de su viudo por 'praeclarus ille dies', que la devolvería a él para siempre. Pero se consoló por su pérdida al año siguiente, cuando tenía más de sesenta años, casándose con una joven de veintitrés años, hija del reverendo Reynolds de Bury, con la que tuvo seis hijas más. En 1753 la señora Butts tomó como su segundo esposo a George Green, el receptor de las rentas del obispo fallecido. La unión fue infeliz, separándose las partes y retirándose la señora Green a Chichester, donde murió el 3 de diciembre de 1781, a la edad de sesenta y nueve años. Butts no imprimió nada más allá de unas pocas exhortaciones y discursos ocasionales. Se pueden mencionar los siguientes: Un sermón predicado en Norwich el día del ascenso de Jorge II, 1719; una exhortación en la primera visitación de la diócesis de Norwich, 1735, Londres; un sermón sobre el Orad por la paz de Jerusalén: Sean prosperados los que te aman.[…]Salmo 122:6, predicado ante la Cámara de los Comunes en la abadía de Westminster, en el aniversario del ascenso, 11 de junio de 1737, Londres; una exhortación en la primaria visitación de la diócesis de Ely, Londres, 1740.