Historia
BYLES, MATHER (1707-1788)

En su propia época, Byles disfrutó de fama como predicador, escritor y erudito. En 1765 la universidad de Aberdeen le otorgó el doctorado en teología. Heredó una gran parte de la gran biblioteca acumulada por Increase y Cotton Mather, y reunió una curiosa colección de rarezas, científicas y variadas. Su interés en la literatura se desarrolló pronto y escribió cartas de admiración a varios escritores ingleses, como Pope, Watts y Thomson, regocijándose al recibir respuestas de los dos primeros. En New England Weekly Journal y en otros lugares imprimió muchos versos, marcadamente imitativos de sus ídolos literarios ingleses, y algunos ensayos convencionales en prosa. Después de 1744, cuando mandó un 'adiós a la etérea musa' (Poems on Several Occasions, Prefacio), sus publicaciones fueron en gran parte teológicas.
La mayor parte de su mejor poesía está en Poems on Several Occasions (1744) o en The Conflagration Applied to that Grand Period or Catastrophe of Our World, When the Face of Nature is to be Changed by a Deluge of Fire, As Formerly it was by That of Water. The God of Tempest and Earthquake (1755). Las más importantes de sus otras publicaciones son: A Discourse on the Present Vileness of the Body, and its Future Glorious Change by Christ. To which is added, A Sermon on the Nature and Importance of Conversion (1732); Affection on Things Above (1740); The Glories of the Lord of Hosts, and the Fortitude of the Religious Hero (1740) y The Flourish of the Annual Spring (1741).
Byles permaneció ortodoxo en su calvinismo, sin la estrechez y el ardor de sus antepasados puritanos. Como predicador, su popularidad se vio robustecida por su gran estatura y su imponente presencia y porque a menudo estuvo a la altura de su creencia de que los buenos sermones exigían 'descripciones vívidas, un método claro y un lenguaje apasionado.' Es como incorregible fabricante de juegos de palabras y aficionado a las réplicas ingeniosas que destaca entre los teólogos de su período. Pocos de sus términos son intrínsecamente excelentes, pero en Nueva Inglaterra le ganaron celebridad y a veces censura (Massachusetts Historical Society Collections, 1891, 6 ser., IV, 122).
Históricamente Byles tiene interés como hombre criado en la antigua tradición puritana que se convirtió no solo en un teólogo sino en un chistoso, al que le gustaba la buena sociedad y el verso ligero, así como la sólida teología, pareciéndose más a los clérigos ingleses mundanos de su tiempo que a los puritanos coloniales. Nunca abandonó formalmente el congregacionalismo, pero sus lealistas simpatías y gusto por la compañía de los ricos lo asociaron con los episcopales. El desarrollo lógico de algunas de sus tendencias aparece en sus hijos. Su hijo, Mather, Jr., ingresó en el ministerio anglicano. Sus dos hijas vivieron en Boston hasta bien entrado el siglo diecinueve, leales al gobierno inglés y a la Iglesia anglicana, y, como su padre, tal vez, más preocupadas con la sociedad educada en este mundo que con aspiraciones hacia la santidad en el venidero.