Johann Buxtorf el Viejo, orientalista, nació en Camen, a 13 kilómetros al sudoeste de Hamm, Westfalia, el 25 de diciembre de 1564 y murió en Basilea el 13 de septiembre de 1629.
Johann Buxtorf el ViejoRecibió su primera educación en las escuelas de Hamm y Dortmund, yendo luego a Marburgo y Herborn, donde comenzó sus estudios hebreos bajo Piscator. Tras dejar Herborn estudió sucesivamente en Heidelberg, Basilea, Zurich y Ginebra, volviendo a Basilea y recibiendo su graduación en 1590. Al año siguiente, tras mucha vacilación, aceptó la cátedra de hebreo en la universidad de Basilea, añadiendo luego otros deberes a esa tarea, incluyendo la dirección del instituto. En 1610 declinó una designación para el profesorado de teología, así como llamamientos a Leiden y Saumur. Fue el estudiante rabínico más importante entre los protestantes, capacitándose no sólo de los comentarios hebreos sobre los libros del Antiguo Testamento y los escritos de judíos entendidos, sino también llevando a cabo una activa correspondencia con eruditos judíos en Alemania, Polonia e Italia. Sus estrechas relaciones con los judíos a veces despertaron la sospecha, siendo multado en una ocasión con cien florines por asistir a la circuncisión del hijo de un judío que residía en su casa, al ser ayudante suyo en la impresión de su Biblia hebrea. Dedicó su conocimiento del hebreo a la defensa del texto original del Antiguo Testamento contra los católicos, que contemplaban la Vulgata y la Septuaginta como las autoridades más confiables y también contra las dudas manifestadas por reformadores como Lutero, Zwinglio y Calvino, siendo sus servicios particularmente importantes por la necesidad de apelar a la pureza del texto hebreo en las polémicas protestantes contra el catolicismo. Sus principales obras fueron Manuale Hebraicum et Chaldaicum (Basilea, 1602); Juden Schül (1603; traducción latina, Synagoga Juduica, por H. Germberg, Hanau, 1604); Lexicon Hebraicum et Chaldaicum (1607); De abbreviaturis Hebraicis (1613); Biblia Hebraica cum paraphrasi Chaldaica et commentariis rabbinorum (4 volúmenes, 1618-19) y Tiberias, sive commentarius masorethicus (1620); pero no vivió lo suficiente para acabar su Concordantiæ Bibliorum Hebraicæ o su Lexicon Chaldaicum, Talmudicum et Rabbinicum, siendo ambas editadas por su hijo (Basilea, 1632, 1639).